Una horchata y un granizado de limón en la mítica Horchatería Azul de Alicante.

Una horchata y un granizado de limón en la mítica Horchatería Azul de Alicante. M. H.

Gastronomía

¿Cuándo abre la Horchatería Azul en Alicante?: "Es el sabor que inaugura nuestro verano"

Su horchata de chufa y su granizado de limón son dos clásicos en la ciudad que tienen el reconocimiento en la guía Repsol.

Más información: Inma y Mari Ángeles, dueñas de la mítica Horchatería Azul en Alicante: "Mucho trabajo y muchas sonrisas en 95 años"

Alicante
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"Es el sabor que inaugura nuestro verano". Así resume una opinión en redes lo que significa el inicio de temporada en la Horchatería Azul para la ciudad de Alicante. Este mítico local, cercano a cumplir ya su centenario, solo está abierto durante primavera y verano, lo que anima más a sus clientes a probar sus refrescos.

Así que es normal que cuando ya empiezan a subir las temperaturas sean muchos los que se pregunten cuándo levantan la persiana las hermanas Mari Ángeles e Inma para poder tomar una horchata de chufa o un granizado de limón, entre los distintos refrescos artesanos que ofrecen.

Y la respuesta es sencilla: el 1 de mayo. Como cada año, este día festivo es el que arranca sus intensos meses de trabajo cara al público. Unos devotos clientes que ellas, con el apoyo de Pepo, el hijo de Inma, atienden siempre con una sonrisa marca de la cercanía de la casa.

¿Y qué es lo que dicen sobre ellas? El cariño que se desprende hacia este negocio familiar se traslada en comentarios como "llevo yendo desde que era pequeña con mis abuelos. La horchata es de las mejores que he probado, auténtica y con el punto justo de azúcar".

Entre las refrescantes bebidas que ofrecen, además de las dos casi obligatorias ya mencionadas, también hay otras opciones con fervorosos seguidores. "Es parada obligatoria. El granizado de cebada es único en Alicante, no lo encuentras igual en ningún sitio. Muy refrescante", señalan sobre esta.

A eso también hay que sumar los granizados que preparan de avellana, de almendra o de chocolate. Tres sabores diferentes que demuestran la experiencia casi centenaria que tienen en el manejo de las materias primas.

Este uno de mayo "hacer cola en la calle Calderón merece la pena", apunta otro usuario porque "es el sitio de toda la vida, sin pretensiones, solo calidad". Porque si "la pena es que cierren en invierno, eso hace que cojamos el 1 de mayo con más ganas".

Inma Sorribes, como ha explicado a EL ESPAÑOL, reivindica el oficio porque "hoy en día no se hace como se hacía antes, que es como lo hacemos nosotros, artesanalmente". Y siempre fieles a la receta familiar porque como bromea, si alguna vez se les ha ocurrido cambiarla, se lo comentan al instante.

Entre los comentarios, muchos agradecen que este pequeño local mantiene el encanto "de toda la vida" con los característicos azulejos en las paredes de colores que revela la autenticidad de una propuesta que se aleja del diseño de las franquicias.