Ángel, en el centro, y Mari Carmen, a la derecha, acompañados de uno de sus clientes habituales.

Ángel, en el centro, y Mari Carmen, a la derecha, acompañados de uno de sus clientes habituales. Treintayseis

Ofrecido por:

GastroVigo

La bodega 'enxebre' de Vigo en la que se puede disfrutar de una foliada

A pocos metros de Peritos, este local se convirtió primero en un lugar de referencia para los estudiantes universitarios de fuera de la ciudad y, después, en un punto de reunión de grupos que van a disfrutar de la música y el buen vino

Te puede interesar: Vigo dice adiós a Mamá Elvira: El Marco busca un nuevo proyecto gastronómico para su sede de Príncipe

Publicada

Con casi medio siglo de vida, Vinos Enxebre es uno de esos locales que ya escasean en Vigo. Una bodega destinada a tomarse un vino, al "chiquiteo de toda la vida", con barriles por mesas y un ambiente relajado de clientes habituales, en un local sin aspavientos ni elementos innecesarios.

Ángel Amor lo regenta desde hace casi 10 años, tras trabajar más de 30 para el primer dueño, Gumersindo Álvarez, y, después, el hijo de éste. Con él está María del Carmen Gómez, que conforma el matrimonio que lleva el día a día de un negocio que, reconocen, sólo encuentra parecido en la ciudad en otra bodega similar en la zona de Balaídos.

"Aquí la gente viene y se toma sus cervezas, sus vinos, lo que le apetece en ese momento", explica Ángel, que también lleva venta al por menor de una amplia gama de vinos, tanto blancos como tintos, y licores que, reconocen, es su "fuerte".

El matrimonio atiende a Treintayseis acodados en uno de esos barriles que ocupan también varios clientes habituales que pasan a tomarse su vino mientras una televisión dispara, desde la pared, la actualidad sobre la situación geopolítica actual del mundo.

Vinos Enxebre.

Vinos Enxebre. Treintayseis

Del chiquiteo a los universitarios

Ese es el día a día de Vinos Enxebre, situado en la calle Severo Ochoa, a escasos metros de Torrecedeira y de Peritos, que tiene una "segunda vida". Como si su personalidad se desdoblase del habitual chiquiteo, la cercanía con el conjunto de facultades y escuelas de comercio lo convirtió hace años en un lugar de referencia para los universitarios que estudiaban allí.

A pesar de que esas primeras generaciones fueron dejando la Universidad, les han seguido nuevos estudiantes que llegan gracias al consabido "boca a boca" y que lo mantienen como el punto de encuentro a la salida de la facultad los jueves, día universitario por excelencia. Son, sobre todo, estudiantes de otras ciudades y zonas de la comarca viguesa que encuentran en el Enxebre casi una segunda casa.

Pero desde hace años, también los viernes el Enxebre muda su piel, al menos en parte. "Empezaron unos chavales que eran estudiantes de A Guarda, Baiona y Tui, venían por aquí y un día nos preguntaron si podían venir con instrumentos. Dijimos que sí", explican.

Así, comenzaron a ir con sus gaitas y panderetas, "tocaban, bebían y se marchaban". Al ir aprobando, se marchaban de la Universidad y les relevaron otros estudiantes, pero ya sin instrumentos. Poco después, les volvieron a preguntar otro grupo de amigos para hacer lo mismo, y volvieron a decir que sí.

Foliadas

"Llegan a las ocho y media o nueve, empiezan a tocar, y nosotros los dejamos hasta las doce de la noche", concreta Ángel, que remarca que es "gente muy buena, se comportan muy bien, son muy fieles todos los viernes y lo hacen sin problemas y sin jaleos". De hecho, nunca han tenido quejas por el posible ruido, además de que el local en la planta superior a esas horas está vacío.

Mientras, Mari Carmen muestra un vídeo de una de esas foliadas: gaitas, percusión y un grupo de gente bailando. Hay gente de todas las edades, pero sobre todo gente joven. "Hay gente que sale del restaurante - el Pomodoro, que está al lado - y al escuchar la música entran y se quedan muy sorprendidos", añaden.

Eso sí, dejan muy claro que ellos no son los encargados de organizar nada, simplemente acceden a que ese grupo de gente, ya conocidos, puedan disfrutar de unas horas de música y bailes gallegos, una foliada animada pero respetuosa que se convierte en un derecho adquirido para ese grupo de gente que ha demostrado avales para ganárselo.

Vinos Enxebre.

Vinos Enxebre. Treintayseis

Disfrutar de música y baile gallego

"Nosotros no organizamos nada. Aquí viene la gente libremente, ni se les paga nada ni se les cobra nada. Vienen, se toman sus vasos, vienen con una gaita, con un tambor o con cualquier cosa y la tocan", dice el matrimonio. "Además, a nosotros también es una música que nos gusta", celebran.

Desde el Enxebre saben que no tienen sitios así en la ciudad, como les trasladan, y se han ganado el lugar gracias a que son "muy educados" y que "nunca hay problema al acabar, cada uno paga lo suyo, y saben que a las doce se cierra y lo respetan".

Estas foliadas se interrumpen de manera excepcional: si Ángel no está ese viernes y si se celebra San Blas. Dos momentos de descanso que agradecen porque, por ellos, cerrarían a las 21:00 horas, aunque admiten que hacen encantados ese pequeño esfuerzo para que se pueda disfrutar de una foliada en plena ciudad de Vigo.