Javi Lillo, trabajando en una de sus esculturas.

Javi Lillo, trabajando en una de sus esculturas.

Cultura

De Villena al salón de Buenafuente: Javi, el escultor de 23 años que enamora a los 'influencers' de España

Este joven artista de Villena crea obras para famosos como Ceciarmy y Sara Fructuoso con las que huye de la obsolescencia digital.

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Alicante
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Javi Lillo tiene solo 23 años, pero su nombre ya resuena entre los creadores de contenido más influyentes de España. Desde su Villena natal, este artista ha logrado transitar del mundo del modelado 3D a las esculturas de bronce o resina, impulsado por una visión crítica sobre el futuro de la tecnología.

Estudió efectos visuales y animación en la Coco School de Alicante, pero Lillo se define principalmente como un artista autodidacta. Su formación técnica le permitió dominar la "arcilla digital", pero el auge de la inteligencia artificial le hizo replantearse su carrera.

Con "todo esto de la inteligencia artificial estaba viendo que todo lo que había estudiado se iba a quedar un poco obsoleto", explica el joven escultor. Para él, el futuro digital "va a ser más prompt y menos esencia tradicional, que es lo que a mí más me conecta con este medio".

Ante este panorama, decidió dar el salto a los materiales tangibles. "Si yo puedo esculpir en digital, ¿por qué no tradicional?", se preguntó antes de comenzar a experimentar con bloques de yeso, un cincel y un martillo.

Su gran oportunidad llegó de forma audaz en Madrid, cuando decidió acercarse al popular creador de contenido Ceciarmy durante una quedada pública. "En la vida hay que ir y proponérselo, que de aquí va a salir algo, y así fue", recuerda Lillo.

Ceciarmy le confió un reto mayúsculo: crear una escultura de dos metros de Omar Montes para una gala benéfica. Para lograrlo, el artista fusionó ambos mundos. "Esculpí primero a Omar en el ordenador y, con la ayuda de la impresión 3D y demás, fuimos dándole forma a la estructura", detalla sobre su proceso técnico.

Aquel proyecto le abrió las puertas de otros espacios mediáticos. Así, ha ido creando otras piezas con las que ha sorprendido a otros famosos. Entre ellos, a Andreu Buenafuente y Berto Romero en el programa Nadie sabe nada, a los que entregó dos bustos en latón como homenaje por las horas de compañía que sus programas le brindaron mientras estudiaba.

"Estar allí fue un shock. Al haberlo visto tantas veces en la pantalla, impactaba bastante verlo desde allí", recuerda sobre su visita al estudio de radio. Un detalle que los populares cómicos recibieron con entusiasmo. Y del mismo modo lo ha hecho la influencer de Elche Sara Fructuoso con otra de las piezas que ha creado.

Actualmente, Javi Lillo se encuentra inmerso en una colección sobre mitología en la que reinterpreta figuras clásicas bajo una mirada personal. Esta serie incluye piezas como Ícaro y el Minotauro, que forman parte de ediciones limitadas de diez unidades. Cada uno de estos mitos tiene una versión en bronce y el resto en resina.

El artista ya vive plenamente de su arte como autónomo, aunque reconoce que la inversión en materiales es alta. "Este año, por querer apostar por estas colecciones que son bastante caras de costear, he tenido que trabajar algunos meses en una heladería", afirma con honestidad.

Sus obras reflejan una gran complejidad técnica y materiales de alta calidad. A pesar de la incertidumbre del mercado del arte, Lillo tiene claro su objetivo: "No importa si en algún momento hay que dedicarse a otra cosa, siempre que el dinero se utilice con cabeza y con una idea clara para apostar por lo que a mí me hace feliz".