Ricardo Herrera, voluntario de AMASVE, junto a una caja de medicamentos ya recolectada.
"Necesitamos gasas, betadine y pañales": Alicante establece dos puntos de recogida para las víctimas del terremoto en Venezuela
La Asociación AMASVE pone en marcha una recolecta urgente de material sanitario para enviar a los afectados el lunes 29.
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El pasado 24 de junio se registraron en Venezuela dos sismos fuertes, de magnitudes 7,2 y 7,5, que se sintieron con especial fuerza en Caracas y en el norte del país.
Ante la emergencia, países del mundo entero han empezado a volcarse y querer ayudar, una iniciativa a la que también se ha sumado la ciudad de Alicante mediante la Asociación de Mujeres por la Alianza Sociocultural Venezuela-España.
AMASVE, con más de quince años de trayectoria en la ciudad, ha puesto en marcha una recogida urgente de material sanitario para enviar a los afectados por el terremoto el próximo lunes 29 de junio.
Durante la mañana del 26 de junio, nos recibe en el número 67 de la calle Garbinet, Ricardo Rafael Herrera Rojas, al frente de la recolecta.
Herrera, socio y voluntario activo de la entidad, explica que la organización, fundada por Miriam Álvarez y José María, es actualmente la única asociación venezolana en la ciudad que cuenta con una sede física estable, desde donde se canaliza ayuda tanto para migrantes como para personas en situación de vulnerabilidad, sin distinción de nacionalidad.
“La asociación nació para ayudar a quienes llegan sin recursos y a quienes más lo necesitan”, señala Herrera. Cada semana reparten alimentos donados por empresas como Mercadona y Masymas, además de ropa y apoyo básico a familias recién llegadas. Actualmente, cuentan con más de un millar de socios que contribuyen con pequeñas cuotas para sostener la actividad diaria.
¿Qué se necesita?
Sin embargo, el envío de ayuda humanitaria a Venezuela presenta importantes obstáculos. “La logística es muy compleja, especialmente con alimentos o ropa. Por eso, en este momento nos estamos centrando únicamente en medicamentos y material de cura”, explica el voluntario.
Entre los productos prioritarios se encuentran gasas, antisépticos, material de primeros auxilios y tratamientos para enfermedades crónicas como la diabetes, siempre que no requieran prescripción restringida.
La recogida se está llevando a cabo en dos puntos de Alicante: la sede de la asociación en el número 67 de la calle Garbinet y un establecimiento cercano, en la misma calle, bajo el nombre “De todo un poco”, en el número 44. El horario se ha ampliado de 9:30 a 23:00 horas para facilitar las donaciones.
Zona vulnerable
El terremoto ha vuelto a poner de manifiesto la fragilidad estructural del país. Herrera describe una situación agravada por años de crisis: “Es llover sobre mojado. Hay zonas sin servicios básicos, sin agua ni electricidad, y con enormes dificultades para responder a una emergencia”. Según relata, incluso los servicios de emergencia se ven limitados por la falta de recursos.
En este contexto, la respuesta de la diáspora venezolana resulta clave. Desde Alicante, las llamadas y mensajes de preocupación se han multiplicado en los últimos días, reflejando la conexión constante con familiares y comunidades afectadas. “La gente quiere ayudar, pero también hay que hacerlo bien para que realmente llegue”, subraya.
Aunque por ahora el envío se realizará de forma inicial con medicamentos, la asociación no descarta futuras colaboraciones con entidades con mayor capacidad logística para ampliar la ayuda.