Francisco Pardo y maquinaría con la que crean las lápidas en su empresa de El Altet.

Francisco Pardo y maquinaría con la que crean las lápidas en su empresa de El Altet. Cedidas

Alicante

La solidaridad de piedra de Pardo, el empresario que regala sus lápidas para las víctimas de Adamuz como hizo en la dana

Francisco ofrece las piedras funerarias de su compañía de Elche para las familias de los 45 fallecidos en el accidente ferroviario.

Más información: Las mil y una muestras de solidaridad de Alicante en la dana de Valencia

Alicante
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La tragedia de Adamuz queda lejos de Alicante, pero la solidaridad alicantina acompaña a los familiares de las víctimas mortales con un ofrecimiento que, con seguridad, ninguna de ellas quisiera tener que necesitar nunca: lápidas gratuitas para los fallecidos.

La empresa de Mármoles Artísticos FJ Pardo, de El Altet, ha extendido la mano a todas las familias afectadas para realizar las lápidas de los fallecidos sin coste alguno, como ya hiciera con una veintena de víctimas de la dana y en otros accidentes ferroviarios en la Comunitat Valenciana.

La firma, que tiene la solidaridad como un valor grabado en piedra, busca aliviar así la carga económica que acarrea una tragedia que ha dejado hasta el momento 45 víctimas mortales, una de ellas de Villena.

"Nos hemos ofrecido a todo el mundo que quiera para ir y enseñarles el catálogo en cualquier punto de España y hacer la lápida que quieran del catálogo, hasta ponerla en el cementerio", explica Fernando Pardo, gerente y fundador de la compañía.

Si bien asegura que todavía no ha recibido ninguna llamada, considera que "aún es pronto; pasarán unos días hasta que asimilen el desastre".

Francisco está tratando de difundir su ofrecimiento entre la cascada de información generada por el accidente ferroviario, pero asegura que "no hay fecha; me pueden pedirla este mes, el que viene, el año que viene o cuando sea".

En la dana de Valencia realizaron un pequeño anuncio y llamaron a los pueblos afectados hasta poder colocar diez lápidas.

También hicieron lo propio en Letur (Albacete), donde instalaron las seis lápidas de los manchegos fallecidos.

"Cuando pasa algo así uno siente que puede ayudar y, como puedo hacerlo, lo ofrezco", sostiene.

Cuando se tenga más información sobre lo ocurrido y sobre la procedencia de las víctimas, tiene previsto llamar a Huelva, Córdoba y a los municipios de origen de los fallecidos para ofrecer sus piedras funerarias.

"Yo mismo desde aquí llamo al alcalde o a quien tenga que llamar, porque, claro, si no lo saben, ¿cómo nos van a llamar?", explica el empresario alicantino.

Más de 10.000 lápidas al año

Su empresa es un referente en la provincia y en toda España, ya que de su fábrica salen cada año entre 10.000 y 12.000 lápidas.

Su nivel de producción y calidad hace que la mayor parte de los cementerios y camposantos alicantinos estén repletos de sus piezas.

"La mayoría de lápidas serán nuestras", comenta Francisco, quien, preguntado sobre si las reconoce cuando visita algún cementerio, responde que "claro" que las identifica.

Y es que, más allá de su solidaridad, esta compañía fundada en 1969 por él y su mujer ha llevado el mercado del mármol a otro nivel, con "lápidas cada vez más innovadoras que van desde los 300 a más de 12.000 euros", destaca.

"Tenemos mucho I+D y siempre estamos creando cosas nuevas", afirma el gerente.

La empresa vende principalmente a profesionales, marmolistas y funerarias, aunque también atiende a clientes particulares que lo solicitan.

Además, su actividad va más allá de los cementerios, dando vida a suelos, pilares y estructuras de hoteles, casas, oficinas y edificios que buscan decoración en mármol de alta calidad.