Fran Villalba: Las startups ganan cuando hacen lo que las grandes no se atreven

Fran Villalba: "Las startups ganan cuando hacen lo que las grandes no se atreven" Cedida

Talento Rebelde

Fran Villalba: "Las startups ganan cuando hacen lo que las grandes no se atreven"

El emprendedor gallego Emilio Froján entrevista al fundador de Internxt, una compañía con más de un millón de usuarios que compite con gigantes como Google o Dropbox desde la ética, la privacidad por defecto y la encriptación post-cuántica

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Hoy hablamos con alguien que no cree que la privacidad sea un extra… sino un derecho. Mientras gran parte del mundo digital ha normalizado que nuestros datos se compren, se vendan y se pierdan por el camino, él decidió construir una alternativa.

Fundó Internxt muy joven, sin pedir permiso y sin aceptar que "así es como se hacen las cosas". Hoy lidera una compañía con más de un millón de usuarios, creciendo al 100% anual, que compite directamente con gigantes como Google o Dropbox desde un lugar incómodo para ellos: la ética, la privacidad por defecto y la encriptación post-cuántica.

En esta conversación hablamos de por qué la privacidad no es un lujo, de cómo una startup puede ganar sin jugar al juego de las Big Tech, de ayudas públicas, de dependencia, de presión, de decisiones difíciles y de por qué emprender no va de atajos, sino de aguantar la maratón.

Una charla sobre tecnología, principios y poder decir “no” incluso cuando el precio es alto.

Internxt nace para proteger la privacidad en un mundo que parece haberla dado por perdida. ¿Estamos exagerando el problema… o llegando tarde?

No estamos exagerando ni llegando tarde: llegamos justo a tiempo y es un problema lo suficientemente grave. La privacidad no debería ser un lujo, es un derecho humano fundamental que las grandes multinacionales americanas han monetizado durante años, vendiendo nuestros datos sin permiso. Con brechas masivas constantes y la amenaza cuántica en el horizonte, hemos visto cómo millones de personas sufren robos de identidad o vigilancia, bien por parte de hackers, o por parte de las mismas multinacionales en las que tantos confiaban su información más personal. Internxt nace con el objetivo de crear un mundo digital más ético, y hoy, con más de un millón de usuarios y creciendo a un 100% anual, demostramos que hay demanda real por alternativas éticas y responsables.

¿Qué error comete la mayoría de startups cuando intentan competir contra gigantes tecnológicos?

Muchas startups fracasan porque intentan competir en precio sin una ventaja competitiva real o única. Nosotros nos diferenciamos de forma muy fundamental con nuestra competencia: no vendemos datos, somos privados por defecto y construimos una suite completa (Drive, Meet, VPN, Antivirus, Mail, AI...) con encriptación post-cuántica que ni Google ni Dropbox ofrecen. El secreto es enfocarte en lo que ellos no pueden. Estas grandes corporaciones son generalmente gigantes increíblemente lentos, por lo que nosotras, startups, podemos usar nuestra agilidad y dinamismo para intentar aprovechar las carencias que estas grandes corporaciones no están cubriendo.

Si mañana una gran big tech quisiera comprar Internxt, ¿cuál sería la línea roja que no cruzarías?

Mi línea roja es absoluta: no vendería si implica comprometer la privacidad de nuestros usuarios o cambiar nuestros principios. Internxt existe para ser la alternativa ética a las Big Tech, no para convertirnos en una más. Prefiero crecer de forma independiente, como hemos hecho hasta valer más de 40 millones, que traicionar la misión que nos ha traído hasta aquí.

Emprendiste muy joven. ¿Qué ventaja te dio no saber "cómo se hacen las cosas"?

No saber 'cómo se hacen las cosas' me dio libertad total para innovar sin prejuicios. Para probar, equivocarme, y aprender. A los veinti pocos años, construí Internxt desde cero, sin prejuicios ni cargas, y con total libertad. Esa ingenuidad me permitió cuestionarlo todo y me llevó a crear una compañía que hoy desafía a gigantes, sin miedo a romper el status quo.

¿Qué decisión temprana fue clave para que Internxt no se quedara en "otra startup prometedora"?

Una decisión clave fue apostar intentar crecer de forma sostenible y rentable, y con los pies en la tierra. Hemos levantado capital, pero siempre hemos intentado invertir todos nuestros recursos de la forma más razonable posible, buscando y midiendo siempre la rentabilidad de dichas inversiones.

¿Qué mito del emprendimiento te parece especialmente dañino para la gente joven?

El mito más dañino es que 'el éxito llega rápido si tienes una buena idea'. La realidad es que tienes que poner muchísimo trabajo, resiliencia y ejecución diaria. Muchos jóvenes se desaniman al no ver resultados inmediatos. Yo empecé trabajando desde los 16 años, y construyendo mi carrera paso a paso: el emprendimiento es una maratón, no un sprint. No hay atajos.

Has criticado que el exceso de ayudas puede generar acomodamiento. ¿Dónde está la línea entre apoyo y dependencia?

La línea está en si la ayuda fomenta el mérito y esfuerzo o si lo sustituye. Apoyos bien diseñados, como ayudas para I+D (hemos recibido ayuda del CDTI, por ejemplo), impulsan la innovación sin crear dependencia. Pero el exceso de ayudas, o ayudas mal diseñadas generan acomodamiento o dependencia. En España necesitamos más incentivos para aquellos que quieren generar más valor, no redes que desmotiven el esfuerzo .

¿Crees que el sistema actual incentiva más a emprender… o a ser funcionario?

Hoy por hoy, se incentiva más la estabilidad: opositar a funcionario ofrece seguridad vitalicia, mientras que emprender implica un riesgo alto y mucho más esfuerzo a largo plazo. No critico a los funcionarios –son necesarios–, pero el sistema hace falta reducir trabas para aquellos quienes quieren crear, bajar impuestos al éxito y premiar la innovación. Con más emprendedores como nosotros (creciendo pese a todo), España ganaría más riqueza real, no solo empleo público y dependiente del Estado.

¿Qué tipo de ayuda estatal sí consideras bien diseñada para fomentar talento y empresa?

Las bien diseñadas son condicionales y orientadas a resultados: ayudas para I+D+i (como los que hemos usado para desarrollar encriptación post-cuántica), deducciones fiscales por inversión en startups o programas que exijan hitos reales. Ejemplos buenos: CDTI NEOTEC o ENISA para startups tecnológicas. Evitan dependencia premiando mérito y escalabilidad, y no la mera existencia. Así fomentas talento que genera empleo y riqueza, no subsidios eternos.

¿Qué hábito ha tenido más impacto en tu rendimiento profesional?

Leer y aprender constantemente. Desde joven dedico tiempo diario a leer libros, y sobre todo a reflexionar sobre la dirección en la que estoy llevando mi vida personal y profesional. Combinado con disciplina y trabajo duro, ha sido clave para escalar Internxt de idea a compañía de millones.

¿Qué haces cuando no tienes ni idea de cuál es la decisión correcta?

Cuando no tengo claro qué decisión tomar, generalmente suelo decidir aquella con un short term pain mayor. Generalmente nuestro cerebro de forma inconsciente intenta priorizar aquellas decisiones más cómodas. Pero son aquellos caminos que se asemejan más a una colina muy elevada los que suelen ser más gratificantes a largo plazo. Recurrir a la comodidad, no suele ser lo más aconsejable si lo que buscas es crecimiento compuesto a largo plazo.

¿El éxito te ha dado más libertad… o más presión?

Ambas. Creo que es difícil tener éxito y generar riqueza sin presión. Pero prefiero esta presión autogenerada a la de un jefe o sistema que no controlo.

Dentro de diez años, ¿qué tendría que haber pasado para que mires atrás y digas: "mereció la pena"?

Que Internxt sea la alternativa global ética y relevante a las Big Tech: miles de millones usando nuestra suite, habiendo salvado a millones de usuarios de brechas masivas de datos gracias a nuestro cifrado post-cuántico y zero-knowledge. Haber inspirado a crear un internet respetuoso, con Europa liderando en soberanía digital. Y personalmente, ver que merecieron la pena todas las horas dedicadas a esto, porque devolvimos el control de su identidad digital a la gente. Eso sería 'mereció la pena'.