Nigeria 99: El primer Mundial de fútbol que ganó España con Galicia de protagonista
Nigeria 99: El primer Mundial de fútbol que ganó España con Galicia de protagonista
Aquella selección sub 20 contaba en sus filas con Pablo Couñago, máximo goleador del campeonato, Pablo Coira y Álex Lombardero, además de varios jugadores que pasaron por equipos gallegos durante su trayectoria
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Sudáfrica será siempre recordada como el país donde España se proclamó campeona del mundo de fútbol en 2010 con una generación que también sumó dos Eurocopas, pero el germen de aquel equipo fue el primero que hizo historia, 11 años antes, logrando el primer Mundial de la historia de la selección española.
También fue en un país africano, Nigeria en este caso, y en categoría sub 20. De aquella selección, salieron dos jugadores que resultarían clave para la historia del fútbol español, como son Xavi Hernández, en aquellos años ya una de las grandes promesas, e Iker Casillas, que fue suplente de Aranzubía pero que fue decisivo en los cuartos de final ante Ghana y que, en Sudáfrica, sería el encargado de levantar la Copa del Mundo con el brazalete de capitán.
Pero aquella selección contaba con jugadores gallegos que también fueron protagonistas del torneo.
Pablo Couñago, Bota de Oro
Couñago y Colsa celebran la victoria en el Mundial de Nigeria.
Especialmente, Pablo Couñago. El delantero de Redondela fue el '9' titular y terminó como máximo goleador del campeonato, con 5 tantos, empatado con el maliense Dissa. La Bota de Oro y el Balón de Bronce del Mundial fueron el premio a una de las grandes promesas de la cantera celeste.
Había debutado con el primer equipo con 17 años en la Copa del Rey ante el Racing de Ferrol marcando el único tanto del equipo. A Nigeria viajó estando cedido en el Numancia y también jugaría a préstamo en el Recreativo de Huelva. En 2001, después de no ser capaz de tener continuidad en el Celta, se marchó a Inglaterra.
Fue uno de los pioneros futbolistas españoles en la liga inglesa; en el Ipwich Town encontró su mejor fútbol y jugó en ligas exóticas como las de Vietnam, Hong Kong o Finlandia. Terminó su carrera en 2019 en el Choco, equipo de su Redondela natal.
Pablo Coira, del Celta a Emiratos
Pablo Couñago y Pablo Coira.
El dueño de la banda derecha de aquella selección también tenía acento gallego. Pablo Coira, nacido en Villagarcía de Arousa, había debutado un año antes con el Compostela en Segunda División, y su actuación en Nigeria lo situó en el radar del Celta. En Balaídos ocupó un papel secundario por detrás de Velasco, que era el lateral titular indiscutible.
En 2003 fichó por el Alavés y en su carrera también pasó por la liga griega y la húngara. Después de dejar el fútbol en activo, se pasó a los banquillos; primero, en la Spanish Soccer Schools en Dubái, dirigida por Michel Salgado, después, en el equipo creado por el gallego, el Fursan Hispania FC, donde ha ejercido de entrenador del primer equipo, de las categorías inferiores y hasta de jugador de campo en los inicios del club.
Lombardero, la promesa que no llegó
Con menos minutos para Iñaki Sáez, seleccionador de la sub 20 en 1999, había otro gallego, Álex Lombardero. Jugador de banda izquierda, comenzó su carrera en el Arteixo, donde nació, y en aquel Mundial jugaba con el Lugo, era una de las grandes promesas del fútbol gallego, como atestiguan los 500 millones de pesetas de cláusula de rescisión, desorbitada para un jugador de su edad y para la época.
Las lesiones no le permitieron brillar como futbolista; sus problemas físicos tenían origen en una dolencia degenerativa en las dos caderas por la que tuvo que ser operado de urgencia. La vida lo llevó por otros trabajos, en una empresa de protección jurídica en Barcelona y vendiendo cupones de la ONCE en Badajoz. Después, siguió ligado al fútbol como entrenador y formador, primero en Estados Unidos, y también como ojeador para el Betis.
Deportivo, Pontevedra y Lugo
RFEF
El acento gallego de aquella selección también es heredado. Es el caso de jugadores como Carlos Marchena, que también se proclamaría campeón con España en 2008 y en 2010. El sevillano fichó en 2012 por el Deportivo, con el que descendió a Segunda División; al año siguiente, rechazó varias ofertas para seguir en A Coruña y logró devolver la categoría al equipo herculino.
También Dani Aranzubía, que fue portero titular indiscutible del Deportivo durante cinco temporadas, de la 2008-2009 a la 2012-2013. Sufrió también el descenso a Segunda y en su último año, tras lograr el ascenso, volvió a descender, saliendo del club al Atlético de Madrid.
Dani Bermudo, lateral izquierdo titular de la cantera del Barcelona, pasó por el Pontevedra durante dos temporadas, y David Aganzo, delantero suplente de Couñago y hoy presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y de la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPro), se retiró tras disputar una temporada en el Lugo.
Un Mundial complicado
A pesar de la victoria en el Mundial, aquella competición fue sufrida para los integrantes de la selección. En el campo, especialmente en cuartos de final ante Ghana, donde pasaron por penaltis gracias a la gran actuación de Iker Casillas. Fuera de los terrenos de juego, el excesivo calor, con 40 grados en algunos encuentros, las malas condiciones de las instalaciones y lo poco preparado que estaba el país para acoger un evento de esa magnitud, provocó que estuviesen a punto de regresar a España antes de tiempo. De hecho, el cuerpo técnico convenció a aquellos jóvenes de que podían lograr algo grande antes de las semifinales, cuando la plantilla les pidió volver a casa.
Un Mundial en el que participaron futuras estrellas del fútbol mundial, como Ronaldinho, Rafa Márquez, Diego Forlán, Gabi Milito, Esteban Cambiasso, Ashley Cole o el paraguayo Roque Santa Cruz
La final, ante Japón, fue un paseo. 4-0, con un 3-0 antes del descanso, y con doblete de Couñago como colofón gallego para una selección que puso la primera piedra del éxito mundial que tuvo lugar 11 años después en Sudáfrica.