'Nocturnal'

Amaral: "Nuestra música está por encima de pequeñeces como la política nacional"

El grupo arranca la gira de su nuevo disco: canciones oscuras con guiños sociales que ellos prefieren explicar como historias de amor.

Eva Amaral y Juan Aguirre arrancan la gira de Nocturnal, su nuevo trabajo.

Eva Amaral y Juan Aguirre arrancan la gira de Nocturnal, su nuevo trabajo. EFE

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Quien pensara, después de Ratonera, que el nuevo disco de Amaral -Nocturnal- iba a abordar de frente problemáticas políticas y sociales, se equivocaba. Y es cierto que ver en el videoclip a Merkel caricaturizada pinchándose heroína, a Rajoy apaleado o a Manuel Chaves con la pierna mutilada y pidiendo limosna podía llevar a predecir un disco protesta. "No sé ni cómo duermes por las noches, estúpido farsante", rezaba la letra. "Tú que representas el pasado haces del presente una ratonera". Sin embargo, ese sencillo ni siquiera aparece en el nuevo trabajo, "porque no cabía" y "porque quien lo quiera escuchar ya lo tiene en internet", en palabras de Juan Aguirre. El músico hace hincapié en que Nocturnal "es un disco de encuentros entre personas, de relaciones humanas, de sensaciones y no de situaciones concretas".

En cuanto a Ratonera, Aguirre cree que "la canción es más dura que el vídeo, porque éste no deja de ser una sátira irónica y política como podría ser la de una revista de humor como El Jueves", pero, en cambio, "la letra es más fuerte: 'ojalá sintieras el miedo que generas'": "Tiene que ver con la falta de empatía de los amos del mundo respecto a la gente que vive con temor a perder su trabajo, que navega en la inseguridad". No cree que ese sencillo fuese un paso adelante en cuanto a reivindicación política: "No es ni más ni menos protesta que otras. Mira Salir corriendo, que habla de la necesidad de no aceptar una situación injusta... o Rosita, o Revolución, o El año en que Allen Ginsbergmurió".

Hijos de un tiempo equivocado

Nocturnal es el séptimo álbum de estudio de Amaral -mañana jueves, 19 de mayo, tocan en el Barclaycard Center de Madrid-. Catorce canciones oscuras y selectas; empapadas de un sonido que estrena niveles de complejidad y adopta una actitud más minimalista y sombría que a la que tenía el grupo acostumbrado a su público. Letras efervescentes pero algo nihilistas, sociales de paso, políticas si se busca el guiño y revestidas -al final- de amor.

Claro que, subraya Juan, Amaral es una banda que "vive al margen de la industria" y a la que nunca le ha importado "el famoseo, la popularidad ni el vender discos". Llevan años autoeditándose desde su propio sello y son dueños y señores de su música: "Es el público quien siempre nos ha sujetado, quien nos sigue sujetando". No han dejado de ser "dos chicos de barrio de Zaragoza, trabajadores de ciudad que ahora pueden hacer música y viajar por el mundo con ella; no nos lo podíamos ni imaginar".

Que 'hemos nacido en el tiempo equivocado' lo hemos visto en nuestra generación: tenemos muchos amigos que han tenido que dejar el país, por ejemplo, e irse a otro lado a trabajar

"Hemos nacido en el tiempo equivocado, somos los hijos del futuro arrebatado (...) Hemos crecido con los puños apretados, somos los dueños de un país imaginario", canta Eva en En el tiempo equivocado. Explica Juan que ésta es "la mayor canción de amor del disco" y que habla "de dos personas que se encuentran en medio de un momento que se cae, dos inadaptados que se cruzan en un mundo que se desmorona".

"Lo hemos visto en nuestra generación: tenemos muchos amigos que han tenido que dejar el país, por ejemplo, e irse a otro lado a trabajar. Que cada uno le dé la lectura que deba", sentencia. Aguirre no cree que una situación geopolítica pueda erosionar o influir en una historia de amor: "El amor es una constante, es el sentimiento motor, el que mueve el mundo, y nada tiene que ver si el momento en que se da es de calma o de tempestad".

Heridas de la guerra civil

La ciudad maldita, confiesa, sí que responde a la historia personal de un tiempo concreto: a la guerra civil. "Fueron pasando los años en la ciudad maldita y se plantaron flores allí donde ocurrió, pero en esos jardines no crecerá la hierba hasta que se haga justicia y tú descanses en paz", dice la letra. Habla también de una historia que se escribe "con tinta invisible en una página negra". Aguirre lo explica: "Esta canción se la dedica Eva a una tía suya que perdió seres queridos en la guerra civil y habla de cómo ella, siendo muy pequeña, sólo una niña, veía a esta persona. De cómo la recuerda como a alguien muy fuerte, que transmite positividad y una sensación de vitalidad a pesar de momentos históricos tan duros. Tiene que ver con la recuperación de la memoria".

'La ciudad maldita' habla de la tía de Eva, que perdió a seres queridos en la guerra civil: tiene que ver con la recuperación de la memoria

Lo que nos mantiene unidos "habla de una relación de atracción física, habla de sexo de forma bastante explícita" y Nadie nos recordará "es la segunda canción de amor, por excelencia, del disco". Dice que La noche de cuchillos llama a "la búsqueda de un lugar mejor", a pesar de que parece venir de 'La noche de los cuchillos largos', una purga del régimen nazi que llevó a cabo una serie de asesinatos políticos y regala frases como "si tú quieres ser soldado, yo prefiero ser un niño, asumir que soy tu presa y emigrar a otro planeta donde no marques mi puerta" o "que haya cosas importantes por encima del dinero, donde yo no sea raro sólo porque soy distinto a ti".

Universalidad

Aguirre sostiene que "no está centrada en una situación ni en un país concreto", sino que "es la expresión de un sentimiento que puede tener cualquier persona, en Buenos Aires, Venezuela o Montevideo". Explica que los viajes y las giras le han hecho entender que "la gente en Amsterdam tiene más similitudes con la gente de Santiago de Chile que lo que pudiera parecer; o la gente de Zaragoza con la de Toronto: la vida no es una realidad concreta".

Cree que buscar en sus letras "un reflejo de la realidad política española" es "limitar", ya que "las sensaciones son universales" y "cuando hacemos una canción intentamos hablar de cosas humanas y estamos por encima de esas pequeñeces". Hay algo de hastío aquí. "Nuestra frágil condición humana, nuestra inquietud... nos hicieron no creer en nada", canta Eva en Nadie nos recordará. En Laberintos, plantean: "¿Estamos dormidos o estamos sedados? ¿Somos muertos vivientes o tan sólo esclavos?". Preguntado Juan por este extracto, se encoge de hombros y señala el siguiente verso, que parece resumir bien la concepción del mundo de Amaral: "No hay respuesta para tus preguntas, sólo un turbulento mar de dudas".