Adrián, en su restaurante, Fame

Adrián, en su restaurante, Fame S.P.

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Los bocatas de Vigo que fusionan tradición y creatividad en pleno Casco Vello

Con poco más de un año de trayectoria, Adrían Moral ha conquistado los paladares del Casco Vello con su cocina creativa y tradicional

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La completa oferta gastronómica del Casco Vello de Vigo esconde joyas, donde tradición, modernidad y creatividad se saborean en cada bocado. Entre ellas, propuestas lideradas por jóvenes vigueses con hambre de hacerse un nombre en el sector.

Es el caso de Adrián Moral. Con apenas 29 años, está a cargo de Fame, restaurante ubicado en Rúa Real 40 que destaca por su deliciosa oferta de bocatas. "Lo que me gusta de esto es la creatividad", afirma el joven en declaraciones a Treintayseis.

"Como todo el mundo", el chef comenzó a interesarte por los fogones debido a la "relación familiar" de la tradición gallega con la gastronomía. "Siempre estuve ligado a eso y a disfrutar de comer", añade, poco antes de comenzar el turno de mediodía.

Su amor por la comida lo empujó a estudiar Cocina y Gastronomía en el CIFP Manuel Antonio. Gracias a estos estudios, "tuvo la suerte" de hacer prácticas en Culler de Pau. Luego trabajaría también en Silabario, Abisal y Ceibe (Ourense).

"Me enamoré de este tipo de gastronomía", asegura en referencia a la cocina creativa que practicaban los chefs con los que pudo compartir fogones. Ahora bien, la "libertad de tener un restaurante propio" lo impulsó a abrir su propio negocio.

Además, abrir Fame le ha permitido expresarse y mostrar su creatividad. "Yo no sería capaz de estar haciendo lo mismo todos los días, para eso estaría en Citroën y no estaría en este tipo de profesión", admite.

Crecer de manera "gradual y muy natural"

Adrián comenzó su andadura con pocos ahorros, pero tenía el "hambre" suficiente como para embarcase en esta aventura. "No tengo a nadie que dependa de mi, no tengo hijos, no tengo pareja. Entonces, es jugar esa carta de asegurarme si esto es verdaderamente lo que quiero", revela.

Eso sí, dedicarse a hacer bocatas fue "un poco de rebote". Adrián y su pequeño equipo buscaron "un sistema para poder autosuministrarse económicamente", porque "había que tener una reinversión muy grande".

"Los bocatas nos encajaban con el tema del delivery, que al final fue nuestro comienzo", recuerda Adrián, ya que durante los tres primeros meses se encargó de cocinar a domicilio. Más tarde, comenzarían a servir a diez mesas en el local, creciendo de manera "gradual y muy natural".

Tras superar esta primera etapa, el joven chef expandió su oferta, incluyendo menú del día y diversas tapas para completar su carta. Ahora bien, los bocatas siguen siendo el buque insignia de Fame, en especial los clásicos de churrasco, vaca vella y carrilleras.

Respeto por Galicia y su cocina

Fame busca diferenciarse por su "respeto al cliente, a nuestra cultura, a nuestra gastronomía y al producto". De hecho, estar ubicados en una de las calles de referencia del Casco Vello de Vigo también impulsa esta identidad.

"Son nuestros valores, los míos y los de la gente que trabaja aquí. (...) Es el momento de hacer un poco de hincapié, porque sino se van a perder todavía más", explica Adrián, cuyo concepto huye de las smash burgers y tendencias similares.

Esta identidad se puede percibir en su genial comunicación en redes sociales y en la "economía circular" que impulsó con el proyecto. "Las mesas las hicimos nosotros, las camisetas, un amigo que es tatuador; el fontanero, un amigo", relata.

El siguiente paso de Fame es seguir mejorando la calidad del producto y sus instalaciones, con el objetivo de compartir con todos los vigueses la tradición y la creatividad que se puede saborear en cada plato y bocata de Adrián.