Una usuaria con un patinete eléctrico esta semana en la Rambla de Alicante.

Una usuaria con un patinete eléctrico esta semana en la Rambla de Alicante. M. H.

Alicante

Lo confirma la ley: los patinetes en Alicante tienen fecha de caducidad y no podrás legalizarlo

Los usuarios de Vehículos de Movilidad Personal (VMP) adquiridos antes de 2024 afrontan una cuenta atrás insalvable: la normativa impide la homologación particular y fija el fin de su vida legal.

Más información: Cambio importante en el TRAM de Alicante: así afecta a los usuarios la nueva prohibición

Alicante
Publicada

No es una recomendación ni un aviso de mantenimiento; es un límite legal estricto. Miles de patinetes eléctricos que actualmente circulan por las calles y carriles bici de Alicante tienen una fecha de caducidad ya programada en el calendario. Aquellos usuarios que adquirieron su Vehículo de Movilidad Personal (VMP) antes del punto de inflexión normativo se enfrentan a una realidad incómoda: su vehículo se convertirá legalmente en chatarra y no existirá ninguna vía para poder legalizarlo.

La clave de este bloqueo administrativo radica en la Resolución de 12 de enero de 2022 de la Dirección General de Tráfico, mediante la cual se aprobó el Manual de características de los vehículos de movilidad personal. Esta normativa desarrollaba el Real Decreto 970/2020 con un objetivo claro: regular técnicamente unos vehículos que hasta entonces se comercializaban en una suerte de vacío legal.

La ley estableció que, a partir del 22 de enero de 2024, ningún comercio en España podría vender un patinete eléctrico que no contara con el certificado oficial de la DGT de fábrica. Los modelos anteriores a esa fecha contaban con el marcado de Conformidad Europea (CE) que avala la seguridad del componente eléctrico, pero no con la homologación técnica de seguridad vial que exige Tráfico.

Para no retirar de golpe todos los vehículos en circulación, la ley incluyó una disposición transitoria única que otorgaba un periodo de gracia. Sin embargo, esa tregua está cerca de expirar. Los patinetes adquiridos antes de enero de 2024 solo pueden circular legalmente hasta el 22 de enero de 2027.

Teniendo en cuenta que nos encontramos en mayo de 2026, a los propietarios de estos VMP "antiguos" les quedan exactamente ocho meses de uso legal. Traspasada esa fecha, la circulación con ellos quedará totalmente prohibida.

La trampa: ¿por qué un particular no puede legalizarlo? Es la pregunta más repetida por los usuarios afectados: ¿puedo acudir a un organismo público o taller para certificar mi patinete actual? La respuesta técnica es un no rotundo.

La certificación de la DGT no es un trámite documental que pueda gestionar un ciudadano a nivel particular, sino un proceso de homologación industrial. Es el propio fabricante el que debe someter el modelo a ensayos en laboratorios acreditados para demostrar que cumple con los nuevos estándares mínimos (como disponer de dos frenos independientes, ruedas de un diámetro mínimo de 8 pulgadas y con superficie rugosa, o el sistema de corte automático de velocidad a los 25 km/h).

A las marcas comerciales no les resulta rentable costear la homologación de modelos descatalogados o antiguos, por lo que esos patinetes quedan completamente desamparados por el sistema.

La "lista negra"

Para comprobar si un patinete tiene futuro más allá de 2027, el usuario debe buscar la placa de marcaje exigida en la Sección 5 del manual de la DGT. Se trata de una etiqueta metálica o indeleble que debe mostrar el número de serie, la marca, el modelo y, de forma obligatoria, el número de certificado de la DGT.

Si carece de este marcaje, el vehículo entrará de lleno en la "lista negra" dentro de ocho meses. La Policía Local de Alicante, en sus controles habituales de movilidad urbana, podrá sancionar la circulación de estos modelos sin certificar con multas que parten de los 200 euros a partir del vencimiento de la moratoria. Asimismo, las autoridades advierten del peligro en el mercado de segunda mano, donde se siguen vendiendo patinetes antiguos que tienen los meses contados en la vía pública.