Una atracción de Aqualandia.
El complejo acuático con un oasis natural y piscina de olas ideal para el verano: "Queremos volver"
Ubicado en la ladera de Sierra Gelada en Benidorm, el complejo destaca por su integración en el entorno natural.
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Al igual que toda la costa alicantina, Benidorm no solo vive de sus playas. En plena temporada estival, cuando el termómetro roza máximos y el Mediterráneo se convierte en refugio habitual, hay quienes buscan alternativas que combinen naturaleza, ocio y un punto de adrenalina.
En ese mapa aparece Aqualandia, uno de los parques acuáticos más veteranos de la Costa Blanca, que sigue reinventándose sin perder su esencia.
Ubicado en la ladera de Sierra Gelada, el complejo destaca por algo poco habitual en este tipo de espacios, su integración en el entorno natural. Lejos del concepto de parque artificial, Aqualandia ofrece amplias zonas verdes, sombra real y rincones que recuerdan más a un jardín mediterráneo que a una instalación de ocio masivo.
“Es como un oasis”, se puede leer en algunas reseñas de Google. “Puedes pasar todo el día sin sentir el agobio del calor”.
El agua, protagonista indiscutible, se despliega en múltiples formatos. Desde vertiginosos toboganes para los más atrevidos hasta áreas más tranquilas pensadas para familias. Entre sus grandes reclamos, la piscina de olas sigue siendo uno de los puntos más concurridos.
Cada ciclo congrega a decenas de personas que, entre risas y saltos, recrean la sensación de mar abierto en un entorno controlado.
Mucho más
Pero el atractivo del parque no se limita a sus instalaciones. La experiencia global, desde la limpieza hasta la organización de los espacios, forma parte de su éxito.
En un contexto donde el turismo exige cada vez más calidad y sostenibilidad, Aqualandia apuesta por un modelo que combina tradición y adaptación. El uso de agua de mar tratada, por ejemplo, sigue siendo uno de sus elementos diferenciales.
Familias, grupos de amigos y turistas internacionales coinciden en la permanente sensación de desconexión que proporciona el parque y sus entornos. “Venimos cada verano y siempre repetimos”, explica una pareja que visita la zona desde hace años y que ha dejado una valoración en Google. “Es uno de esos sitios a los que siempre quieres volver”, sigue.
En una Benidorm en constante transformación, donde conviven rascacielos, calas y oferta de ocio, Aqualandia mantiene su lugar como referente. Un lugar ya internacionalmente conocido y perfecto para escapar de la playa y disfrutar de una experiencia diferente a los típicos planes de playa.
Además, la ubicación del parque permite poder visitar otros enclaves cercanos y conocidos por sus encantos, como la propia Benidorm o la localidad de Villajoyosa, a unos pocos kilómetros de distancia.