Primera reuón de Villena con a reunión con la consultora y asesora de grandes empresas y fondos de inversión, Longling Yu.

Primera reuón de Villena con a reunión con la consultora y asesora de grandes empresas y fondos de inversión, Longling Yu. Ayuntamiento de Villena

Economía

El renovado interés de inversores chinos por el nodo logístico de Villena dispara sus opciones ante la Generalitat

La capital del Alto Vinalopó se consolida como la apuesta más estratégica para el Corredor Mediterráneo, con interés inversor chino y respaldo empresarial, frente a una alternativa que refuerza aún más el eje valenciano.

Más información: Villena avanza en el desarrollo de su nodo logístico en su apuesta por hacerse con el Puerto Seco

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Villena sigue con paso firme en el liderazgo por la carrera para hacerse con el aval de la Generalitat para construir el Nodo Logístico Levante Interior, concebido como gran polo intermodal entre Mediterráneo-Meseta y eje norte-sur del Corredor Mediterráneo de mercancías.

La consultora y asesora de grandes empresas y fondos de inversión chinos, Longling Yu, ya ha mantenido una primera reunión con el Ayuntamiento que preside Fulgencio Cerdán y ha solicitado otra, a la que vendrá con propuestas de inversión, construcción y gestión concretas.

Esta preferencia del mercado asiático por Villena la sitúa claramente en cabeza de la pelea por convertirse en la gran puerta terrestre de mercancías del sureste español hacia Europa una vez que Elda y Novelda renunciaron a sus propios proyectos.

Ahora, la única competidora es Valpark, el proyecto logístico de Vallada (Valencia), que centra su apuesta por desarrollar un eje valenciano apoyado por el Puerto de Valencia y el Parque de Sagunto.

Mientras que el Ministerio de Transporte ya ha eliminado todos los pasos a nivel de la zona en Villena dejando las conexiones libres para que la Generalitat dé el sí definitivo a Villena, Yu ha trasladado el “alto interés” de capital asiático por el puerto seco de Villena, tanto para participar en su desarrollo como en la gestión futura, vinculándolo a la red transeuropea y a los grandes puertos de Algeciras, Alicante y Valencia.

En ese mismo contacto se abre otra puerta: usar el nodo como palanca para exportar vinos, aceites y productos agrícolas de Villena hacia el mercado chino, integrando la logística en una estrategia económica más amplia. El consistorio habla, además, de un posible hermanamiento con la ciudad de Guilin, configurando un relato de “puerta china en el Corredor Mediterráneo” que Villena pretende explotar al máximo.

El Nodo Logístico Levante Interior de Villena suma unos 1,7 millones de metros cuadrados anexos al polígono de Bulilla, con una estructura clara: Zona de Actividades Logísticas (ZAL), área intermodal, servicios y parcelas de hasta 280.000 m2 para operadores conectados directamente a la red ferroviaria.

La terminal está pensada para trenes de 750 metros, con reserva para una futura autopista ferroviaria (ferroutage) que abra una vía estable de mercancías hacia el centro y norte de Europa.

A ese diseño se suma la geografía. Villena es la “bisagra” entre Alicante, Murcia y Albacete, a pie de A‑31 y con estación de alta velocidad propia, Villena‑AV. Y sobre ese mapa se ha construido una intensa ofensiva de lobby: jornadas con cámaras de comercio, apoyo explícito de patronales como UEPAL, presentación del proyecto en Bruselas y, ahora, el guiño del capital chino.

Recreación del Nodo Logístico Levante-Interior de Villena.

Recreación del Nodo Logístico Levante-Interior de Villena.

La irrupción de Valpark

Mientras Villena acumulaba apoyos, en la otra provincia ha surgido Valpark, el parque logístico de Vallada. Se trata de unas 130 hectáreas (algo más de 1,3 millones de m²) de suelo logístico‑industrial con urbanización ya en marcha y tramitación muy avanzada.

La propuesta de Vallada se articula alrededor de tres ideas: grandes parcelas para empresas tractoras, reindustrialización de las comarcas centrales (La Costera, Vall d’Albaida, La Safor) y conexión directa con el Corredor Mediterráneo y Valenciaport.

El trazado ferroviario de ancho estándar cruza el ámbito, y la Autoridad Portuaria de Valencia trabaja desde hace años con el consistorio en la posibilidad de una estación‑intermodal que convierta Valpark en una especie de “hermano menor” de Parc Sagunt.

Dos modelos de nodo

Villena se ha diseñado como nodo ferroviario de largo recorrido: trenes de 750 metros, reserva para ferroutage y una vocación explícita de gestionar tráficos internacionales del Corredor hacia el centro y norte de Europa, con la vista puesta en puertos como Algeciras, Alicante y Valencia. El interés chino encaja en ese relato de corredor euroasiático y mercancía de alto valor añadido.

En la provincia de Alicante operan más de 3.000 empresas de transporte y logística y el sector aporta casi un 4% del PIB provincial, pero la patronal FETRAMA alerta de que está “al borde absoluto del colapso” por la insuficiencia de las ayudas estatales (costes, fiscalidad, peajes, transición verde).

Sin comparaciones posibles con Valenciaport, también es reseñable que el Puerto de Alicante cerró 2025 con un crecimiento del 12,5% en mercancía general (hasta 1,392 millones de toneladas), un 9% más en tráfico de contenedores (193.416 TEU) y un aumento del 120% en tráfico Ro-Ro, reforzando su papel como nodo logístico de alto valor añadido para la provincia.

Espacio reservado para el Nodo Logístico Levante-Interior de Villena.

Espacio reservado para el Nodo Logístico Levante-Interior de Villena. Ayuntamiento de Villena

Valpark, por su parte, responde a un patrón más clásico de plataforma logístico‑industrial al servicio de Valenciaport y del tejido fabril valenciano. Es más pequeño que el de Villena pero cuenta con el apoyo de Valenciaport y la Generalitat podría integrarlo en su mapa de reindustrialización.

En cualquier caso, la nueva pugna reabre un viejo debate, el del equilibrio territorial entre Valencia y Alicante. Empresarios alicantinos llevan años denunciando que las grandes inversiones en infraestructuras tienden a consolidar el “tronco” en el área de València y Sagunt, mientras el sur queda encadenado a proyectos demorados o de menor escala.

En ese contexto, un gran puerto seco en Villena se presenta como una pieza de compensación: permitiría que la red TEN‑T y el Corredor Mediterráneo tengan un nodo interior robusto en la provincia de Alicante, al servicio también de Murcia y Albacete, equilibrando el peso de Parc Sagunt y Valpark en la arquitectura logística valenciana. La llegada de interés chino refuerza el mensaje: hay capital internacional dispuesto a apostar por esa opción si la Generalitat la bendice.

Si, pese a todo, el Consell termina apostando solo por Vallada, el impacto político va más allá de un polígono: consolidaría aún más el eje Valencia‑Sagunt‑comarcas centrales como gran corredor logístico, dejando a Alicante sin un puerto seco de rango similar y profundizando la sensación de agravio que ya existe en materia de inversión pública.

Así pues, la pelota está en el tejado del Consell.