Borja Iglesias.

Borja Iglesias. RCCELTA

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De jugar al fútbol con sus amigos del colegio a ser el primer gallego Campeón del Mundo: así es Borja Iglesias

El delantero se convierte en el primer futbolista gallego en ser campeón del mundo de fútbol en la categoría masculina

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La selección española de fútbol lo ha vuelto a hacer: se ha proclamado campeona del Mundial de Fútbol y ya luce su segunda estrella, que se suma a la conquistada en 2010. Este nuevo título deja una gran noticia para Galicia, ya que Borja Iglesias se ha convertido en el primer futbolista gallego en proclamarse campeón del mundo con la selección española masculina, siguiendo los pasos de Tere Abelleira, que logró este hito con la selección femenina hace tres años.

Aquel niño que, con apenas 14 años, dejó Santiago de Compostela para marcharse a Valencia en busca de cumplir su sueño de ser futbolista, ya forma parte de la historia del fútbol español: el delantero del Celta ha conquistado el Mundial con la selección española.

El camino de Borja Iglesias hacia el éxito

Para llegar a ser Campeón del Mundo de Fútbol, la trayectoria de Borja Iglesias es el reflejo de una carrera construida con mucha constancia y esfuerzo. Nacido en Santiago de Compostela en 1993, dio sus primeros pasos en el Santiago FC antes de incorporarse en 2007 a la cantera del Valencia CF, donde permaneció tres temporadas.

En 2010 fichó por el Villarreal CF y continuó su formación entre el CD Roda, el juvenil y el Villarreal CF, de la Tercera División de España, donde finalizó su etapa con 11 goles.

En el verano de 2013 regresó a Galicia para incorporarse al Celta, aunque comenzó en el filial. Durante cuatro temporadas se convirtió en una de las grandes referencias del Celta B, hasta el punto de finalizar la campaña 2016-17 como máximo goleador de los 80 equipos de Segunda División B con 32 tantos y convertirse en el máximo goleador histórico del filial celeste. En ese período también debutó con el primer equipo en Primera División.

En la temporada 2017-2018 jugó cedido en el Real Zaragoza. El delantero firmó 23 goles en Segunda División, terminó como tercer máximo goleador de la categoría y lideró el conjunto aragonés hasta la lucha por el ascenso.

En 2018 fue traspasado al RCD Espanyol, donde se estrenó en la élite del fútbol español. Tras su increíble temporada, llegó al Real Betis, que en 2019 pagó su cláusula de rescisión. En el conjunto verdiblanco consiguió la Copa del Rey de 2022 marcando un gol en la final y fue elegido el mejor jugador de LaLiga Santander de ese año.

En 2024 salió cedido al Bayer Leverkusen, donde conquistó la Bundesliga y la Copa de Alemania. Meses después regresó al Celta de Vigo, primero como cedido y posteriormente en propiedad, contribuyendo a 11 goles en la clasificación europea del equipo.

Ahora, al proclamarse campeón del mundo con la selección española, Borja Iglesias añade el mayor logro de su carrera a un recorrido marcado por la constancia y el trabajo.

Su posición en diversas cuestiones sociales

Borja Iglesias no solo ha destacado por su rendimiento sobre el terreno de juego. A lo largo de su carrera también se ha convertido en una de las voces más comprometidas del fútbol español, posicionándose públicamente en cuestiones sociales y políticas, incluso cuando ello le ha supuesto recibir críticas y campañas de odio en redes sociales.

El delantero compostelano ha alzado la voz en contra del racismo y la homofobia en el deporte, mostró un firme apoyo a Jenni Hermoso durante la crisis provocada por el caso Rubiales -renunciando incluso a acudir con la selección española- y no ha dudado en expresar su postura sobre conflictos internacionales, como su apoyo a Palestina.

Esa implicación le ha convertido en uno de los futbolistas más queridos por una parte de la afición, aunque también en el blanco de críticas por parte de quienes no comparten sus opiniones.

Lejos de cambiar, Borja Iglesias ha mantenido siempre la misma línea. Una de las imágenes que mejor resume esa coherencia se produjo durante la entrega de medallas por parte de las autoridades tras la conquista del Mundial, entre las que se encontraba el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Portando la bandera gallega en su cintura, el delantero saludó al presidente con la mayor corrección institucional, pero de forma rápida, sin apenas detenerse y evitando el contacto visual. Un gesto discreto, respetuoso y sin romper el protocolo, pero que muchos en redes sociales interpretaron como una muestra de su desacuerdo con Donald Trump.