Presentación del macrocentro logístico e industrial del Grupo Costa

Presentación del macrocentro logístico e industrial del Grupo Costa Gobierno de Aragón

Aragón

Hasta 30 megaproyectos retan la agilidad administrativa de Aragón: "No nos desbordan, pero un día pueden hacerlo"

El Gobierno de Aragón tiene entre manos una treintena de proyectos de interés general, entre ellos multitud de centros de datos o la gigafactoría de Stellantis.

Más información: Amazon Web Services tendrá construidos sus centros de datos en Villanueva de Gállego y Huesca en cuatro años

Zaragoza
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El ferviente interés de proyectos empresariales por instalarse en Aragón tiene sus consecuencias en las oficinas del Gobierno autonómico.

Desde la Consejería de Fomento tienen entre manos una treintena de proyectos de interés general de Aragón (PIGA) de empresas, tanto aragonesas como multinacionales, que se están tramitando en distintas fases a la espera de ser una realidad en próximos años.

Entre esos proyectos hay desde la gigafactoría de baterías de Stellantis y CATL hasta el macrocentro logístico industria del Grupo Costa en Villamayor. La automovilística recibió el visto bueno para empezar a construir el primer edificio mientras tramita el resto de infraestructuras.

No en vano, esta fórmula ha cogido una gran importancia en los últimos años con la avalancha de centros de datos que se están anunciando en el territorio.

Traducido al idioma de la calle, a un PIGA se le conoce como la “alfombra roja” que desde el Gobierno de Aragón se pone a las empresas que desean ubicarse en la Comunidad. Y las propias empresas lo ven como un gran atractivo para acelerar los plazos.

Tras la aprobación de la ampliación de AWS en Villanueva de Gállego y Huesca, al Departamento le queda aprobar la documentación de las instalaciones del gigante americano en El Burgo de Ebro y Zaragoza. La primera estará lista en un mes, y la segunda lleva más retraso al tener que realizar la reparcelación de los terrenos.

Posteriormente llegará la siguiente expansión de Amazon, con nuevos centros en San Mateo de Gállego, La Puebla de Híjar y Huesca, que acaba de comenzar su tramitación con la declaración como inversión de interés general y su primera fase en exposición pública.

Mientras, por las manos de la Consejería de Fomento ya han pasado en una primera fase los proyectos de Microsoft, Blackstone, Samca, ACS o Vantage, que siguen avanzando en su desarrollo hasta tener la aprobación definitiva en próximos meses. Hay que tener en cuenta que un PIGA requiere de una ingente documentación que llega a contarse por miles de páginas, con todos los detalles de las instalaciones y todos los servicios anexos.

“Los plazos dependen del ritmo que impulsan las empresas. Hasta ahora, no nos están desbordando, pero puede haber un momento en que lo hagan. Ahora podemos responder a peticiones y cumplir sus plazos. Espero que con el refuerzo de la Dirección General se siga haciendo”, explicaba este martes el consejero de Fomento, Octavio López.

De hecho, los primeros PIGA comenzaron a ganar protagonismo a comienzos de siglo, entonces denominados ‘proyectos supramunicipales’ y destinados a inversiones públicas. Así nacieron las plataformas logísticas de Fraga, Huesca o Zaragoza, el PTR, Motorland y el Aeropuerto de Teruel.

Pero fue a finales de la década de los 2000 cuando, con Marcelino Iglesias en el Gobierno, se extendió a iniciativas privadas, y cogió vuelo durante los gobiernos de Lambán, permitiendo que vean la luz proyectos como la plataforma agroalimentaria de BonÀrea, el centro logístico de Inditex en los suelos de la antigua Universidad Laboral.

Para acelerar su gestión, el Gobierno aragonés creó la denominada ‘Unidad PIGA’ en el Inaga con la que refuerza toda la tramitación de estos proyectos. Se contratará a 10 personas debido al volumen de trabajo existente, alcanzando los 96 profesionales.

Y es que los informes del Inaga son un proceso clave para la tramitación del PIGA, que también requiere de informes externos como los de la CHE, la Demarcación de Carreteras o los ayuntamientos donde se ubica.

“La tramitación puede ser más o menos ágil, porque los organismos sectoriales como la CHE o Defensa tienen sus plazos. Si solo tuviéramos el PIGA de Amazon, igual le podríamos meter un pulso más, pero tenemos 30 proyectos de no tanto volumen, pero también muy importantes. Estamos dando cumplimiento a demandas y plazos”, sostiene el consejero López.

La polémica por la autonomía municipal y la exención del ICIO

No obstante, no siempre se presenta una “alfombra roja” para la propia “alfombra roja”. Y es que, en ocasiones, aparecen voces que discuten la elaboración de un PIGA por la pérdida de autonomía municipal y la exención de impuestos, fundamentalmente el Impuesto de Construcción.

En concreto, el ICIO grava el 3,8% del coste de ejecución de las obras, que, en el caso de las inversiones milmillonarias de los centros de datos, puede suponer decenas de millones de euros que deberían ir a las arcas de los ayuntamientos.

La última localidad en levantar la voz ha sido Villanueva de Gállego, que presentó un recurso contencioso-administrativo contra el PIGA de Amazon Web Services. El consejero de Fomento ya trabaja para reconducir la situación.

“El Gobierno de Aragón puede aportar el aprovechamiento urbanístico al Ayuntamiento para sus desarrollos. No vamos a condicionar la autonomía municipal para que tomen decisiones”, decía López.