Eclipse solar en Samil
Ofrecido por:
Así se vivió el eclipse solar en Vigo
La luz fue disminuyendo hasta alcanzar su punto máximo alrededor de las 20:30:10 horas
Información relacionada: En directo: Vigo cuenta las horas para una jornada histórica con el eclipse de sol
Este miércoles, 12 de agosto, Vigo vivió un momento histórico: un eclipse solar parcial. Durante unos minutos, la Luna llegó a cubrir el 99,36 % de la superficie del Sol, dejando apenas una pequeña fracción visible.
El momento de máxima ocultación se produjo alrededor de las 20:30 horas, cuando Vigo quedó sumido en una casi completa oscuridad, antes de recuperar progresivamente la luz. Se trata de un fenómeno que no se producía en la ciudad desde 1912 y que despertó una enorme expectación entre los vigueses.
Uno de los principales puntos de observación fue la playa de Samil, uno de los mejores enclaves de la ciudad para contemplar el eclipse. Allí, cientos de personas esperaron desde horas antes con sus gafas homologadas para la observación del fenómeno. Al tratarse de un eclipse parcial, fue necesario mantener la protección ocular durante toda la observación para evitar daños en la retina.
La jornada transcurría con normalidad en la playa viguesa, pero a las 19:32:52 horas, la Luna comenzó a ocultar progresivamente el Sol. La luz fue disminuyendo hasta alcanzar su punto máximo alrededor de las 20:30:10 horas, antes de que el eclipse llegase a su fin pasadas las 21:23:45 horas, apenas unos minutos antes del atardecer. La altura del astro fue de unos 12 grados sobre el horizonte, mientras que su azimut, de 279 grados, situaba al Sol hacia el oeste.
Los mejores puntos de Vigo para contemplar el eclipse fueron aquellos con una visión despejada hacia el horizonte occidental. Entre ellos destacaron el Monte Alba, Cabo Estai, las zonas y viviendas con vistas a las islas Cíes, el paseo de Bouzas, el mirador de A Madroa, el Monte do Castro, la playa de Samil y el mirador del Paseo de Alfonso. En muchos de estos enclaves se concentraron numerosos vigueses para disfrutar de un fenómeno que tardará décadas en volver a ofrecer una imagen similar sobre la ciudad.