Yolanda Díaz

Yolanda Díaz

Economía

Confirmado por la Seguridad Social: debes haber cotizado 2 años en los últimos 15 para cobrar pensión

La normativa vigente establece los requisitos de edad y cotización necesarios para poder acceder a la prestación contributiva en España.

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Alicante
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Para cobrar una pensión contributiva en España es obligatorio cumplir un requisito clave: haber cotizado al menos dos años dentro de los quince inmediatamente anteriores a la jubilación. Así lo confirma la Seguridad Social, que establece esta condición como parte del periodo mínimo necesario para acceder a la jubilación ordinaria.

Este requisito forma parte de un marco más amplio que regula el acceso a la pensión. No basta con haber trabajado en algún momento de la vida laboral, sino que es necesario mantener una vinculación relativamente reciente con el sistema para poder generar el derecho a percibir la prestación.

La jubilación representa una etapa fundamental en la vida de cualquier trabajador. Tras años de actividad profesional, permite poner fin a la vida laboral con la garantía de contar con unos ingresos periódicos.

Esta estabilidad económica es, precisamente, una de las grandes ventajas del sistema público, ya que asegura una fuente de ingresos en una etapa en la que las oportunidades laborales son más limitadas.

Además, más allá del aspecto económico, la jubilación ofrece tiempo. Tiempo para la familia, para el descanso o para desarrollar intereses personales que muchas veces quedan en segundo plano durante la vida activa. En este sentido, no solo se trata de una prestación económica, sino también de una transición hacia una etapa vital diferente.

Quién puede acceder

Es importante subrayar que todos estos requisitos hacen referencia a la jubilación ordinaria.

Según detalla la Seguridad Social, pueden ser beneficiarias "las personas incluidas en el Régimen General, afiliadas y en alta o en situación asimilada a la de alta", siempre que cumplan las condiciones exigidas.

Dentro de estas situaciones asimiladas al alta se incluyen, por ejemplo, el desempleo con inscripción como demandante de empleo, los periodos de excedencia por cuidado de hijos o familiares, o incluso determinadas situaciones de incapacidad temporal.

Esto permite que muchos trabajadores no pierdan sus derechos aunque no estén trabajando de forma activa en ese momento.

Incluso pueden acceder a la pensión aquellas personas que no estén en alta en el momento de solicitarla, siempre que cumplan los requisitos de edad y cotización establecidos por la normativa.

Edad y cotización

Uno de los aspectos fundamentales es la edad de jubilación. En la actualidad, la norma general establece que se puede acceder a la pensión a los 67 años. No obstante, existe la posibilidad de jubilarse a los 65 años si se acreditan al menos 38 años y 6 meses de cotización.

Este sistema busca adaptar la edad de retiro a la trayectoria laboral de cada trabajador. Cuanto mayor haya sido el periodo de cotización, antes se puede acceder a la jubilación sin penalizaciones.

En cuanto al tiempo cotizado, la Seguridad Social fija un periodo mínimo de 15 años a lo largo de la vida laboral.

Pero dentro de ese total, introduce un matiz fundamental: "2 años deberán estar comprendidos dentro de los 15 años inmediatamente anteriores" al momento de causar el derecho a la pensión.

Este requisito específico es el que, en la práctica, deja fuera a quienes llevan mucho tiempo desvinculados del mercado laboral y no han cotizado en los últimos años.

Cómo se calcula

Para determinar si se cumplen estos requisitos, solo se tienen en cuenta las cotizaciones efectivamente realizadas o aquellas que la ley considera equivalentes. No se incluyen, por ejemplo, las partes proporcionales de las pagas extraordinarias.

Además, el cálculo se realiza en días cotizados, que posteriormente se transforman en años y meses. Según la normativa, el año se computa como 365 días y el mes como 30,41666 días, sin redondeos de fracciones.

También se contemplan beneficios adicionales, como los periodos asimilados por cuidado de hijos o determinadas excedencias, que pueden ayudar a completar el tiempo mínimo exigido.