Una pareja visitando una vivienda Shutterstock
Un empresario, sobre subir el alquiler: "Los caseros con un buen inquilino no quieren arriesgarse a buscar otro"
El COO de 'Spotahome' habla sobre el Real Decreto-Ley anunciado por el Gobierno para mejorar el acceso a la vivienda y proporcionar mayor seguridad.
Más información: Confirmado por el Gobierno: los caseros que no suban el alquiler, tendrán deducciones fiscales del 100% en Alicante
El mercado inmobiliario atraviesa uno de sus momentos más complejos en España. El acceso a la vivienda se ha encarecido de forma generalizada, pero la presión es especialmente intensa en las capitales de provincia, donde la demanda supera con creces a la oferta disponible.
Alicante es un ejemplo claro de esta situación. Comprar o alquilar una vivienda resulta cada vez más difícil, tanto para quienes buscan independizarse como para familias que ya viven de alquiler y afrontan renovaciones al alza.
El problema no es nuevo, pero sí más profundo. La vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales, con un impacto directo en jóvenes, trabajadores desplazados y colectivos vulnerables.
El encarecimiento se refleja con nitidez en los datos. Según el portal inmobiliario Idealista, el precio medio de la vivienda en Alicante se sitúa en 2.703 euros por metro cuadrado.
La cifra corresponde a diciembre de 2025 y supone una subida del 14,4 % respecto al mismo mes de 2024. Una evolución que confirma la tensión del mercado y la dificultad de acceso a la propiedad.
El aumento resulta aún más significativo si se observa la perspectiva a medio plazo. En diciembre de 2020, hace solo cinco años, el precio del metro cuadrado en Alicante era de 1.607 euros.
Este contexto está generando graves problemas para quienes no son propietarios. Tradicionalmente, el mercado del alquiler ha sido la alternativa para quienes no podían comprar por falta de ahorros. Sin embargo, esa red de seguridad se está debilitando.
La oferta es escasa, los precios siguen subiendo y muchos propietarios optan por retirar sus viviendas del mercado ante el temor a impagos o a una mayor inseguridad jurídica.
Nuevas medidas del Gobierno
Con el objetivo de aliviar esta situación, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la aprobación de un Real Decreto-Ley en el Consejo de Ministros con nuevas medidas para mejorar el acceso a la vivienda.
El Ejecutivo defiende que estas iniciativas buscan frenar la especulación en el mercado del alquiler y ofrecer mayor protección tanto a inquilinos como a propietarios.
Entre las líneas maestras del decreto se incluyen incentivos fiscales para evitar subidas en las renovaciones de contratos, la intervención para evitar fraudes en los alquileres de temporada y el freno a los abusos en el alquiler por habitaciones.
A pesar del anuncio, persisten las dudas sobre si estas medidas lograrán el efecto deseado. Experiencias anteriores muestran que algunas regulaciones no han sido suficientes para frenar la escalada de precios o incluso han tenido efectos contrarios.
Por ello, la opinión de los expertos del sector resulta clave para evaluar el alcance real del decreto y sus posibles consecuencias en el mercado del alquiler.
Uno de esos análisis es el de Eduardo Garbayo, COO de la plataforma de alquiler Spotahome, que valora de forma crítica y detallada el contenido del Real Decreto-Ley.
La bonificación fiscal
Para Garbayo, la bonificación fiscal del 100 % en el IRPF es la medida más acertada del decreto, ya que incentiva la estabilidad entre propietarios e inquilinos.
Según explica, esta vía puede animar a muchos caseros a mantener a un buen inquilino en lugar de asumir el riesgo de buscar uno nuevo en un mercado incierto.
"La bonificación fiscal es, sin duda, la medida más acertada del decreto porque premia la estabilidad y la confianza mutua. Creemos que muchos caseros que tienen un buen inquilino, que paga puntualmente y cuida la vivienda, preferirán acogerse a ella antes que arriesgarse a buscar a alguien nuevo en un mercado incierto", afirma Garbayo.
No obstante, el directivo introduce un matiz relevante. "En las zonas más tensionadas, la subida media de una renovación puede generar un ingreso anual mayor que el ahorro fiscal que supone esta deducción. Por tanto, aunque es un paso positivo, su efectividad para frenar las subidas de forma generalizada será limitada".
Alquiler por habitaciones
La mayor preocupación del experto se centra en la regulación del alquiler por habitaciones y del alquiler de temporada, ámbitos que considera esenciales para determinados colectivos.
Garbayo insiste en que estas modalidades no deben confundirse con el alquiler turístico, ya que responden a necesidades residenciales reales y no vacacionales.
Los datos internos de Spotahome muestran que el 60 % de quienes alquilan habitaciones son estudiantes, mientras que el 85 % de los inquilinos de temporada son personas con movilidad laboral o académica.
"El alquiler de temporada no es para turistas; es la solución habitacional para miles de profesionales desplazados, estudiantes de máster o personas en una transición vital como una reforma, cuidado por enfermedad o un divorcio", señala.
A su juicio, regular este mercado como si fuera turístico puede tener un efecto contraproducente. "Regular este mercado de la misma forma que el turístico solo va a provocar una cosa: que miles de propietarios retiren sus pisos por la inseguridad jurídica, contrayendo la oferta drásticamente".
Un problema estructural
En su valoración global, Garbayo considera que el decreto vuelve a centrarse en la regulación y no en el verdadero origen del problema: la falta de oferta de vivienda en alquiler.
Desde su punto de vista, limitar las opciones existentes sin aumentar el parque de viviendas solo agrava la situación para los inquilinos.
"Este decreto vuelve a poner parches en lugar de atajar la raíz del problema. La crisis de la vivienda en España no se soluciona limitando las opciones existentes, sino creando nuevas", concluye.