Una procesión en Llíria a San Vicente.

Una procesión en Llíria a San Vicente. Miravalencia.com

Sociedad LA HORA DE MIRAR AL CIELO

Los agricultores sacan los santos a la calle: comienzan las rogativas antisequía

España sufre la mayor sequía de los últimos 20 años y la Iglesia vuelve a los métodos arcaicos para intentar que llueva.

España vive la peor sequía de los últimos 20 años. De hecho, los embalses están al 37% de su capacidad. Una presentadora de televisión ironizaba esta semana con que en pleno noviembre la noticia era que llovía en Galicia. Y no es para menos, en algunas ciudades como Vigo sólo queda agua para tres meses.

Como no hay agua que valga -en los próximos días se esperan precipitaciones muy leves- en muchas ciudades españolas ya ha llegado la hora de mirar al cielo. Las rogativas, una oración para pedir un remedio a una necesidad grave que durante el franquismo se usaban para combatir la "pertinaz sequía", han vuelto a la vida de los españoles. Decenas de obispos y sacerdotes españoles, desde Valencia hasta Palencia, han pedido a sus fieles que recen, a sabiendas de que "el agua es un regalo de Dios".

Rogativas en Orellana la Vieja, Badajoz.

Rogativas en Orellana la Vieja, Badajoz.

Un regalo que en su ausencia está creando situaciones complicadas por toda la península ya que el año hidrológico -que comienza el 1 de octubre y termina el 30 de septiembre- se cerró con un balance global "muy seco", según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Aunque ha llovido de manera irregular en el país, la reserva hidráulica de España está al 37% de su capacidad total, una situación que no se veía desde mediados de los noventa.

Esta sequía tiene consecuencias nefastas para el mundo agrícola, de hecho a los ganaderos extremeños ya les ha costado 449 millones y las pérdidas para los cultivos de cereal y colza en secano ya son millonarias. 

Rezos y procesiones para combatir la sequía

Por ello no es de extrañar que en las zonas más afectadas las rogativas se hayan multiplicado en los últimos meses. El primero en pedirle a los fieles este año que rezasen para que cayese un buen chaparrón fue el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, quien a través de una carta a sus fieles invitó a los "sacerdotes, consagrados, seminaristas y fieles laicos que intensifiquemos la plegaria al Dios compasivo y misericordioso por esta intención, pidiendo al Señor que nos conceda el agua que tanto necesitamos". 

El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo. (EFE)

El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo. (EFE)

Una petición a la que los prelados de Sigüenza-Guadalajara, PalenciaSegorbe-Castellón, Valencia o Málaga se han unido. Muchos de ellos han recurrido al Misal Romano que contiene una oración colecta  “para pedir la lluvia” que reza así: “Oh Dios, en quien vivimos, nos movemos y existimos: concédenos la lluvia oportuna, para que ayudados con los bienes del presente, apetezcamos confiadamente los eternos. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén”. Por su parte, el rey marroquí Mohamed VI ha ordenado rogativas en todas las mezquitas

Además de las rogativas muchas parroquias están estudiando tomar medidas más drásticas: sacar los santos a la calle -una tradición muy española- para pedir que llueva. De hecho, la parroquia Santiago Apóstol de Quintanar de la Orden, junto con la Hermandad de San Isidro Labrador, en Toledo sacará a su patrona el domingo 3 de diciembre. Nuestra Señora de la Piedad, acompañada de San Isidro -patrón de la lluvia- procesionará por las calles del municipio en una jornada de rogativas.