Manuel Álvarez-Xagó retrata el honor y lealtad de los perros en 'El camino imposible'.

Manuel Álvarez-Xagó retrata el honor y lealtad de los perros en 'El camino imposible'.

Cultura

"Deberíamos aprender de la lealtad que tiene el perro", la novela alicantina que retrata el honor de las mascotas

Manuel Álvarez-Xagó construye en 'El camino imposible' un relato sobre los valores a través de los ojos de los animales que nos acompañan.

21 enero, 2022 06:07
Alicante

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Una doble historia le sirve de partida a Manuel Álvarez-Xagó para crear su tercera novela, El camino imposible. Atrás deja los crímenes y persecuciones con que se lanzó para centrarse en valores como honor y lealtad. Grandes palabras para acompañar pequeños gestos con los que quiere que "la gente vuelva a tomar conciencia de su significado".

"Es un cambio de tercio respecto a las otras dos porque soy un tipo de curiosidad universal", explica mientras toma un café en una terraza. Con el libro de Roca Editorial ya en las librerías y la recepción de las primeras reseñas de blogueros empieza a relajarse al ver es acogida inicial a su amor por la naturaleza, los animales y, en particular, a los perros.

Este es, precisamente, su forma de rendir "un homenaje a esos compañeros de los humanos y también a los que realizan esos caminos imposibles a los ojos de los demás". De ahí las dos partes del libro, primero la que arranca con "alguien que de origen humilde se pasa a convertir en el más excelente de su campo pese a la incomprensión y que estaba dispuesto a verse marginado en su campo" y la otra, "algo más instintivo y primario, el del animal que tiene su misión y que sobrepasa cualquier obstáculo, para llegar vivo a su fin".

De conectar ambas historias ya se encargará el lector, al que muestra una lección de adaptarse a cualquier cosa. "Quiero darle algo que pensar sobre lo que sucede en la vida, que hoy podemos estar en el pico y mañana podemos caer en el fango". Su ventana abierta a la incertidumbre que aguarda afuera tiene un mensaje claro, "todos lo seres humanos tenemos esa capacidad de adaptación y de sobrellevarlo".

Valores

Ese punto de inicio, el que "no estamos en un estatus constante, es parte de El camino imposible, con personajes en los laureles y que se ven luego marginados". Un objetivo por el que invita al lector a acompañarle por una montaña rusa en la que sorprenderse ante lo que vendrá en el siguiente capítulo y sobre la que profundizará en las presentaciones en Alicante (Librería 80 Mundos, miércoles 26) y Elda (Museo del calzado, jueves 27).

El torbellino de emociones que es una historia de amor le da el pie para esa primera historia que mencionaba. "Quiero reflejar el impacto que dos personas con orígenes tan distintos puedan conectar de forma tan intensa y súbita que, para la mayor parte de mortales, no es posible", cuenta risueño, "y que se conocen y saben que sus vidas van a estar muy unidas".

La apuesta por sentimientos más grandes que la vida y los valores en esta novela la hace sin querer rizar el rizo ni ser demasiado meloso, puntualiza. Pero sí recalca que cuando trata ideas como el honor y la lealtad "son los valores que merece la pena poner en alza para que la gente vuelva a tomar conciencia de la importancia de eso".

Los pequeños gestos que describe en las situaciones que podrían ser cotidianas transmiten ese ideario. "El sujetar la puerta a alguien o ayudarle en algo sencillo son pequeñas perlas de heroísmo. Si dejamos el heroísmo solo para los grandes actos, muy pocos lo serían, pero si lo vemos en pequeños gestos que pueden cambiar el día o la vida, todos podemos ser un poco héroes o mini héroes".

La oportunidad de lanzar el libro ahora, con el explícito reconocimiento a lo que aportan las mascotas en el día a día y con la admiración a lo que representan, está lejos de su génesis. Álvarez-Xagó indica que sus páginas las escribió en 2019 y que con la pandemia se fue retrasando el proceso de publicación este "canto de amor a los animales".

Contar buena parte de la novela a través de los ojos de un perro fue un reto satisfactorio. "Lleva más trabajo", admite, "pero para mí ha sido una experiencia fantástica". El haberse puesto en su piel para "vivir cada característica o forma de interpretar una situación a través de los sentidos de un perro, para que el humano lo sintiese como propio, era como una victoria ganada".

Eso es lo que también le hace apreciar que, si bien hay cada vez una mayor conciencia al respeto animal, "deberíamos aprender la lealtad y la determinación que tiene el perro, es envidiable, ya le gustaría a muchos tenerlos con esa motivación".