Imagen de un campo de cultivo en el área de la Laguna Antela, en la comarca de A Limia (Ourense).
Las borrascas dejan inundadas 200 hectáreas de cereal en la comarca de A Limia (Ourense)
Agroseguro sitúa el mayor impacto en Trasmiras y Xinzo, mientras la Xunta evalúa posibles pérdidas en bancos marisqueros tras el temporal
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El tren de borrascas que ha golpeado Galicia en lo que va de 2026 ya deja las primeras cifras en el campo: unas 200 hectáreas de cereal con seguro han resultado dañadas por inundaciones en la comarca ourensana de A Limia.
Según explica a Europa Press el director de Agroseguro en el noroeste, José Bernardo, la afectación en superficie asegurada se concentra, principalmente, en Trasmiras (94 hectáreas) y Xinzo (86 hectáreas), aunque el sector advierte de que la extensión real de plantaciones perjudicadas podría ser muy superior al incluir parcelas sin cobertura.
Bernardo señala que el impacto general de los temporales en terrenos productivos gallegos es, por ahora, limitado porque la mayoría de cultivos están en reposo invernal, como frutales y leñosos. En el caso de la viña, apunta a que está preparada para evacuar el exceso de agua, mientras que patata y maíz forrajero no se sembrarán hasta primavera.
Eso sí, recuerda que los seguros no contemplan la imposibilidad de acceder a fincas anegadas y advierte de que el vacuno extensivo en zonas de montaña sí está sufriendo estas semanas por la combinación de viento, lluvia y nieve.
En paralelo, la Consellería do Mar ha iniciado una ronda de visitas para evaluar el estado de bancos marisqueros afectados, con inspecciones recientes en áreas de las cofradías de A Illa de Arousa, Vilanova y Vilaxoán, en las que participaron biólogos y la directora xeral de Desenvolvemento Pesqueiro, Ángeles V. Suárez.
Aunque a comienzos de febrero la Xunta apuntaba que la mortandad por la bajada de salinidad no era comparable a la del otoño de 2023, el 12 de febrero reconoció la previsión de que las consecuencias podrían superar las de aquel año; mientras se mantiene el seguimiento a través del Observatorio Costeiro, el sector reclama respuestas: en Noia, su patrón mayor estima una mortandad del berberecho "entre el 70% y el 80%" y pide un protocolo claro de desembalse a la Xunta y a Naturgy, a la espera de que los análisis cuantifiquen las pérdidas y se concreten medidas.