La diputada del PP de Alicante, Julia Parra, y el ministro Urtasun (Sumar), sobre la imagen del Tesoro de Villena, robado el pasado mes de agosto.

La diputada del PP de Alicante, Julia Parra, y el ministro Urtasun (Sumar), sobre la imagen del Tesoro de Villena, robado el pasado mes de agosto. H.F.

Alicante

La izquierda blinda a Urtasun y al alcalde de Villena: rechaza la propuesta del PP para proteger el patrimonio robado

Informes de la Policía y de la propia directora del MUVI advertían antes de la apertura sobre carencias en seguridad y exigían un vigilante las 24 horas.

Más información: Fulgencio, el alcalde de Villena 'atrapado' ante el robo del siglo: las piezas del "otro Guernica" pesaban casi 10 kilos de oro

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El blindaje partidista volvió a prevalecer ayer en el Congreso de los Diputados a costa del patrimonio cultural de todos los españoles. Las fuerzas que integran y sostienen al Gobierno de coalición (PSOE, Sumar y Compromís) votaron en contra de la Proposición no de Ley (PNL) presentada por el Grupo Parlamentario Popular para reforzar la seguridad de los museos y proteger bienes históricos de incalculable valor, como el expoliado Tesoro de Villena.

Una iniciativa que, defendida por la diputada alicantina Julia Parra, trataba de apelar a la responsabilidad institucional por su evidente beneficio para la conservación de los fondos nacionales. Sin embargo, la bancada de la izquierda optó por cerrar filas para evitar cualquier responsabilidad en el robo del Tesoro y proteger políticamente al ministro de Cultura, Ernest Urtasun (Sumar), y al alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán (PSOE), consideran desde el PP.

La propuesta parlamentaria impulsada por el PP articulaba un paquete de reformas técnicas y normativas urgentemente necesarias para evitar que se repitan episodios de expolio en las instituciones culturales españolas. Entre sus puntos fundamentales, el texto planteaba la modificación de la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español con el objetivo de crear la figura jurídica de "bienes y colecciones singulares de protección reforzada", otorgando a las piezas de extraordinaria relevancia un régimen de tutela especial.

También, la PNL exigía desarrollar reglamentariamente requerimientos técnicos de seguridad de obligado cumplimiento en museos públicos (con auditorías y supervisiones periódicas), el refuerzo de la prevención en coordinación con el Ministerio del Interior bajo un protocolo específico de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el impulso de la búsqueda internacional a través de INTERPOL y la fijación de un marco estable de cooperación entre las administraciones nacional, autonómica y local.

Pese a tratarse de un marco legislativo diseñado para subsanar los evidentes agujeros de seguridad del sistema, la izquierda rechazó la propuesta. El trasfondo del voto en contra no responde a deficiencias en el articulado, sino al intento de sofocar el escándalo de gestión que acorrala tanto al Ministerio de Cultura como al Consistorio villenense.

La adopción de estas medidas habría supuesto admitir de forma implícita las responsabilidades (que ya han llegado a los tribunales) en la custodia de un tesoro de la Edad del Bronce que contaba con la máxima figura de protección como Bien de Interés Cultural y que desapareció de las vitrinas del Museo de Villena (MUVI) a finales de agosto por el asalto de un grupo profesional de ladrones de patrimonio.

Durante la defensa de la posición de su grupo, la diputada del Partido Popular por Alicante, Julia Parra, fue contundente al denunciar la cadena de omisiones y la pasividad de los responsables políticos. Parra señaló directamente a la cúspide del Ministerio de Cultura (Sumar) y al gobierno local socialista al aseverar que la pérdida de este legado "no ha sido una fatalidad ni un golpe de mala suerte: ha sido la crónica de un robo anunciado".

En su intervención, la parlamentaria alicantina que en el anterior mandato fue diputada provincial de Cultura enfatizó que "treinta siglos de nuestra historia, de nuestro patrimonio y de nuestra cultura se han esfumado por la negligencia y la desidia de quienes tenían el deber de protegerlo: el Ayuntamiento de Villena y el Ministerio de Cultura".

El reproche político se intensificó al cuestionar el papel ausente del titular de la cartera de Cultura durante los momentos previos a la consumación del delito. Parra se dirigió con dureza a la gestión ministerial al preguntar de forma explícita "¿dónde estaba el Sr. Urtasun cuando había que anticiparse al robo?", rematando que "la incapacidad de un alcalde sobrepasado y la inacción de un ministro de Cultura, preocupado únicamente por sus batallas de política interna, han provocado este desastre".

En la misma línea, criticó la reacción tardía del Ejecutivo al cuestionar "¿de qué sirve una alerta si llega cuando ya han robado el Tesoro?" o "¿de qué sirve hablar de prevención cuando lo que estamos haciendo es contar las piezas que faltan?", concluyendo que "el patrimonio histórico español no necesita ministros que expliquen cómo cooperar para mantener el patrimonio después de perderlo", sino administraciones capaces de evitar el delito.

Esta denuncia de negligencia queda contrastada al analizar los documentos y advertencias oficiales previas al asalto. Un informe de la Policía Nacional con fecha del 3 de julio de 2024 ponía sobre la mesa los evidentes riesgos del inmueble que alberga el MUVI —una antigua fábrica harinera adaptada—, remarcando sus "multitud de grandes ventanales e innumerables puertas" que complicaban notablemente la protección pasiva. Dicho informe dictaminaba de forma taxativa la necesidad de contar con vigilancia presencial las 24 horas del día, los 365 días del año.

A esta advertencia policial se suma un revelador informe elaborado por la propia directora del museo, Laura Hernández, fechado el 14 de junio de 2024 -apenas un día después de la inauguración del recinto- y remitido a los concejales del equipo de gobierno local. En dicho documento, la directora detallaba siete vulnerabilidades críticas del centro, reclamando desde cierres metálicos y refuerzos sísmicos hasta la presencia permanente de un vigilante.

Hernández ponía el foco en la custodia de los accesos si no se disponía de personal de seguridad en el recinto, llegando a advertir por escrito de que "las llaves deberían de estar ubicadas y custodiadas en la Sede de la Policía Local de Villena" para llevar un registro estricto de firma, dejando claro que "nadie debe de disponer de llaves, pues este es un punto débil de seguridad muy importante".

A pesar de que las alertas técnicas eran explícitas y la falta de un retén de vigilancia permanente dejaba el museo desprotegido, ni el Ayuntamiento que preside Fulgencio Cerdán ni el Ministerio dirigido por Ernest Urtasun tomaron las medidas preventivas necesarias.