Vistas desde la Ruta de los Acantilados.

Vistas desde la Ruta de los Acantilados.

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La joya olvidada a 1 hora de Alicante: 4 kilómetros de alucinantes vistas al Mediterráneo y pura adrenalina

El recorrido comienza en la Cala del Moraig, ese rincón que muchos ya conocen por sus aguas transparentes, pero pocos se animan a seguir más allá.

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Alicante
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Hay lugares que no necesitan filtros. La Ruta de los Acantilados de Benitatxell, escondida entre calas de aguas turquesas y paredes de piedra caliza que parecen caer al mar, es uno de ellos.

Son apenas cuatro kilómetros de sendero, pero cada paso te regala una postal distinta, acantilados que se hunden en el azul del Mediterráneo, silencio roto solo por las gaviotas y ese aroma inconfundible a mar y romero.

El recorrido comienza en la Cala del Moraig, ese rincón que muchos ya conocen por sus aguas transparentes, pero pocos se animan a seguir más allá. Desde allí, el sendero (PR-CV 354) serpentea entre matorrales y barrancos hacia la Cova dels Arcs, un impresionante arco natural donde el mar juega a esconderse entre las piedras. A partir de ese punto, el camino se vuelve más salvaje, más íntimo, y la sensación de aventura crece.

No es una ruta larga, pero exige atención y ganas de explorar. Hay tramos estrechos, pasarelas de madera con vistas de vértigo y pequeñas cuevas marinas que invitan a detenerse.

En los días claros, el horizonte se estira hasta el cabo de la Nao, y si el viento sopla suave, el sonido de las olas golpeando los acantilados te hipnotiza. Es pura adrenalina mezclada con paz. Como si el tiempo se detuviera allí, entre roca y espuma.

Lo mejor de esta ruta es que no hace falta ser un senderista experto. Solo ganas de descubrir un rincón que, pese a estar a una hora de Alicante, sigue guardando ese aire de secreto bien escondido. Al final del recorrido, puedes darte un baño en verano en una cala casi desierta y sentir que formas parte del paisaje.

Y es que si bien Benitatxell no suele ser el primer nombre que aparece en las guías, quien se atreve a recorrer sus acantilados entiende que algunas joyas prefieren seguir brillando en silencio.

Cala Moraig

La Cala Moraig, que podrás contemplar en esta ruta, es un tesoro costero que atrae a los amantes de la naturaleza y la tranquilidad.

Con su playa de guijarros rodeada de acantilados imponentes y aguas cristalinas, esta cala ofrece un paisaje impresionante que combina la serenidad del mar con la majestuosidad de la costa rocosa. Pero lo que realmente hace que Cala Moraig sea especial es su Cova dels Arcs, una cueva marina accesible desde la playa, donde las aguas turquesas y la luz que se filtra crean un juego de colores hipnotizante.

Merece la pena visitar Cala Moraig por su belleza natural única y su entorno tranquilo. Aquí puedes disfrutar de un día relajante en la playa, explorar la fascinante cueva marina y bucear en las aguas claras para descubrir la vida marina que se esconde en sus profundidades. Ya sea para relajarse en la playa, explorar la cueva o deleitarse con la magnífica vista de los acantilados, Cala Moraig es un lugar que te transportará a un mundo de belleza natural y paz serena.