Rivero y Sebastián Díaz durante la presentación este jueves.

Rivero y Sebastián Díaz durante la presentación este jueves. Lucentum

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El Lucentum apunta al cielo con el regreso de Rivero

El técnico vuelve al banquillo alicantino con la máxima ambición y el deseo de formar un equipo competitivo desde el primer entrenamiento.

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Pedro Rivero no decepciona y señala al cielo en su primera rueda de prensa como entrenador del Lucentum. El segoviano, que regresa al banquillo alicantino cinco temporadas después, no dejó margen para la ambigüedad y marca desde el inicio un mensaje tan ambicioso como ilusionante. "Este equipo tiene que estar en playoff y lo más arriba que podamos", aseguró en su presentación oficial.

Sebastián Díaz, miembro de la familia mexicana Díaz, máxima accionista del club, fue el encargado de presentar el regreso del técnico. Explicó que el Lucentum buscaba "una persona con los mismos valores" que la directiva, una persona "entregada, honesta y con el hambre de ganar".

"Creemos que Pedro nos va a ayudar a generar esa conexión dentro y fuera de la cancha y es la persona indicada para llevar al club al siguiente nivel", afirmó el dirigente, que agradeció a Rivero "encabezar este barco para seguir avanzando y creciendo como equipo".

Rivero se retiró como jugador y arrancó su etapa como entrenador en el Lucentum, por lo que su vuelta tiene un punto especial. Reconoció que en su decisión pesó "el romanticismo" de volver a un sitio donde se sintió querido, aunque fue claro al matizarlo.

"No hubiera sido definitivo sin proyecto detrás", explicó el segoviano, que señaló al presidente, Dani Adriasola, como clave en su decisión de aceptar la oferta.

"Hay que ser realistas pero ambiciosos", repitió el técnico, que fijó el playoff como horizonte pese a que la temporada apenas comienza. "Cuando nos reunamos con los chicos les diremos que este es el objetivo y nuestra realidad, pero eso pasa porque las normas y las exigencias sean las mismas el día uno que el último de entrenamientos", apuntó.

El nuevo proyecto ha traído 11 caras nuevas al vestuario, cinco de ellas debutantes en la categoría. Rivero defendió la mezcla de perfiles como una apuesta mesurada y equilibrada.

"Hemos buscado gente con mucha hambre y también veterana que aún se quiere reivindicar y tiene ganas de jugar en la ACB", explicó el técnico, consciente de que unir esas dos velocidades necesita tiempo. "La idea es ser competitivos desde el día uno y esa es la faceta en la que más me voy a centrar", añadió.

Sobre el estilo de juego, el técnico adelantó que verá un Lucentum con denominación de origen. "Queremos un equipo con un ritmo bastante alto y que sepa controlar el caos que pueda generar", desveló el preparador antes de resumir la filosofía de fondo.

"Queremos gente valiente. Hemos hecho una apuesta por jugadores fuera del radar y queremos ser un equipo difícil y con identidad", señaló.

Rivero llega, además, con una lectura distinta de sí mismo. Tras un año de parón que aprovechó para viajar y observar a otros entrenadores, admite volver a Alicante "más maduro", si bien precisa que todas las buenas intenciones hay que demostrarlas desde el primer día de trabajo.