El cine Ideal de Alicante en una imagen de 1926.

El cine Ideal de Alicante en una imagen de 1926. AMA

Alicante ciudad

La iniciativa privada se interesa por dar un uso "cultural" al cine Ideal de Alicante, como auditorio multidisciplinar

Tras años de incertidumbre, el Ayuntamiento bloquea la demolición interior del centenario edificio y abre el camino a proyectos que devuelvan al cine su esplendor sin necesidad de inversión de dinero público.

Más información: Se cumplen 100 años del cine Ideal de Alicante y el futuro uso del emblemático edificio sigue siendo una incógnita

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La denegación de la licencia hotelera al antiguo Cine Ideal de Alicante abre nuevas oportunidades para la pervivencia de un edificio que es historia viva de Alicante. Y lo hará a través de una vía que pocos esperaban: la entrada de la iniciativa privada en la gestión cultural pura.

Tras el decreto emitido ayer 20 de abril de 2026 por la Concejalía de Urbanismo, que bloqueaba el proyecto de hotel de cuatro estrellas de Ataraxia Ibérica por ser incompatible con la protección del inmueble, el tablero ha cambiado por completo.

Los informes técnicos que tildaban de inviable el vaciado interior y la modificación de forjados han servido de cortafuegos patrimonial, pero también de invitación para un nuevo modelo de negocio.

Sobre la mesa del Ayuntamiento de Alicante ya hay propuestas privadas que plantean reconvertir el emblemático espacio en un auditorio cultural multidisciplinar. Esta solución técnica permitiría respetar la volumetría interior y la estructura original que el Plan Especial del Centro Tradicional protege a ultranza, evitando la demolición que condenó al proyecto hotelero y ofreciendo una salida económica que no dependa exclusivamente de las arcas públicas.

Este giro dejaría en el tintero varias propuestas institucionales que, aunque ambiciosas, dependían de una inversión pública que no termina de cristalizar. Entre estos horizontes descartados figura la histórica demanda de convertir el inmueble en la sede de la Filmoteca Valenciana, otra sobre una subsede museística de gran formato impulsado por la Diputación o en un centro de artes multidisciplinar gestionado por el Ayuntamiento.

Todas estas alternativas, pese a su indudable valor estratégico para la ciudad, quedan ahora en un segundo plano frente a la viabilidad de un auditorio que no obligue a las arcas públicas a asumir el alto coste de una expropiación.

Este escenario resuelve uno de los mayores dilemas que planteábamos cuando el edificio cumplió su centenario y su futuro era una absoluta incógnita: la eterna lucha entre la expropiación pública y el abandono privado. Al optar por un modelo de auditorio multidisciplinar gestionado por empresas del sector cultural, se esquiva la compleja y costosa expropiación por parte de la administración, permitiendo que la iniciativa privada adquiera o gestione el inmueble a precios de mercado bajo un pliego de condiciones estrictamente respetuoso con el patrimonio.

El concejal de Urbanismo, Antonio Peral, ya ha dejado caer que existen proyectos sobre la mesa que encajan perfectamente con la legalidad vigente, y esta propuesta de auditorio es la que cobra más fuerza por su capacidad para dinamizar el eje cultural de la ciudad. No se trata solo de salvar un edificio, sino de integrarlo en la gran transformación urbana que está viviendo el centro de Alicante con la peatonalización de la Avenida de la Constitución y sus calles adyacentes.

La reactivación del Ideal como auditorio funcionaría como el eslabón necesario en un eje cultural de primer orden que uniría el Teatro Principal con el futuro espacio cultural en el Hospital del rey (la actual Comandancia de la Guardia Civil) y el complejo de Las Cigarreras.

Esta red de espacios culturales, conectados por calles peatonales, convertiría al Ideal en un dinamizador económico capaz de albergar desde cine y teatro hasta presentaciones corporativas y conciertos de pequeño formato, manteniendo siempre su esencia de salón cinematográfico de 1924.

Los técnicos municipales han sido claros al señalar que cualquier intervención debe garantizar la salvaguarda y mantenimiento de los elementos definitorios de la estructura arquitectónica, algo que un auditorio permite por su propia naturaleza diáfana, a diferencia de la compartimentación necesaria para un hotel.

De este modo, la protección del Catálogo de Protecciones y los informes vinculantes de la Conselleria de Cultura dejan de ser un obstáculo para convertirse en la hoja de ruta de un proyecto que, por fin, parece poner de acuerdo la conservación histórica con la rentabilidad privada.

Mientras la mercantil interesada hasta ahora no ha logrado presentar un proyecto susceptible de ser aprobado, esta nueva corriente de interés privado por el uso cultural abre una ventana de oportunidad para que Alicante recupere uno de sus iconos más queridos.

El horizonte de un auditorio multidisciplinar no solo satisface las demandas de colectivos como Salvem l’Ideal, sino que dota a la ciudad de una infraestructura necesaria en pleno corazón del Centro Tradicional, demostrando que el respeto al patrimonio