TRAS EL 26-J

Aumenta la crisis en Podemos: Errejón pone en solfa el acuerdo con IU que defiende Iglesias

La organización de Teresa Rodríguez se suma a los ataques de Monedero contra el secretario político de Podemos. Un mensaje privado de Echenique aviva la batalla. 

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón el pasado domingo en Madrid.

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón el pasado domingo en Madrid.

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  5. Pablo Echenique
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Lejos de remitir, la crisis interna surgida en Podemos tras el 26-J continúa efervescente. Los errejonistas y pablistas no paran de cruzarse reproches en busca de las responsabilidades por el fiasco en las urnas. Este miércoles el número dos del partido de los círculos, Íñigo Errejón, puso en solfa la continuidad de la alianza con Izquierda Unida para el futuro. Justo el mensaje contrario a lo que habían dicho en las últimas horas tanto Pablo Iglesias como Pablo Echenique. 

En lo que va de semana se han reabierto y multiplicado las tensiones internas en Podemos. En primer lugar, Juan Carlos Monedero reprochó errores en el tipo de campaña del partido morado, en lo que parecía un ataque a Íñigo Errejón, director de la misma y con quien se enfrentó antes de dejar la dirección del partido. Después, los fieles a Errejón propalaban mensajes contrarios a la alianza con Izquierda Unida, auspiciada por los afines a Iglesias. Pablo Iglesias contestaba a ambos sectores este martes pidiendo calma porque "los análisis no se hacen en caliente".

Pero las llamadas de líder a la templanza y la mesura en las apreciaciones sobre los motivos de la debacle el 26-J no han servido para atemperar los ánimos. Este miércoles se producían otros tres episodios que evidencian que las aguas están revueltas en el partido de los círculos.

Errejón apunta a la ruptura con IU

Abría el fuego por la mañana Íñigo Errejón en una entrevista en Televisión Española. El secretario político de Podemos, ideólogo de la transversalidad del partido morado y crítico con el pacto con IU, reaparecía en televisión. El principal mensaje que enviaba era en clave interna y no era precisamente conciliador. Al contrario de las tesis que habían defendido tanto Iglesias como Echenique, quienes habían defendido la confluencia con IU como irrenunciable, Errejón se desmarcaba con una crítica velada a esa alianza y, lo que es más relevante, dejando en el aire que la misma tenga que reeditarse en el futuro. 

En concreto, decía que el pacto con Alberto Garzón y los suyos "no parece haber funcionado" y que, a la vista de los resultados del domingo, en el que la coalición Unidos Podemos perdió más de un millón de votos, todo indica que "dos más dos no han sumado cuatro" sino que "han sumado menos". "Ciertamente el acuerdo no parece haber funcionado. Parece haber pedido votos por gente que votaba a IU y por gente que nos votaba a nosotros", detallaba.

Aunque entonaba el mea culpa al decir que "la decisión de esta alianza es una decisión colectiva, de la ejecutiva de la que yo participo", decía que en el futuro habría que "evaluar" dicha confluencia. O, en otras palabras, habrá que volver a decidir si se sigue con ella adelante. En las horas precedentes, Iglesias había dicho que "independientemente de los resultados, la confluencia es el camino correcto". Y Echenique había abundado en esa tesis: "La confluencia es algo más estructural e histórico, lo valoramos positivamente". Así, la contradicción entre ambos discursos, el de Errejón y el de Iglesias y Echenique, es evidente. 

Teresa Rodríguez echa leña al fuego

En este contexto de acusaciones mutuas, Podemos Andalucía, dirigido por Teresa Rodríguez, enemiga interna de Errejón, también movía ficha este miércoles. En sintonía con las críticas expresadas por Monedero, también enfrentado internamente con Errejón, la dirección del partido morado en Andalucía calificaba la campaña de “conservadora”, con poca calle y con necesidad de "más mordida" contra los socialistas, teniendo en cuenta la estrategia “agresiva” desplegada por el PSOE de Susana Díaz en aquella comunidad. 

“Normalmente los partidos cierran filas en el diseño de campaña y se ha puesto toda la credibilidad y la fe en el comité de campaña generado en Madrid”, afirmaba el secretario de Organización, Jesús Rodríguez, en alusión a Errejón y los suyos. Aunque luego matizaba que los errores hay que asumirlos “colectivamente”, terminaba apostillando que si se hubiera hecho la misma campaña del 20-D, “quizá” lo que vaticinaban las encuestas “se habrían hecho realidad”.

La filtración contra Echenique

Además de lo dicho por Errejón, este miércoles otro hecho ha azuzado la sensación de crisis interna en Podemos. Se trata de la publicación de un mensaje de Pablo Echenique. El secretario de Organización envió este martes un mensaje en la red social Telegram a todos los miembros del Consejo Ciudadano del partido morado. En el texto, desvelado por Eldiario.es, el número tres del partido hablaba de la necesidad de "extirpar las malas hierbas de las violencias enquistadas". El revuelo generado fue de tal calado que el propio Echenique se vio obligado a explicar que con ese mensaje quería expresar que "voy a trabajar duro" para acabar con dinámicas negativas que consisten en "enfrentar a las personas".

Para que crezca el amor no sólo hay que regarlo sino también extirpar las malas hierbas de las violencias enquistadas. Sé que no hará falta, pero siempre es bueno tener un plan B cuando el amor no gana

En el seno de Podemos no ha gustado, ni mucho menos, que se haya desvelado este texto de carácter privado. ¿Quién es el responsable de esta filtración?, se preguntan muchos miembros del partido que, aunque no quieren acusar a nadie directamente, señalan que se trata de una maniobra que erosiona al sector pablista. Este es el mensaje íntegro que Echenique enviaba este martes al resto de dirigentes de Podemos y que publicaba íntegro este miércoles Eldiario.es:

"Ya sabéis que yo soy mucho de amor y eso, pero no me resisto a añadir algo también necesario para este momento. Ante cualquier conflicto interno, desde la Secretaría de Organización se buscará en un primer momento la solución mediada, amorosa, consensuada y de sentido común.

En caso de que la vía del amor y los cuidados se demuestre inútil, se actuará de manera contundente, decidida, concreta y grave contra quienes no comprendan (hablo en general; no de este órgano) que las guerras internas nos desangran, nos queman y nos hartan. Para que crezca el amor no sólo hay que regarlo sino también extirpar las malas hierbas de las violencias enquistadas. Sé que no hará falta, pero siempre es bueno tener un plan B cuando el amor no gana".

Una vez que este mensaje de carácter privado se ha hizo público, numerosos medios se hicieron eco del mismo. Y el propio Echenique publicaba otro mensaje más amplio también en Telegram para detallar por qué escribió ese texto y qué quería decir exactamente con el mismo. A grandes rasgos, el número tres del partido emergente matizaba que en las organizaciones políticas hay dos formas de actuar: una en positivo, que a su juicio es la mayoritaria en Podemos; y otra negativa, que es minoritaria. Echenique decía en su segundo mensaje que con el primero quería decir que "voy a trabajar duro" por acabar con las dinámicas negativas usando "el diálogo y la empatía", pero "sin descartar vías más contundentes si estas no funcionan".

"Si permitiese que Podemos se acercase -aunque sólo sea un milímetro- a las formas de funcionar de los partidos de siempre, no estaría haciendo bien el trabajo que el Consejo Ciudadano me encomendó hace unos pocos meses", afirmaba Echenique. "No voy a defender a quien haya filtrado un mensaje que estaba destinado a un espacio privado porque creo que se trata de un comportamiento poco ético y muy propio de la segunda -e ineficaz, y triste, y vieja- forma de funcionar en las organizaciones políticas (y en la vida en general)", agregaba. Y concluía que "sí tengo que agradecerle un efecto (seguramente no buscado) que tendrán sus acciones: Gracias a él o a ella, ahora todos los inscritos de Podemos están al día respecto de una hoja de ruta que creo que hará mucho bien a nuestro movimiento". 

En suma, la escalada de reproches mutuos continúa. Los ataques van en dos direcciones. Por un lado, los cercanos a Errejón arremeten contra la alianza con IU como principal factor del fiasco electoral. Por otro lado, los afines a Pablo Iglesias defienden esa coalición para el futuro y, en algunos de los casos -Monedero o Teresa Rodríguez-, arremeten contra el estilo moderado de la campaña como clave de la derrota. La batalla continuará.