Una escena que suele ser muy habitual en comunidades de vecinos.

Una escena que suele ser muy habitual en comunidades de vecinos. Istock

Sociedad

Oficial: en un patio interior de una comunidad no se puede tender, según el artículo 7.1 de la Ley de Propiedad Horizontal

La norma prohíbe a los vecinos hacer cambios en los elementos comunes de sus viviendas, incluso en patios de uso privativo, sin autorización.

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Sara C.
Publicada

Las claves

La Ley de Propiedad Horizontal prohíbe instalar tendederos fijos en patios interiores sin la aprobación de la comunidad.

Solo se permiten tendederos portátiles o temporales que no alteren la estructura ni los elementos comunes del edificio.

El artículo 7.1 establece que cualquier modificación que perjudique a otros propietarios o a la estructura del edificio debe ser notificada y autorizada.

La comunidad puede exigir la retirada de tendederos fijos instalados sin permiso y tomar medidas para garantizar el cumplimiento de la normativa.

Si miras hacia el patio interior de un edificio en España, lo más normal es encontrarte con algún tendedero lleno de ropa recién lavada. Una escena muy habitual en muchas comunidades, especialmente cuando ese espacio pertenece de forma privada a una de las viviendas.

Sin embargo, la Ley de Propiedad Horizontal deja claro que tener un patio de uso privativo no significa que se pueda hacer cualquier modificación a voluntad.

Según la normativa, el hecho de que un patio sea de uso privativo no permite a su dueño poder hacer modificaciones a su gusto. Esto quiere decir que, aunque sea tu patio, no puedes instalar un tendedero fijo sin consultar antes a la comunidad.

El problema surge cuando el tendedero se coloca de forma permanente o se fija a paredes, muros o techos. En estos casos, la ley protege los elementos comunes frente a cambios realizados por un vecino sin permiso.

El artículo 7.1 establece que el propietario puede realizar actuaciones dentro de su vivienda o patio, pero con un límite claro ya que "el propietario de cada piso o local podrá modificar los elementos arquitectónicos, instalaciones o servicios de aquél cuando no menoscabe o altere la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, o perjudique los derechos de otro propietario, debiendo dar cuenta de tales obras previamente a quien represente a la comunidad".

Así, un tendedero con anclajes fijos o que implique perforaciones en la fachada, entra dentro de estas restricciones.

En cambio, si se usa un tendedero portátil o temporal, sin fijaciones ni impactos en la estructura del patio, normalmente no se considera una alteración de los elementos comunes y no requiere la aprobación de la comunidad.

Aun así, la convivencia sigue siendo un factor importante. El artículo 7.2 advierte que no se deben desarrollar "actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas".

Por ejemplo, un tendedero que provoque humedades, goteos o molestias constantes puede ser retirado aunque el patio sea de uso privativo.

Además, la Ley de Propiedad Horizontal otorga a la comunidad la facultad de velar por los intereses generales del edificio. El artículo 14.e) indica que corresponde a la Junta de propietarios "decidir sobre los asuntos de interés general y velar por el adecuado uso de los elementos comunes".

Por tanto, si un vecino instala un tendedero fijo sin autorización, la comunidad puede exigir su retirada y en caso de que no se cumpla, se pueden tomar medidas para hacer respetar estas normas.