De Izquierda a derecha, Mª del Mar Paños, Javier Martínez y Antonio Calvo.

De Izquierda a derecha, Mª del Mar Paños, Javier Martínez y Antonio Calvo. E.E.

Actualidad

La receta para llevar el vehículo eléctrico a las comunidades de propietarios: "El futuro aparca en la plaza de al lado"

El vehículo eléctrico ha llegado para cambiar la forma en la que nos movemos, y con ella un nuevo debate a las comunidades de propietarios.

Más información: El coche eléctrico coge velocidad con 3.000 ventas en 10 meses: "Con ayudas, puedes tener uno por 16.000 euros"

Publicada

El mundo hacia el que evoluciona el transporte ha ido cambiando con el paso de los años. Desde que se diseñó el primer coche, allá por 1886, donde un vehículo con tres ruedas que funcionaba con un motor de combustión interna a gasolina, alcanzaba los 16 km/hora.

Pero, hace tiempo que eso quedó atrás porque en el mercado actual nos encontramos con varios modelos: gasolina, diésel, híbridos y eléctricos. Cada uno de ellos tiene sus pros y sus contras, pero para quienes deciden optar por un vehículo eléctrico o híbrido las cosas se 'complican'.

Y es que, no estamos ante una moda pasajera, sino ante un cambio en la forma en la que nos movemos. Por ello, hoy el debate se centra en saber si las comunidades de propietarios están preparadas para la llegada del coche eléctrico.

Mª del Mar Paños, directora general de Promoción Industrial e Innovación del Gobierno de Aragón; Antonio Calvo, secretario del Colegio de Administradores de Fincas de Aragón; y Javier Martínez, de la empresa especializada ChargeGuru, son tres voces que conocen muy de cerca esta realidad.

La primera duda que surge en este debate es clara: ¿Puede un vecino instalarse un cargador para su coche sin la autorización de los vecinos? Así lo expresan en el foro organizado por EL ESPAÑOL DE ARAGÓN.

Antonio Calvo ha explicado que "cualquier propietario que necesite un punto en su plaza de garaje lo puede instalar cumpliendo una serie de requisitos, pero no tiene que pedir permiso a la comunidad".

El trámite se resume en que solo hay que avisar al presidente o administrador de fincas por escrito y junto a una memoria técnica donde se explique el trazado de los cables.

Desde la perspectiva de la legislación autonómica, M.ª del Mar Paños añade que "solo nos encargamos de verificar que se cumple con el reglamento de baja tensión". En muchos casos, basta con una declaración responsable para poner en marcha el servicio.

Sin embargo, esta facilidad individual es un arma de doble filo que, según los expertos, está sembrando el caos en las zonas comunes de los edificios.

Javier Martínez (ChargeGuru) ha sido claro al describir lo que sucede cuando cada vecino actúa por su cuenta: "La ley actual es un poco cortoplacista, permite que las instalaciones individuales sean rápidas y de libre elección". Con esto, el resultado son "garajes convertidos en quesos gruyer, con agujeros y tubos cruzando por zonas no ideales, ejecutados por empresas de calidad variable y sin una visión estética de conjunto".

Ante esta situación, la solución planteada por los tres expertos pasa por una instalación colectiva que pone "orden y criterio". No obstante, esta medida tiene que pasar por junta de propietarios.

En este sentido, Calvo ha compartido un dato clave sobre la Ley de Propiedad Horizontal: "La ley dice que con un tercio de propietarios que no es difícil de conseguir, 33%, está autorizado a la instalación. ¿Pero quién la paga? El artículo 17.1 dice que la pagarán los propietarios que voten a favor".

Pero, esta exigencia legal genera una situación perversa donde los propietarios que no quieren cargar su coche hoy, se niegan a asumir el coste de una infraestructura de la que podrían beneficiarse mañana, bloqueando la modernización del edificio. En este sentido, soluciones como la de ChargeGuru -donde la preinstalación es gratuita para la comunidad- agilizan significativamente su adopción.

Ayudas y subvenciones

Con el plan MOVES III finalizado, Paños ha reconocido que "hay una incertidumbre total sobre las nuevas ayudas". Es cierto, ha señalado, que el gobierno de España ha anunciado que se va a poner en marcha el Plan Auto 2030 y el Plan Autoplus. "Pero las comunidades autónomas desconocemos las medidas y el presupuesto concreto que se va a destinar al mismo", ha subrayado.

"No hay mucha información sobre cómo se quiere hacer ese impulso nuevo a la infraestructura de recarga. No sabemos ni qué presupuesto quieren destinar", ha admitido Mª del Mar, aunque ha recordado que sigue vigente una deducción del 15% en el IRPF.

Mientras que desde el sector privado, Martínez, de ChargeGuru, ha reclamado un cambio en el enfoque. Además, ha exigido que la administración deje de centrarse en la compra del coche y tenga en cuenta donde este pasa el 90% de su tiempo: en el garaje.

De esta forma, ha planteado que: "La administración debería pensar en ayudas ya no solo a nivel individual, sino a nivel colectivo". También ha denunciado los plazos de la burocracia: "Nos topamos con que el proceso de burocracia y permisos por parte del Ayuntamiento se alarga varios meses".

El miedo al apagón

Una de las grandes preocupaciones de los administradores de fincas es perder el control de la infraestructuras eléctrica del edificio. "Si esto se extiende en una comunidad de 500 plazas... nosotros perdemos el control totalmente si todo el mundo se puede hacer instalaciones libremente", ha subrayado Calvo.

Aquí, según los expertos, el problema está en los sobrecostes que pueden tener lugar y que salten los plomos. En este sentido, la solución que plantean los tres es clara: una infraestructura de carga común.

Por su parte, Javier Martínez ha explicado que su solución colectiva integra la preinstalación y un nuevo contador para la recarga independiente al de la comunidad. En este sistema se van conectando los cargadores de los residentes según la demanda, asegurando un servicio que "para la comunidad es un coste cero real".

"Si llega un límite de potencia, lo que puede hacer es reducir la potencia para que todo el mundo pueda cargar y que no se queden varios sin poder hacerlo", ha detallado el representante de ChargeGuru, desmintiendo que sea necesario contratar potencias desorbitadas.

Una tendencia que no toca techo

Las cifras actuales sobre el uso del vehículo eléctrico respaldan el cambio que tienen que dar las comunidades de propietarios.

Por un lado, la directora general de Promoción Industrial e Innovación del Gobierno de Aragón ha puesto en valor el esfuerzo de la industrial local, con Stellantis a la cabeza: "En Aragón hay instalados más de 1.600 puntos de recarga públicos".

Por otro lado, el secretario del Colegio de Administradores de Fincas de Aragón ha confirmado el cambio de tendencia en las comunidades de propietarios. "Algo que empezó como un goteo se está convirtiendo en algo natural", ha asegurado. Calvo ha atribuido este crecimiento al auge de la venta de coches que permiten realizar trayectos diarios en modo eléctrico: "Un vehículo híbrido con 60 km de autonomía es suficiente para el día a día en una ciudad como Zaragoza".

Mientras, Javier Martínez ha denunciado que aún queda una barrera por derribar: "la desconfianza hacia el coche eléctrico". "Hay mucho cuñadismo, pero cuando una persona lo prueba y se da cuenta de que no es tan incómodo viajar se convierte en un fan", ha asegurado.

Con todo esto, hay algo que todos ponen en común: la electrificación comunitaria de los garajes no es una opción, sino una necesidad ineludible. Para ello, la normativa debe evolucionar para facilitar soluciones comunitarias, la administración debe agilizar los trámites y las comunidades de propietarios deben perder el miedo a una tecnología que, bien gestionada, revaloriza sus propiedades.

En definitiva, y como ha resumido Antonio Calvo: "El futuro ya no llama a la puerta, aparca en la plaza de al lado".