El presidente de la Generalitat valenciana, Juanfran Pérez Llorca, durante la presentación de la campaña de la Renta 2025. Rober Solsona / Europa Press

El presidente de la Generalitat valenciana, Juanfran Pérez Llorca, durante la presentación de la campaña de la Renta 2025. Rober Solsona / Europa Press

Opinión

El euro que circula: alivio fiscal en la Comunitat

Mari Carmen Contelles
Publicada

Un euro. Solo un euro. Ese que pagamos por una barra de pan. Un euro que pasa al panadero, que paga al proveedor, el proveedor al agricultor, el agricultor al mecánico y el mecánico vuelve a la panadería. El mismo euro genera actividad una y otra vez. Así funciona una economía sana: el dinero circula, crea riqueza y sostiene empleos.

Pero, ¿qué ocurre cuando ese euro se detiene? ¿Cuándo la presión fiscal lo retiene o la mala gestión impide que fluya? El Gobierno de España mantiene a las familias sometidas a una asfixia fiscal sin precedentes.

Hoy, cada hogar paga de media 1.657 eurosmás en la declaración de la renta que en 2018. Y se nota cada día porque la nómina rinde cada vez menos y la subida de precios en la compra, la vivienda y en los suministros básicos pasa factura a las familias; se comen buena parte de las subidas salariales.

Si a esta situación sumamos la negativa del Gobierno a rebajar el IRPF para ajustarlo al aumento de los precios, provoca que paguemos más impuestos sin haber ganado realmente más poder adquisitivo. El resultado no es otro sino una subida histórica de la presión fiscal.

Desde la llegada de Pedro Sánchez, la recaudación ha crecido más de un 20 %. Mientras en buena parte de la Unión Europea se alivian impuestos en España aumentan. Pagamos más impuestos y los salarios crecen menos. De ahí la sensación de pagar más y vivir peor. Claro y rotundo: el Gobierno de España ha abandonado a los españoles, pero más si cabe a nuestra tierra, por criterios claramente “electoralistas”.

Nos ha abandonado con las ayudas de la dana donde sólo ha pagado un tercio de las ayudas por daños materiales. Nos abandona en la ejecución de infraestructuras clave, tanto post riada como en muchas pendientes desde hace años.

Abandonados también en la infrafinanciación que padecemos, en un sistema que sigue sin reformarse mientras solo se atienden las demandas de ERC y el independentismo y sin consenso del resto de comunidades autónomas.

Y, por si todo esto no fuera suficiente, hemos sufrido un nuevo episodio difícil de explicar: un error —o algo más— en la web del Ministerio de Hacienda impidiendo aplicar desde el inicio las deducciones aprobadas por el gobierno valenciano para aliviar el bolsillo de los ciudadanos.

¿Error o manipulación? La Comunitat Valenciana es hoy la autonomía con más deducciones en el IRPF ligadas a gastos cotidianos: ir al oculista, al dentista, al gimnasio o al psicólogo. Incluso este año, la cultura también cuenta: “la música deduce” en una tierra donde las bandas forman parte de nuestra identidad.

¿Es todo esto suficiente para compensar la asfixia a la que nos somete el Gobierno de Pedro Sánchez? Probablemente no. Pero sí demuestra claramente que el gobierno valenciano, dentro de sus competencias fiscales, está haciendo todo lo posible para aliviar la carga.

Se han bajado los impuestos a la vivienda habitual para colectivos vulnerables, se ha reducido el tipo general para todos los contribuyentes, se ha apoyado a agricultores que adquieren tierras con vocación agraria y se ha bonificado la ganadería extensiva.

También se ha reducido el impuesto de sucesiones y donaciones entre familiares —padres, hijos, cónyuges, hermanos y sobrinos— y también eliminado en el caso de empresas familiares, porque mantener empresas es mantener empleo.

Y, con todo ello, se ha logrado algo relevante: aumentar la recaudación de la Generalitat, es decir, los recursos de todos los valencianos destinados a la mejora de los servicios públicos.

Frente a esto, hay quienes se aferran a la subida de impuestos como única solución. Olvidan que, como en el ejemplo de la barra de pan, lo esencial es que la economía se active, que el dinero circule, genere nuevos ingresos y sostenga el bienestar colectivo.

Mari Carmen Contelles es diputada del Grupo Popular en Les Corts