Una persona teletrabajando desde casa.

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Economía

Del temor a las 'fake news' sobre el ‘confinamiento energético’ a pensar con responsabilidad: un ‘modo eco’ que sea voluntario

El director general de Energía y Minas de la Generalitat Valenciana, Manuel Argüelles, apuesta por el ahorro responsable ante la escalada de precios y la incertidumbre internacional.

Más información: Las importaciones de crudo en España caen un 12,7% en febrero y Oriente Próximo cubre el 17% del suministro

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Las fake news sobre la preparación (al menos a corto plazo) de un supuesto “confinamiento energético” vuelven a activar los fantasmas de la pandemia. Pero la realidad en España y en la Comunitat Valenciana es bien distinta. Los expertos apuestan por un escenario de ahorro responsable de los ciudadanos, no de apagones ni encierros obligatorios.

Desde la Generalitat, el director general de Energía y Minas, Manuel Argüelles, lo resume para los lectores de EL ESPAÑOL en una idea concisa: pasar al “modo eco” voluntario frente al miedo a un “confinamiento energético” obligatorio.

Argüelles subraya que, aunque los costes suben, “el suministro está asegurado porque hay reservas”, y recuerda que España concentra “el 30% de la capacidad de almacenamiento de gas de toda Europa”, un factor clave también para la seguridad de suministro de la Comunitat Valenciana.

El gas llega “fundamentalmente de EEUU y Argelia”, no de Oriente Medio, por lo que el riesgo inmediato no es de cortes, sino de precios más altos. El impacto más duro se concentra en el tejido productivo valenciano. “La cerámica o las cementeras que son termointensiva en gas y que se van a ver afectadas”, admite el director general.

En cambio, en el día a día de los hogares, la penetración de las renovables y una demanda moderada ayudan a estabilizar el sistema: “El consumo eléctrico no se está viendo tan afectado en España por la penetración de las renovables. En números redondos la electricidad supone el 25% del total de la energía, el gas el 35% y el petróleo el 32%”. "Es decir, sobre el 25% del 'problema' energético tenemos el camino más allanado gracias a las renovables, pero queda camino. Por eso el vehículo eléctrico y la electrificación de la industria son la clave", añade Argüelles.

Escalada de precios

Argüelles ya negó en su día “que el apagón de abril de 2025 se debiese a la excesiva dependencia de las energías renovables” y apuntó hacia “una mala gestión de la red”, una lectura que los estudios técnicos han reforzado en los últimos meses. Ahora, insiste en contextualizar: “Las energías renovables en esta época del año son muy importantes porque se trata de una época con poca demanda relativa (ya no hace frío) y todavía hay buena generación de eólica y muy buena de fotovoltaica”.

Las recomendaciones de la AIE se enmarcan en una situación de fuerte tensión en los mercados de crudo para contener la escalada de precios. “Me parecen bien las recomendaciones porque se han sacado 400.000 barriles de petróleo de las reservas ante la situación geopolítica, hay que pensar en problemas de suministro y de controlar la escalada de precios porque esta situación se puede alargar”, explica Argüelles.

El experto insiste en que el riesgo no es tanto que “se acabe” la energía como que los flujos comerciales cambien de destino. “No solo puede haber un problema de suministros sino porque los productores decidan vender a otros países”, advierte. “Recordemos que China es la gran productora del mundo y necesita energía. Nutre a nuestra industria de todo tipo de componentes, y si requiere de energía a lo mejor los productores se la derivan”, añade.

Del alarmismo al “modo eco”

Las cadenas de mensajes sobre un “confinamiento energético” se han fundamentado en un documento que, muy al contrario, son diez "recomendaciones" de la Agencia Internacional de la Energía, que incluyen más teletrabajo, menos vuelos y más transporte público para reducir el consumo de petróleo.

Argüelles cree que, al menos de momento, no estamos un escenario tan "catastrofista". Para el responsable autonómico, el enfoque correcto es otro. “Tiene todo el sentido del mundo que en un momento de gran inestabilidad nos pongamos en ‘modo eco’, como sugiere la AIE”. Es decir, consumir menos, ajustar hábitos y prepararse para un escenario complejo, “pero de ahí a lanzar un mensaje catastrofista…”, advierte.

Concretamente: "Evitar racionamiento duro; priorizar eficiencia y reducción demanda; usar reservas como puente; y acelerar transición estructural", señala Argüelles.

Preguntado por un hipotético “confinamiento energético” decidido desde Bruselas o Madrid, Argüelles es claro: “A corto plazo no lo veo”, aunque admite que “Europa puede tomar medidas, sobre todo en materia de gas”, como ya ocurrió con la sobredemanda para llenar reservas tras la guerra de Ucrania.

En España y en la Comunitat Valenciana, la situación de partida es distinta a la de otros países europeos que ya han estudiado restricciones: “Por el momento el Estado no ha comunicado a las comunidades autónomas más medidas que las de los decretos de hace dos semanas, pero nunca se sabe”, reconoce.

Su mensaje es claro: "La crisis está acelerando la transición energética por razones de seguridad, no solo climáticas. No es una 'moda verde', es supervivencia y competitividad. Dejemos las discusiones tendenciosas, manipuladas y polarizadas, es decir, estériles, del cambio climático. Esta transición es una necesidad que bien planteada es sin lugar a dudas una oportunidad histórica para España de ser energéticamente soberano".