Uno de los coches robados durante la oleada de esta primavera en la ciudad de Alicante.

Uno de los coches robados durante la oleada de esta primavera en la ciudad de Alicante. Cedida

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La nueva táctica de los ladrones de coches en Alicante: por qué ahora usan piedras en lugar de herramientas especializadas

Vigilancia estrecha a reincidentes y juicios rápidos: así actúa la Policía Nacional para frenar la ola de robos en vehículos que azota a la provincia.

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Alicante
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La provincia de Alicante está experimentando un repunte en los delitos de daños y robos en el interior de vehículos, una situación que ha puesto en alerta tanto a los ciudadanos como a las fuerzas de seguridad. Cristian Plazas, portavoz de la Policía Nacional en Alicante, confirma que se ha observado "un aumento a nivel de toda la provincia" en este tipo de incidentes. ¿Cómo prevenirlo y de qué forma están luchando contra ello?

Lo que más llama la atención de los investigadores no es solo la frecuencia, sino la rudimentaria pero efectiva técnica empleada. "El modus operandi no es solo reventar el cristal con una piedra; muchas veces una piedra de grandes dimensiones se tira contra la ventanilla para acceder al vehículo", explica Plazas.

Esta elección no es casual. Según el portavoz, los delincuentes prefieren piedras a herramientas profesionales por una cuestión de impunidad inmediata: "Si los para la policía antes, el ladrón no lleva nada encima". Al usar algo que encuentran en el entorno, evitan ser detenidos por posesión de útiles para el robo antes de actuar.

El perfil del atacante suele ser el de un delincuente multirreincidente con problemas de adicción. "Cuando son piedras, estamos hablando casi siempre de toxicómanos, de gente muy reincidente, que saben que los van a parar sí o sí", señala el portavoz policial.

Estos individuos no se detienen tras un solo golpe. "Lo normal es que una noche te hagan de cinco a diez [coches] en la misma zona hasta que no ven peligro o hasta que ven satisfechas sus necesidades", advierte Plazas, describiendo estas rachas como ataques sistemáticos.

Para combatir esta "ola", la estrategia policial se centra en la presión constante sobre los sospechosos habituales. "Nuestra única forma de frenar esto es detener y encarcelar a los reincidentes", afirma tajante el portavoz. La policía incluso realiza seguimientos preventivos: "Los conocemos perfectamente... montamos un dispositivo para seguirlos desde primera hora de la noche cuando los vemos que salen".

La colaboración judicial es clave en este proceso. Plazas destaca que buscan pasar a los detenidos a disposición judicial para celebrar juicios rápidos que permitan "acumular condenas para que al final el juez decida meterlo en prisión". Según los datos policiales, cuando estos delincuentes entran en la cárcel, aunque sea por periodos cortos, "realmente bajan los hechos, baja la incidencia".

Otro factor que alimenta esta tendencia es el valor de lo que los propietarios olvidan en el habitáculo. "Lo que nos está asombrando es la cantidad de cosas que la gente se deja dentro de un vehículo", afirma Plazas. Y ahí menciona desde gafas de sol hasta ordenadores portátiles o auriculares de gran valor. Aunque un botín fijo de este año son las balizas de emergencia que tienen salida en el mercado negro por unos diez euros.

Para evitar pasar a formar parte de la estadística, la Policía Nacional ofrece consejos claros. El primero es la invisibilidad: "No dejar nada a la vista, que ellos por lo menos tengan la duda de si hay o no hay algo". También recomiendan desconfiar del cierre electrónico y "tirar de la manija para asegurarnos de que se ha cerrado" para evitar los inhibidores.

Finalmente, el portavoz insta a los ciudadanos a anotar los números de serie de sus pertenencias tecnológicas o de las citadas gafas. Esto no solo facilita la devolución del objeto si se recupera, sino que permite a la Policía imputar delitos más graves al detenido al poder acreditar la procedencia ilícita de los objetos.