Rosana Gutiérrez, en la sede de Alicante de la UA.

Rosana Gutiérrez, en la sede de Alicante de la UA. M. H.

Educación

¿Se vivía mejor con Franco? El Archivo de la Democracia alerta: "No hemos sabido explicar bien lo que fue la dictadura"

Rosana Gutiérrez analiza en Alicante el auge de la nostalgia autoritaria entre los jóvenes y propone combatirla con la realidad cotidiana del franquismo.

Más información: El 36% de los españoles, "a favor" de lo que "supuso" Franco para España y el 56% "en contra", con empate entre los jóvenes

Alicante
Publicada
Actualizada

El 45% de los menores de 35 años considera actualmente a Francisco Franco "un dirigente adecuado para un momento convulso". Y por eso Rosana Gutiérrez lamenta que "no hemos sabido explicar bien a la sociedad, y especialmente a estas jóvenes generaciones, lo que fue la dictadura". Desde el Archivo de la Democracia en Alicante quiere cambiar eso.

Catedrática de Historia Contemporánea en la UA, Rosana es ahora la nueva coordinadora del consejo asesor del Archivo de la Democracia. Con él se gestiona un fondo documental que ya supera el medio millón de documentos y miles de fotografías y carteles que cuentan lo que fue el cambio de la represión a la libertad.

Y que ahora los jóvenes a los que educa en clase lo ven con buenos ojos es "lo que más me preocupa". Para la historiadora, el desencanto tiene raíces materiales profundas: "Objetivamente, estos jóvenes tienen un horizonte de futuro peor del que teníamos nosotros".

"El problema de la vivienda está ahí, el problema de los sueldos también", añade sobre estos factores que han contribuido a la ruptura del "ascensor social" como un factor clave del descontento que reflejan este cambio de tendencia en las encuestas.

A esta precariedad se suma el impacto de las plataformas digitales. Según Rosana, influyen mucho "las redes sociales y estos bulos que están circulando de una manera abrumadora", lanzando mensajes que deterioran el consenso democrático. Incluso apunta a la responsabilidad de "políticos en activo" que alientan marcos peligrosos contra las instituciones europeas.

La catedrática también realiza una autocrítica sobre cómo se ha transmitido la historia. Ahí admite que en las aulas se suele dar prioridad a la evolución política o económica de otras épocas frente a las cuatro décadas del siglo XX que definieron el país.

"No sabemos transmitir lo que es la vida real cotidiana en una dictadura; eso sí que creo que lo desconocen", recalca la coordinadora. Cuando ella explica estas realidades a sus alumnos, las reacciones son de incredulidad: "Veo sus caras y son caras de asombro total, como si le estuviera contando una película de ciencia ficción".

Para romper esa barrera, utiliza ejemplos gráficos sobre la falta de libertades. "Les explico la situación de las mujeres, eternas menores que no podían trabajar sin permiso o abrir una cuenta bancaria", comenta. También recurre a la propaganda de la época que preguntaba a las lectoras si eran "verdaderamente femeninas", promoviendo la sumisión como un rasgo de identidad.

La censura es otro de los pilares de su labor divulgativa. Rosana narra cómo se alteraban los carteles de cine para tapar escotes o faldas cortas: "En la película La piscina, a Romy Schneider le han pintado la tirita de la parte de arriba del bikini".

Incluso figuras como Sara Montiel fueron víctimas de este control. Al ganar un premio en Cannes, la prensa del régimen publicó su foto con un retoque manual: "Como no existía el Photoshop, le pintan un encajito para taparle ese escote pronunciado". Para la historiadora, este tipo de detalles "les hacen ver lo que realmente era vivir en una dictadura".

El Archivo de la Democracia, que nació en 2004 por iniciativa de los exdiputados Pepe Bevià y Manolo Alcaraz, busca ahora potenciar esta labor. Con cien metros lineales de documentación y dos mil carteles, el centro es una herramienta fundamental para "neutralizar esos relatos que realmente no son ciertos".

De cara al futuro, Gutiérrez apuesta por reforzar la presencia en los institutos y realizar actividades que trasciendan lo académico. "Tenemos que hacer una labor muy divulgativa, muy explicativa, de defensa de los valores cívicos y democráticos", concluye, calificando esta tarea como el gran reto actual por el "bien de todos".