Un plato de lentejas, ejemplo de la perdida dieta mediterránea.

Un plato de lentejas, ejemplo de la perdida dieta mediterránea. M. H.

Salud

Un estudio de la UMH asocia el consumo de ultraprocesados con un riesgo un 129 % mayor de cáncer de esófago

Investigadores de la Universidad de Elche vinculan los lácteos industriales, la bollería y los refrescos con una mayor probabilidad de desarrollar tumores.

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Alicante
Publicada

Lo que comemos marca de forma determinante nuestra salud digestiva. Y así lo subrayan en un estudio de la Unidad de Epidemiología de la Nutrición de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) que alerta de que el consumo elevado de alimentos ultraprocesados aumenta significativamente el riesgo de desarrollar cánceres de esófago y de estómago.

La investigación, publicada en la revista Frontiers in Nutrition, analizó datos de más de 1.200 participantes de hospitales de Alicante y Valencia.

Los resultados son contundentes: las personas que consumen más de 148 gramos diarios de estos productos tienen más del doble de probabilidad de sufrir cáncer de esófago, de hecho un incremento del 129 %, y un 56 % más de riesgo en el caso del cáncer de estómago.

El estudio, liderado por el profesor Jesús Vioque, ha permitido identificar qué categorías de productos son las más peligrosas según el tipo de tumor. Y ahí ofrecen un listado para tener en cuenta en cada caso.

Cáncer de estómago: lo asocian principalmente al consumo elevado de bollería industrial, dulces y lácteos ultraprocesados como helados o leche condensada.

Cáncer de esófago: los investigadores encontraron una vinculación directa con los refrescos, bebidas azucaradas y platos precocinados (sopas, salsas o fritos).

Por el contrario, el análisis no observó asociaciones significativas entre estos alimentos y el cáncer de páncreas.

Este patrón refleja el desplazamiento de lo que era la dieta mediterránea, cuando esta era aún mayoritaria. "En España, los alimentos ultraprocesados ya representan más del 30 % de las calorías totales que se consumen en los hogares", advierte el investigador Alejandro Oncina.

Pero ¿qué se considera un alimento ultraprocesado? Los definen como aquellos que se elaboran industrialmente con sustancias derivadas de los alimentos, junto con aditivos alimentarios e ingredientes superfluos, como los colorantes, y con poca o ninguna presencia de ingredientes frescos.

Desde el punto de vista nutricional, suelen contener cantidades elevadas de grasas totales, grasas saturadas y trans, sal y azúcares simples, además de presentar un menor contenido de fibra y micronutrientes.

La foto de familia del equipo investigador de la UMH.

La foto de familia del equipo investigador de la UMH.

Este trabajo del grupo EPINUT de la UMH se suma a evidencias previas que vinculan estos productos industriales con el aumento de la presión arterial y alteraciones en la flora intestinal. Por eso refuerzan la necesidad de reducir su presencia en la dieta diaria.