Decoración de bodas por Eventeo y Laura Fernández, en Galicia.

Decoración de bodas por Eventeo y Laura Fernández, en Galicia. Lamarela/L. Fernández

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Las nuevas bodas en Galicia: Más pequeñas y con la estética por delante del menú

Son cada vez más los novios que se decantan por celebrar eventos menos numerosos y destinar el excedente de ese presupuesto a la estética y a la decoración de la boda, aunque, al menos en Galicia, sigue ganando el organizar un enlace para disfrutar con todos los amigos y seres queridos. Dicen los profesionales del sector que esta tendencia comenzó a surgir tras la pandemia y que las redes sociales alimentan esa parte más estética

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La temporada de bodas, bautizos y comuniones ya ha arrancado este 2026. El buen tiempo siempre acompaña a la celebración de eventos alegres, familiares, románticos y sentimentales. Y, como en todo, en esto también hay corrientes y tendencias.

En el caso de los enlaces matrimoniales y, según explican en este sector, desde hace unos dos años se ha notado especialmente cómo los novios se decantan cada vez más por la organización de bodas pequeñas, es decir, de menos de 50 o 60 invitados: Quieren vivir algo más tranquilo y agilizar la logística. Sin embargo, esto no significa, necesariamente, que el coste de todo el evento sea menor. Y es que hay quien opta por destinar el presupuesto que se reservaría para el pago de platos a decoración, fundamentalmente, o a platos mucho más elaborados para los invitados seleccionados.

Con todo, las decoradoras y floristas siempre son un reclamo. Se trate de una boda grande o de una boda pequeña. Laura Fernández, decoradora y florista en Vigo, confirma la tendencia de las bodas pequeñas, que empezó después de la pandemia del COVID. "Antes se pensaba mucho en las bodas numerosas con mucha gente joven y en las que lo importante era la fiesta y ahora hay esta corriente de las bodas pequeñas. Dentro de ellas, hay novios que solo van a firmar y otros que dicen, pues hago una boda pequeña, pero me gasto lo que sea en decoración y estoy solo con la gente que quiero", explica Laura. "Hay excepciones. Hay mucha gente que valora la decoración, pero otra que hace una boda pequeña y con un centro de flores le llega", añade. Con todo, en los últimos tiempos boda pequeña es sinónimo de comer bien y crear muchos rincones decorativos e, incluso, lo segundo termina siendo más prioritario para los novios.

Una boda en La Rectoral de Cobres.

Una boda en La Rectoral de Cobres. Lamarela/Eventeo

Junto al mar o en una bodega

Con todo, no hay diferencia en los enclaves elegidos para bodas grandes y bodas pequeñas. Son muchos los novios que quieren darse el sí quiero frente al mar, en un pazo gallego o en una bodega de la tierra. Generalmente, estos espacios se adaptan a la situación, como el caso de Los Escudos, en Vigo, o la Rectoral de Cobres de Vilaboa, más concebida para bodas no demasiado grandes. Con todo, lugares como el Náutico de San Vicente en O Grove o el Museo do Mar, en la ciudad olívica, han sido escenario de bodas más familiares.

Marta Iglesias, responsable comercial y organizadora de eventos en la Rectoral de Cobres, con capacidad hasta 100 personas, explica que este enclave, al tener espacios más pequeños, se adapta mejor a las propuestas de entre 50 y 60 personas. También confirma la idea de este artículo. "Hay distintos perfiles, entre ellos, los de personas que hacen bodas más pequeñas para destinar más presupuesto a decoración o al menú. Hay, incluso, quien prioriza más la decoración que la comida", remarca.

En el sector coinciden en que, detrás de lo anterior, está, en parte, la necesidad de compartir todo esto en redes sociales. También de los propios usuarios por ver este tipo de contenido.

Decoración de bodas en el Rectoral de Cobres por La Marela y Eventeo.

Decoración de bodas en el Rectoral de Cobres por La Marela y Eventeo. La Marela

"Ahora son los novios los que pagan las bodas"

Por otro lado, recuerda Marta, otro de los puntos que está llevando a este cambio hacia las bodas más pequeñas radica en que, al contrario de lo que ocurría hace unos años, ahora son los propios novios y no los padres los que sufragan los gastos de un enlace matrimonial. "Antes había mucho compromiso por ese motivo, porque al final eran los padres los que pagaban , pero ahora ya no es así", incide Marta quien, con todo, asegura que el trabajo logístico es muy similar a la hora de organizar una boda grande o una boda pequeña: "El proceso es el mismo, los tiempos son los mismos, la comunicación con proveedores debe hacerse igual... La única diferencia es que en lugar de 10 manteles necesitas 5, por ejemplo, pero el resto es bastante similar", concluye.

Decoración de bodas en Galicia por Laura Fernández.

Decoración de bodas en Galicia por Laura Fernández. L. Fernández

Con todo y a pesar de esta corriente, las bodas grandes siguen celebrándose en Galicia. "Quizá bodas de 200 personas hay menos, pero a la vista está que siguen celebrándose porque los pazos se llenan cada año", concluye la responsable de la Rectoral.