Vistas de la ciudad de Alicante

Vistas de la ciudad de Alicante A.R.

Economía

Éxodo del alquiler en Alicante: la capital cae a 8.912 pisos mientras los municipios absorben 4.312 nuevos anuncios

Idealista sitúa a la provincia alicantina entre las pocas de España que ganan oferta entre 2018 y 2025, mientras la capital sufre la pérdida de 2.638 inmuebles.

Más información: Es oficial: Alicante estrena 34 viviendas protegidas en Alicante con alquileres desde 580 euros al mes

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Alicante
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El mercado del alquiler de larga estancia en la provincia de Alicante presenta una llamativa paradoja estadística.

Según los datos del portal inmobiliario Idealista recopilados entre 2018 y 2025, la provincia alicantina destaca como una de las pocas zonas del país donde la oferta global de arrendamiento habitual ha experimentado un crecimiento, sumando 4.312 nuevos anuncios y pasando de 27.182 a 31.494 inmuebles.

Sin embargo, esta evolución positiva a escala provincial oculta un acusado trasvase de la oferta que castiga directamente a la capital.

En la ciudad de Alicante, la disponibilidad de viviendas para alquiler permanente ha sufrido una importante contracción en los últimos siete años.

La capital alicantina ha visto desaparecer 2.638 anuncios de arrendamiento tradicional, desplomándose desde los 11.550 pisos ofertados en 2018 hasta situarse en apenas 8.912 al cierre de 2025.

Esta dinámica evidencia cómo la falta de oferta en el centro urbano desplaza la demanda residencial hacia otros municipios de la provincia.

En el conjunto de la Comunidad Valenciana, la evolución del parque de alquiler arroja un balance negativo con la pérdida de 14.499 anuncios permanentes, bajando de 88.884 a 74.385 inmuebles.

Esta caída autonómica está liderada fundamentalmente por la provincia de Valencia, que ha restado 20.118 viviendas de alquiler (de 57.152 a 37.034), impulsada por el desplome de su capital, que ha perdido 18.465 anuncios.

Por el contrario, Castellón acompaña la tendencia positiva de Alicante al registrar un aumento de 1.307 viviendas en la provincia y 328 en su capital. También puede estar relacionado con el encarecimiento de otras zonas de la Comunidad Valenciana.

A nivel nacional, el comportamiento de Alicante se enmarca en un contexto de contracción generalizada del mercado residencial de larga duración.

Según Idealista, España ha perdido casi 393.000 viviendas en alquiler permanente entre 2018 y 2025, lo que representa un recorte del 44% de la oferta disponible al pasar de 902.664 a 510.091 anuncios.

El ajuste es especialmente severo en la Comunidad de Madrid, con un descenso de 137.411 inmuebles (-54%), y Cataluña, que pierde 124.582 anuncios (-71%). En el ámbito urbano, Madrid capital pierde 117.558 ofertas y Barcelona se desploma en 94.130 pisos.

Desplazamiento de la demanda

A la hora de interpretar esta discrepancia entre el incremento en la provincia y la caída en la capital alicantina, la delegada de la Asociación de Inmobiliarias de la Comunidad Valenciana (ASICVAL) en Alicante, Matilde Irles, explica a EL ESPAÑOL de Alicante que el fenómeno responde de forma directa al desplazamiento de los demandantes y a la llegada de perfiles internacionales.

Irles señala que parte de este movimiento se explica porque "han llegado personas de fuera de España y se han instalado en la provincia para trabajar y 'probar' suerte".

No obstante, la representante sectorial advierte de que esta aparente fortaleza de la provincia tiene fecha de caducidad por el aumento de la incertidumbre legislativa con los decretos de vivienda pendientes de su aprobación en la Diputación Permanente, pero publicados en el Boletín Oficial del Estado.

Irles afirma que las recientes normativas generan inseguridad jurídica y están "espantando al mercado internacional", un perfil comprador que actualmente se encuentra "bloqueado" porque España "ha perdido un poco el encanto para ellos".

Por esta razón, la portavoz inmobiliaria vaticina que el saldo positivo de oferta que refleja Idealista en la provincia alicantina "va a cambiar en breve" debido al repliegue de los arrendadores.

Ante el debate sobre si la fuerte presencia de compradores e inquilinos extranjeros está desplazando a la población local del mercado de la vivienda, Matilde Irles rechaza rotundamente esta premisa y manifiesta que "no es cierto, todo lo contrario".

La delegada de ASICVAL argumenta que los clientes internacionales cuentan con un poder adquisitivo alto que les permite adquirir propiedades que, cuando no son utilizadas todo el año, se reincorporan al circuito residencial.

En este sentido, Irles explica que muchos inversores extranjeros optan por alquilar sus inmuebles durante los periodos en que no residen en ellos, por lo que "le están dando la facilidad a otra persona que no tiene vivienda a poder usar la suya".

Según sostiene la responsable de ASICVAL, el problema de fondo no radica en la demanda internacional, sino en la falta de seguridad jurídica y en la parálisis de la obra nueva, factores que bloquean el mercado y desincentivan la puesta en alquiler del stock existente.