Estudiantes de la UVigo critican las malas conexiones de transporte público: Sin coche es imposible llegar

Estudiantes de la UVigo critican las malas conexiones de transporte público: "Sin coche es imposible llegar" Vitrasa

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Estudiantes de la UVigo critican las malas conexiones de transporte público: "Sin coche es imposible llegar"

La lejanía del campus universitario (CUVI) y las deficiencias del transporte público convierten el acceso diario a la Universidade de Vigo en un obstáculo para cientos de estudiantes

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Tanto para vigueses como para estudiantes llegados de otras ciudades o países, subir a la ciudad universitaria de la Universidade de Vigo se convierte, en muchos casos, en una auténtica odisea. La lejanía del Campus Universitario de Vigo (CUVI) respecto al centro urbano complica seriamente los desplazamientos diarios, hasta el punto de que numerosos alumnos, tras su primer año de carrera, acaban recurriendo al coche privado para poder llegar a clase a tiempo.

"Duré aproximadamente un mes yendo en autobús. Después, mis padres tuvieron que comprarme un coche porque perdía muchas horas de clase con las conexiones", relata Adrián, estudiante vigués que reside en el barrio de Lavadores. Desde entonces, explica, comparte vehículo a diario con otros compañeros que, como él, han terminado renunciando al transporte público.

Una situación que, según los propios alumnos, es más común de lo que podría parecer. "Sorprendería muchísimo la cantidad de estudiantes que sacrifican dos o tres horas de clase por la dificultad que supone hacer transbordos o depender de que alguien los acerque", critica Aitana, estudiante de tercer curso de Ingeniería. "Con 18 o 20 años tampoco es lo habitual tener coche propio", añade. La joven, natural de A Coruña, asegura que los retrasos en los autobuses -especialmente en días de lluvia- provocan que llegue tarde a clase con frecuencia y recuerda su primer año en Vigo como una gran decepción, marcada por el tiempo perdido en los desplazamientos.

Aitana reconoce, no obstante, que se considera una privilegiada. Vive de alquiler en Plaza América, "la zona con mejores conexiones de autobús". "Desde aquí, el Vitrasa sale directo y, en la ruta más corta, tardo unos 30 minutos", explica. Una suerte que, subraya, no se extiende al resto de barrios: "Si vienes desde Teis, tienes que hacer transbordo y el trayecto puede alargarse hasta una hora y media si todo va bien".

Manuel, estudiante de máster, relata una experiencia similar desde Travesía de Vigo. "Suelo coger el 15C, que en unos 50 minutos me deja en el CUVI", explica, aunque critica la baja frecuencia del servicio. "Por las tardes pasa solo cada hora, y los sábados es aún peor: tengo clase de máster y el autobús pasa cada dos horas", lamenta.

"Es un desencanto"

La situación se vuelve todavía más compleja para los estudiantes de la Facultad de Enfermería, obligados a desplazarse constantemente entre el CUVI y distintos centros sanitarios de la ciudad, como el Hospital Álvaro Cunqueiro o el Hospital Meixoeiro, ambos también alejados del centro urbano. "Muchas veces salimos a las 14:00 horas de clase en el CUVI y a las 15:00 tenemos que estar en el Cunqueiro; o al revés", explica Sara, estudiante de último curso.

"Si no tienes coche es prácticamente imposible llegar a tiempo; tendrías que salir mucho antes de acabar las clases", denuncia. Aunque, como viguesa, ya era consciente de esta realidad, asegura que muchos de sus compañeros procedentes de otras zonas de Galicia se sorprendieron por la falta de logística del grado y de la universidad. "Es un desencanto", sentencia.

Conexiones de autobús

La Universidade de Vigo dispone de un apartado específico en su página web dedicado al transporte al campus, donde detalla las distintas alternativas disponibles. El principal medio sigue siendo el autobús urbano, gestionado por Vitrasa, que cuenta con dos líneas universitarias -U1 y U2- que conectan distintos puntos de la ciudad con el CUVI. Además, la línea 15C enlaza Samil con la universidad pasando por Torrecedeira, García Barbón, Urzáiz y Ramón Nieto y la línea A d, que conecta Peinador (Aeropuerto) con Vialia y el CUVI.

Desde la institución destacan que estas rutas permiten llegar al campus desde zonas céntricas como Plaza América o Plaza de España en trayectos de entre 20 y 25 minutos. Sin embargo, muchos estudiantes critican la escasa conexión con los barrios, que obliga a realizar transbordos o a invertir hasta una hora -o más- para llegar a clase.

Como alternativas, la universidad propone el coche compartido, "una opción cada vez más utilizada entre estudiantes que residen en barrios periféricos o en municipios cercanos", aunque para muchos alumnos esta solución no deja de ser un parche ante un problema estructural de movilidad.