Ana María Larena, superviviente de cáncer de colon gracias al cribado

Ana María Larena, superviviente de cáncer de colon gracias al cribado E. E.

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Ana María, superviviente de cáncer de colon gracias al cribado: "No hay que tener miedo de ir al médico"

Aragón ha aumentado la edad de llamamiento para el cribado del cáncer de colon hasta los 74 años para reforzar su lucha contra la enfermedad.

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Zaragoza
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Una carta puede cambiarlo todo. Si no que se lo digan a Ana María Larena, que un día recibió, como marca el calendario, la carta para realizarse el cribado de cáncer de colon y cambió su vida.

Desgraciadamente se trata de una misiva que en muchos de los casos es despachada, aunque no fue el caso de esta mujer de Calatayud ya que "cuando viene una carta, voy sin problema".

Dicho y hecho, Ana María, de en esos momentos 63 años, acudió a realizarse el test de sangre oculta en heces sin miedo: "Yo seguía trabajando, no tenía ningún problema, ni notaba ningún dolor", recuerda.

A pesar de ello, el test dio positivo en algunos parámetros lo que propició que fuera citada para una colonoscopia para asegurarse que todo iba bien. Sin embargo, no todo apuntaba hacia un lado más positivo. "A los 16 centímetros ya no podía pasar más, me vieron un tumor que me obstruía toda la zona", explica.

Ante esta situación, Ana María fue llamada rápidamente a operar para retirar el tumor. Un mes después de la colonoscopia ya se encontró pasando por quirófano. Una intervención que resultó ser muy positiva, ya que "me consiguieron quitar todo".

Después de la operación vinieron pruebas y cierta incertidumbre sobre si le tocaría someterse a sesiones de quimio o radioterapia. Finalmente, los resultados de la biopsia descartaron estas opciones al haber podido eliminar todo resto de cáncer en su cuerpo. Por lo que "gracias al diagnóstico temprano solo tuve una operación".

Tiempo después de haber pasado por quirófano, los médicos le señalaron lo importante que fue que cumpliera con el llamamiento para acudir a realizarse el cribado: "Me dijeron que si no hubiera ido a hacerme la revisión, que en un mes me habría muerto y no hubiera sabido de qué".

Esta mujer vivió con mucha entereza todo este proceso, como ella misma confiesa. Al inicio, sí que recuerda cierto shock, pero "sorpresa ninguna", por experiencia personal. "Mi marido se murió de cáncer de esófago con 49 años, en un momento en el que no estaba malo y no apuntaba a estarlo", señala.

Esto le ayudó a superar su propia enfermedad: "Hay que tirar para adelante, lo que no puedes hacer es irte para abajo", subraya Ana María.

A día de hoy, nueve años después y con 72 años, sigue yendo a realizarse una colonoscopia cada año, aunque para esta última lamenta que lleva "más de un año" a la espera de poder ir al Hospital Ernest Lluch de Calatayud a su cita "porque aún no me han citado".

A pesar de ello, se mantiene fuerte de salud. "Soy una persona que se mantiene muy activa, ahora lo que más llena la agenda es estar con mis nietos", destaca.

Su testimonio es clave en un momento en el que Aragón ha aumentado la edad de cribado del cáncer de colon hasta los 74 años. Así, reciben de manera aleatoria una carta de llamamiento aquellos de 50 a 74 años, cuando antes era hasta los 69.

Una carta, que Ana María, llama a no tirarla a la basura. "La gente tiene miedo cuando le mandan la carta, pero deben mentalizarse de que una simple prueba puede cambiarle la vida, y si lo cogen a tiempo, mejor", insiste.

Según los últimos datos, aquellos que son detectados en las primeras fases, el 90% sobreviven. En definitiva, el cribado "puede ser su salvación, como fue la mía".