El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Reuters

Sociedad

Millones de jubilados cobrarán la nueva pensión en febrero: el incremento del 2,7% se hace oficial

La derogación del decreto ómnibus puso en jaque a la revalorización de las pensiones del 2,7%, no obstante todavía hay esperanzas.

Más información: Miriam, socióloga, sobre las pensiones en España: "La gente joven piensa que los jubilados cobran a costa de sus salarios"

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Las claves

El Congreso rechazó el Real Decreto que proponía una subida del 2,7% en las pensiones para 2026, generando incertidumbre sobre los importes que se cobrarán.

Las pensiones contributivas podrían ver una reducción del 2,7% respecto al importe recibido en enero de este año; las mínimas bajarían un 7% y las no contributivas un 11,4%.

Los pensionistas que más dependen de la revalorización anual, especialmente los que cobran pensiones intermedias, serían los más afectados por la posible marcha atrás en la subida.

Una pensión media contributiva de 1.510 euros podría bajar unos 50 euros mensuales, mientras que los recortes en pensiones más altas pueden llegar hasta los 80 euros al mes.

La semana pasada las pensiones recibieron un golpe importante cuando el Congreso de los Diputados rechazó el Real Decreto que, entre muchas otras cosas, proponía una subida del 2,7% de las pensiones en 2026.

En enero se cobraron los importes con las respectivas subidas; frente a la amenaza de que los jubilados españoles vuelvan a los importes de 2025, el Gobierno aprobó hoy dicha revalorización, que todavía debe pasar al Congreso de los Diputados para hacerse vigente.

Con esto, los pensionistas se encuentran a la espera de que se apruebe dicho decreto esperando poder cobrar la subida, ya que de lo contrario los importes volverían a ser los del año 2025.

¿Quiénes serían los afectados?

Frente a la negativa del Congreso, la subida que había prometido el Gobierno no será efectiva, con lo cual, es posible que las pensiones vuelvan al importe vigente en 2025.

De esta manera, a pesar de la incertidumbre que rodea el tema, se verán afectadas sobre todo las pensiones contributivas que ya habían visto este incremento del 2,7%, al igual que las mínimas, que verán un descenso del 7%, y las no contributivas, con una bajada del 11,4%.

Por otro lado, los que se verán realmente afectados son los que se encuentran en el medio; es decir, quienes cobran pensiones intermedias y dependen prácticamente por completo de la revalorización anual.

Además, la mayor preocupación radica en que aunque la subida era 2,7%, la predicción de la subida de la inflación en 2026 es del 3%. Así, con la revalorización ya había una pérdida de poder adquisitivo; sin ella, los jubilados se encuentran contra las cuerdas.

En 2025 una situación similar

A principios del año 2025 se dio una situación muy similar cuando el Congreso de los Diputados bloqueó el mismo decreto de revalorización de las pensiones que las aumentaba en un 2,8%.

En aquel momento fue posible mantener el aumento previsto, gracias a la aprobación de un real decreto. No obstante, la situación del decreto ómnibus supone un 'deja vu' para los españoles.

¿Cuántos euros menos se cobrarían?

Como fue expuesto con anterioridad, en el caso de las pensiones contributivas se cobraría un 2,7% menos del importe recibido en enero de este año.

Por otro lado, las pensiones mínimas perderían una subida de alrededor del 7% en relación con el mes de enero.

De esta manera, las pensiones no contributivas y algunas mínimas (con cónyuge a cargo o viudedad con cargas familiares) dejarán de percibir un aumento del 11,4%.

Esto, en euros, depende de la pensión. Por ejemplo: si la pensión contributiva de un jubilado es de 1.500 euros en 2025, con la subida del 2,7% en enero habría cobrado 1.540 euros, con el rechazo al decreto ómnibus, en febrero volvería a cobrar 1.500 euros.

Lo cierto es que aproximadamente una pensión media contributiva, en torno a 1.510 euros mensuales, vería una reducción que ronda los 50 euros.

Asimismo, en el caso de pensiones más altas, por ejemplo entre 2.000 y 2.500 euros, la bajada ronda entre los 54 y los 67 euros.

Si se suman unos ajustes como complementos o retenciones, o las pensiones afectadas por coeficientes reductores en jubilaciones anticipadas, el recorte mensual puede llegar a ser de hasta 80 euros menos.