Raquel Escandell Poveda, profesora e investigadora en comunicación y psicología social en la UA.

Raquel Escandell Poveda, profesora e investigadora en comunicación y psicología social en la UA.

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Alicante, tercera ciudad de España con más empresas SEO: "Está muy vivo pero hay que combatir la brecha de género"

La profesora e investigadora de la Universidad de Alicante, Raquel Escandell-Poveda, publica su tesis doctoral sobre el sector del posicionamiento web.

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Alicante
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En los últimos años, muchas profesiones nuevas han empezado a surgir, añadiendo cada vez más palabras nuevas al léxico laboral para definir con precisión su labor.

En el sector de la tecnología, profesiones ligadas a la programación, el posicionamiento web (SEO) o a la inteligencia artificial se han disparado, lo que ha provocado un aumento de la empleabilidad en estos sectores, pero ¿qué hay detrás?

Esa misma pregunta se hizo Raquel Escandell-Poveda cuando comenzó su tesis doctoral sobre la accesibilidad a la formación y la brecha de género en el sector del SEO.

Con muchos años de experiencia en SEO, se dedica ahora a la investigación y a enseñar sobre comunicación y psicología social en la Universidad de Alicante. El SEO se ha consolidado en España como un pilar estratégico de la economía digital, pero lo ha hecho arrastrando desequilibrios estructurales.

El estudio de Escandell-Poveda, publicado en la revista científica BiD, confirma que el sector continúa siendo mayoritariamente masculino: el 74% de los profesionales son hombres, una brecha que persiste incluso en un ámbito asociado a la innovación.

Esa desigualdad se refleja también en los salarios, con mujeres concentradas en los tramos más bajos (entre 11.000 y 30.000 euros al año) y una presencia femenina prácticamente nula en sueldos superiores a 50.000 euros.

El techo de cristal

La investigación detecta además un claro “techo de cristal”: solo el 10% de las mujeres ocupa cargos directivos o de fundadora en empresas SEO. Mientras ellas se concentran en roles técnicos (junior y senior) y de gestión de contenidos, los hombres copan las áreas de estrategia y dirección, donde se toman las decisiones y se concentran las mayores retribuciones.

"El sector está más vivo que nunca, pero hay que trabajar la brecha de género, todavía muy latente", asegura la investigadora a EL ESPANOL.

Más allá del género, la investigación también pone el foco en el mapa de este sector en España, donde Alicante emerge como un nodo sorprendentemente potente.

Alicante, tercer líder del SEO

La provincia concentra el 9% de las agencias de SEO del país, solo por detrás de Madrid (16%) y Barcelona (11%), y por delante de ciudades como Valencia o Málaga, ambas con un 4%.

Estas cifras sitúan a Alicante como el tercer gran polo nacional de esta industria, un dato que Escandell-Poveda ya intuía en trabajos previos y que ahora se confirma con las respuestas de los propios profesionales.

"Las agencias alicantinas, surgidas mayoritariamente entre 2013 y 2016, han evolucionado hacia modelos de servicio integral: ya no sólo posicionan webs, sino que el 55% ofrece también estrategia de marketing digital, contenidos y analítica", asegura.

Fuera de la universidad

Una de las conclusiones más llamativas del trabajo de Escandell-Poveda es la “paradoja formativa” del SEO. Aunque se trata de un colectivo con alta cualificación —el 45% tiene estudios superiores en Marketing, el 23% en Ingeniería Informática y el 14% en Publicidad y Relaciones Públicas—, la especialización real en posicionamiento web se construye mayoritariamente fuera de la universidad.

Según una encuesta realizada a los profesionales del sector para su tesis doctoral, el 77% de los profesionales se considera autodidacta y el 61% se ha formado mediante másteres, cursos o formación privada para suplir las carencias de los planes de estudio tradicionales.

“La universidad aporta la base, pero no la especialización”, resume la profesora, que imparte una optativa de SEO en un máster de comunicación digital en la Universidad de Alicante, una de las pocas asignaturas regladas sobre esta materia.

Para Escandell-Poveda, las competencias universitarias en estrategia, análisis, comunicación o relaciones públicas siguen siendo esenciales, pero deben dialogar con una actualización constante en herramientas y plataformas.

Cambiar el paradigma

Para la investigadora, el SEO es, en teoría, una profesión reciente, nacida con los buscadores y redefinida con cada cambio de algoritmo; sin embargo, reproduce patrones de desigualdad ya conocidos en otras áreas tecnológicas.

Los estudios sobre competencias digitales muestran que las mujeres tienden a concentrarse en tareas de contenidos, mientras que los hombres se orientan más hacia la vertiente técnica y el código, algo que se refleja también en la diferencia entre titulaciones como Informática (más masculina) y Publicidad (más femenina).

El SEO, percibido durante años como un campo “más técnico”, ha quedado así más copado por perfiles masculinos, pese a tener una fuerte dimensión estratégica y de análisis de datos.

Escandell-Poveda recuerda que el SEO bebe de disciplinas como la comunicación, el marketing o las relaciones públicas, especialmente en áreas como el SEO off page, vinculado a la reputación, la obtención de enlaces y la popularidad de marca.

En este sentido, considera que hay un terreno natural para la incorporación de más mujeres, siempre que se visibilicen sus aportaciones y se combatan los prejuicios que aún asocian la tecnología a lo masculino.

Iniciativas como Mujeres en SEO, que busca dar visibilidad a expertas en congresos y medios, están contribuyendo a que cada vez haya más referentes femeninos como MJ Cachón, Laida Solís, Clara Soteras o Belén Carmona.

Retos

El sector afronta ahora una transformación profunda con la irrupción de la inteligencia artificial generativa y la diversificación de los buscadores.

"Durante años, hacer SEO era casi sinónimo de trabajar para Google, pero hoy las búsquedas se reparten entre plataformas, redes sociales y asistentes basados en IA, lo que obliga a repensar estrategias, métricas y modelos de negocio", apunta. ​

En este escenario cambiante, las competencias que más se valoran, según Escandell-Poveda, son la curiosidad, la capacidad de anticiparse y el pensamiento estratégico, rasgos que “no entienden de géneros”.

Las nuevas herramientas reducen la necesidad de conocimientos técnicos profundos en código y abren más espacio a la creatividad, la interpretación de datos y el diseño de estrategias, un terreno donde la investigadora espera que se equilibren las oportunidades entre hombres y mujeres. “

El SEO continúa su evolución y está más vivo que nunca”, afirma, aunque advierte: "Para que ese futuro sea realmente inclusivo, hará falta seguir combatiendo la brecha de género, desde las aulas hasta las agencias".