Manuel Armando en 'Sector Oficios Podcast'.
Manuel, albañil con 32 años de experiencia: "Los jóvenes prefieren estudiar antes que meterse a la obra"
El especialista en reformas de baños y creador de BricoMandy analiza el contraste dentro del relevo generacional.
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El relevo generacional en los oficios tradicionales atraviesa un momento crítico, marcado por la transformación educativa y la falta de mano de obra cualificada. Con más de tres décadas de experiencia, Manuel Armando, conocido profesionalmente como BricoMandy, analiza la evolución de la albañilería desde sus inicios.
El especialista en reformas integrales de baños explica que la juventud actual cuenta con alternativas inaccesibles para las antiguas generaciones: "Los chavales ahora, por ejemplo de la edad de mi hijo, se tiran más a estudiar; tienen otra mentalidad, más facilidades y los grados están muy bien", destaca el asturiano.
Sin embargo, esta tendencia dificulta la incorporación de nuevos aprendices a la obra, creando un vacío profesional insostenible a medio plazo. Según Armando, existen trabajadores disponibles en el mercado, pero carecen de la capacitación técnica necesaria para responder a las exigencias de la edificación moderna.
La formación de Manuel comenzó a los 15 años junto a su padre, un reconocido baldosista con quien aprendió el oficio en Gijón. Aquella etapa inicial sobre adoquines y fachadas le permitió desarrollar una polivalencia fundamental para superar posteriores crisis económicas en la edificación.
Tras varios años al frente de diversas reformas, el artesano denuncia las trabas normativas que impiden la contratación de aprendices. La desaparición de los antiguos contratos de aprendizaje obliga a las pequeñas empresas a asumir costes salariales idénticos para un joven sin experiencia que para un oficial de primera.
Esta rigidez del sistema laboral desincentiva el aprendizaje en el taller, interrumpiendo la enseñanza entre veteranos y principiantes: "Antes existía esa figura para enseñar al chaval; hoy debes pagar un sueldo completo a alguien que aún no produce", lamenta el albañil sobre el marco normativo actual.
Por otro lado, la falta de acreditaciones oficiales dificulta reconocer válidamente la experiencia acumulada durante décadas de trabajo en la obra: "Si me voy a Estados Unidos no tengo cómo acreditar mis 32 años en la edificación porque no tenemos un título formal que nos respalde", señala.
Salto a las redes
Frente a este vacío, el asturiano recurrió a las redes sociales para construir un currículum audiovisual donde muestra sus metodologías y el uso de herramientas modernas como el nivel láser. Esta apuesta por la tecnología y la especialización en baños le permite trabajar de forma autónoma sin depender de terceros.
El testimonio de Manuel Armando refleja los retos urgentes de la artesanía contemporánea: dignificar el oficio, adaptar y recuperar la formación y garantizar la acreditación técnica. La supervivencia de la albañilería dependerá de conciliar la enseñanza práctica tradicional con la modernización del siglo XXI.