Gina Miller

Gina Miller, la "yonqui de la adrenalina" que frenó el 'brexit'

Emprendedora y activista contra las malas prácticas de los fondos de inversión, la transparencia es su mantra. 

Gina Miller es una directora del fondo de inversiones familiar y filántropa.

Gina Miller es una directora del fondo de inversiones familiar y filántropa. Reuters

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"La gente dice que soy una persona apasionada con un tono de voz combativo. Eso es porque amo lo que hago y hago lo que creo que es correcto". Así se retrata a sí misma Gina Miller en la red social de profesionales LinkedIn. Esta mujer lidera la demanda ciudadana -en la que ha participado un gibraltareño- y que ha puesto en un brete al Gobierno británico, pues ya no podrá activar por su propia cuenta el artículo 50 del Tratado de Lisboa (el que hace falta para que comiencen las negociaciones para el divorcio de la UE), al menos no por el momento. La Corte escuchará los argumentos del Ejecutivo de Theresa May los próximos 7 y 8 de diciembre, que ha decidido apelar la sentencia de este jueves.

Miller sacó pecho orgullosa de ser la mujer que ha liderado el caso sobre el brexit en los tribunales al comparecer ante los medios tras conocerse la sentencia este jueves y explicó que considera importante que el Gobierno no pueda actuar "pasando por encima del Parlamento". 

Miller compareció tras la sentencia como portavoz de los demás demandantes individuales.

Miller compareció tras la sentencia como portavoz de los demás demandantes individuales. Reuters

Directora de su propio fondo de inversiones SCM Private en Londres fundado en 2009 como un "antídoto a la crisis financiera", esta mujer de 51 años asegura en su perfil de la red social profesional que le preocupan los derechos civiles y el activismo social, la política y temas como la educación o el medio ambiente.

Así, también lleva la Fundación True and Fair (Verdadero y Justo) junto a su marido, Alan, una organización que busca "mejorar la protección de los consumidores en la industria de las pensiones y las inversiones en el Reino Unido resaltando prácticas escandalosas que resultaron en que los ciudadanos británicos vieran sus ahorros arrebatados". A esta descripción que hace la propia Miller en su perfil público se suma que la Fundación sobre todo financia a ONG pequeñas, como constata la comisión británica sobre organizaciones sin ánimo de lucro.

Su mantra, la transparencia

Nació en Guyana pero se educó en Reino Unido, por lo que tiene la nacionalidad británica. Asegura que aunque ella habría preferido permanecer en la Unión Europea, ahora no pretende conseguir quedarse, pues acepta el resultado del referéndum celebrado el pasado 23 de junio.

Miller argumenta -al igual que el segundo demandante principal que la ha acompañado en el caso, el peluquero londinense Deir Dos Santos- que su objetivo es que se debatan y vean públicamente las condiciones de la salida de la UE: "cómo nos vamos, cómo vamos a negociar, la dirección que el Gobierno va a tomar", detalló en una entrevista con la cadena británica BBC.

Aunque esta profesional que también se autodenomina filántropa asegura que su mantra es "que la generosidad puede curar a comunidades y que todos podemos marcar la diferencia", hay otro que se repite insaciable tanto en su lado activista como en el profesional: la búsqueda de la transparencia. Decidida y emprendedora, presume de haber fundado siete marcas "innovadoras" que -entre otras metas- luchaban por la "transparencia". 

Los lemas de su Fundación hablan de "transparencia total", "ver lo que realmente estás pagando, hora de respetar a los ahorradores y construir confianza", motivaciones muy similares a las que la llevaron a interponer la demanda sobre el brexit.

Una "yonqui de la adrenalina"

El rechazo que sufrió por ser mujer cuando intentó hacer prácticas en 1988 como abogada penalista, le han dado la fortaleza y perseverancia que muestra su trayectoria. Comenzó en la industria automovilística hasta que se pasó a una consultoría de servicios financieros en 1992, según relató ella misma en septiembre de 2015 para un apartado web de "mujeres inspiradoras" de la iniciativa promotora de empresarias We Are the City. "Soy una yonqui de la adrenalina", confesó en la entrevista que concedió a esta iniciativa.

"No me da miedo denunciar [algo] cuando me enfrento a argumentos intelectual o moralmente corruptos, y tengo una mentalidad independiente", afirma su presentación en Linkedin. Dice defender el "capitalismo consciente" y creer en el "reparto del éxito" además de ayudar a aquellos que sean "menos afortunados".

No es ella la única que se define como una persona apasionada. Entre las recomendaciones que hacen de ella sus contactos, una profesora de yoga llamada Rebecca McAlpine que trabajó para ella durante dos años destaca que "es una de las personas más apasionadas y entregadas a su trabajo" que ha conocido.

Bucear en su carácter y recorrido vital hace que parezca predestinada a haber liderado el caso que puso patas arriba los planes del Gobierno de May para negociar el brexit con la UE sin un nuevo diálogo parlamentario, que el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn ahora agradece. Una antigua clienta llamada Sarah Tucker asegura en la cuenta profesional de Gina Miller que "cumple lo que promete, normalmente más".