Factura de la luz

Factura de la luz

Sociedad

Hasta 468 euros de diferencia en la factura de la luz con el mismo consumo: esta es la clave para pagar menos

Manuel Palacín, cofundador de Zonox, subraya que si no se revisa el contrato, “la probabilidad de seguir pagando de más crece con el tiempo”.

Más información: Deducción de hasta 2.400 euros en el IRPF de 2026: estas son las familias que pueden beneficiarse según Hacienda

Publicada

Las claves

Un estudio de Zonox revela diferencias de hasta 468 euros anuales en la factura de la luz entre hogares con el mismo consumo.

La tarifa regulada ya no es la opción más barata: quienes la tienen pagan un 15% más que las mejores ofertas del mercado libre.

El sobrecoste se debe a factores como contratos desajustados, promociones caducadas y estructuras de precios difíciles de comparar.

No revisar el contrato ni cambiar de tarifa aumenta la probabilidad de pagar más por la electricidad, especialmente tras renovaciones automáticas.

Dos hogares. Mismo consumo eléctrico. Sin embargo, a la hora de pagar la factura de la luz, las cantidades son diferentes. Puede parecer extraño, sin embargo es tan real como la vida misma.

Así se desprende de un estudio de la plataforma Zonox, especializada en análisis de facturas con inteligencia artificial y en comparar condiciones del mercado eléctrico para ayudar al consumidor a detectar sobrecostes.

“Lo preocupante no es que existan diferencias, sino que sean tan grandes y tan frecuentes en un servicio esencial”, afirma Manuel Palacín, cofundador de Zonox. Porque estamos hablando de una diferencia de hasta 468 euros anuales.

Tarifa regulada

Según el análisis de Zonox, la diferencia entre ofertas puede alcanzar hasta 468 euros anuales, con casos extremos en los que el recibo llega a ser casi un 49% más caro. ¿Por qué? La respuesta está en la tarifa y en las condiciones asociadas al contrato.

En su estudio, compuesto por más de 18.000 facturas de 2025, queda confirmado que la tarifa regulada ya no es el refugio más barato. De hecho, sus usuarios pagan un 15% más.

“Al hacerla más estable para evitar los 'sustos' de precio del pasado, también se ha vuelto más cara que las ofertas más agresivas del mercado libre”, indican desde la compañía.

“Muchas familias acaban pagando un ‘impuesto por inercia’: no por consumir más, sino por mantener un contrato desajustado”, subraya Palacín. Y en este 2026 “las diferencias serán ligeramente superiores a las detectadas el año pasado”.

Diferencias que, en promedio, ascienden a un 25% anual. Y tienen su razón de ser en una combinación de factores habituales en el mercado.

Por ejemplo, estructuras de precio difíciles de comparar (tarifas fijas, variables o indexadas con reglas distintas), promociones temporales que pierden efecto, y servicios añadidos que elevan el coste real.

A esto hay que añadir otro elemento que desde la compañía definen como la fricción al cambio. Y es que cuando el consumidor no revisa su contrato, “la probabilidad de seguir pagando de más crece con el tiempo, especialmente en renovaciones automáticas o cuando han caducado las condiciones promocionales”.

Un sobrecoste que equivaldría a llenar la despensa de una familia media en España durante un mes entero si tenemos en cuenta los datos del INE referidos al gasto medio de la cesta de la compra en la parte de alimentación.

“Una cantidad excesiva que pone sobre la mesa la enorme brecha que existe actualmente entre las distintas comercializadoras de electricidad en nuestro país. Y que, todo apunta, seguirá una tendencia alcista en 2026”, concluyen desde la firma de análisis.