Débora Pousa, podóloga en Vigo
Una podóloga en Galicia sobre los beneficios del calzado 'barefoot': "El pie necesita libertad para desarrollarse"
El zapato barefoot, aquel que respeta la anatomía natural del pie, ofrece numerosos beneficios para la salud, desde posturales hasta circulatorios. Sin embargo, un uso incorrecto tiene riesgos y puede producir fracturas
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El calzado barefoot ha ganado popularidad en los últimos años, especialmente entre padres interesados en el desarrollo saludable y sostenible de sus hijos. Sin embargo, todavía son muchos los gallegos escépticos que no se atreven a probar esta tendencia. Más allá de la infancia, resulta difícil encontrar personas en Galicia que luzcan este tipo de calzado.
No obstante, se trata de zapatos con numerosos beneficios para la salud, desde la postura hasta la circulación. Para profundizar en el tema, en Treintayseis hemos hablado con Débora Pousa, podóloga y propietaria de la clínica podológica Pousa o Pé, en Vigo.
La doctora Pousa informa sobre qué es exactamente el calzado barefoot, cómo se diferencia del calzado convencional y cuáles son sus principales beneficios para la salud del pie, tanto en niños como en adultos. Además, explica los riesgos de un uso inadecuado, la importancia de realizar una transición progresiva y en qué casos no es recomendable, aportando consejos prácticos para quienes quieran empezar a utilizar este tipo de calzado de forma segura.
¿Qué es exactamente el calzado barefoot y en qué se diferencia del calzado convencional?
El zapato barefoot respeta la anatomía natural del pie. Tiene una horma recta en el primer radio y suficiente espacio para el libre movimiento de los dedos, es flexible a nivel de los metatarsianos, cuenta con drop 0 y un contrafuerte muy ligero o inexistente.
Desde el punto de vista podológico, ¿qué beneficios puede aportar?
Uno de los benedicios más reseñables de este tipo de calzado es que fortalece la musculatura intrínseca del pie y permite que sus estructuras permanezcan sanas, evitando deformaciones causadas por el calzado convencional. Además, favorece que la musculatura extrínseca, como los músculos posteriores de la pierna, no se acorte y que la flexión del tobillo en cada paso sea correcta.
¿Los beneficios son especialmente significativos en niños y bebés?
Sí. Los niños y bebés nacen con los núcleos de osificación abiertos y no se cierran hasta los 11 o 14 años. Cualquier agresión externa a los pies durante esta etapa puede tener un impacto mayor que en los adultos. Por eso es fundamental usar calzado respetuoso en la infancia, siempre que no exista ninguna patología que lo impida.
¿Puede favorecer el desarrollo natural del pie en la infancia?
No es que lo "mejore", sino que permite que el pie crezca sano y sin agresiones. Además, influye en el neurodesarrollo: los niños necesitan sentir el entorno no solo con las manos, sino también con los pies. De hecho, hasta los ocho meses los bebés perciben más información a través de los pies que de las manos.
¿Y en el deporte? ¿Es adecuado para correr o entrenar?
Ahí ya depende de cada caso. Hay que analizar el tipo de deporte, la pisada del paciente, el impacto y el terreno. No todos los deportes o superficies son igual de compatibles con el calzado barefoot.
¿Existen riesgos al empezar a usar este tipo de calzado?
Sí. Es fundamental realizar una transición progresiva. Hay que distinguir entre calzado barefoot con drop y drop 0 (el drop es la diferencia de altura entre el talón y la punta). Al pasar de un calzado convencional, lo recomendable es usar plantillas de transición y consultar con un podólogo, que evaluará la musculatura y la anatomía de cada pie para recomendar el tipo de suela más adecuado.
¿En qué casos no recomendaría el barefoot?
En personas mayores con metatarsalgias mecánicas, quienes hayan tenido fracturas de calcáneo, deportistas de alto impacto o personas con pies en serpentina -ya que el calzado más rígido puede ayudar a tratar la patología-. Aun así, cada caso debe analizarse individualmente.
¿En qué debería fijarse alguien que quiere comprar su primer calzado barefoot?
Elegir la talla correcta midiéndose el pie, muchos pecan de coger una talla pequeña porque estamos acostumbrados a que el zapato nos apriete y, sobre todo, valorar en consulta la musculatura posterior y la grasa plantar para ver si puede utilizar un calzado barefoot cualquiera o hace falta uno más específico.
¿Qué errores suele cometer la gente al empezar a usarlo?
Como comentábamos con anterioridad, el principal error es empezar de golpe, sin transición, lo que puede provocar dolor o incluso fracturas por estrés.