La Jungla

Piratean su cámara de seguridad para hacerles creer que van a ser bombardeados

En la Jungla. La cámara de seguridad instalada en el salón de su casa fue pirateada y les hizo creer que varios misiles norcoreanos se dirigían a EE.UU. y tendrían que irse.

La domótica la carga el diablo. Y, si no, que se lo pregunten a esta familia estadounidense que se llevó un susto de muerte con la alerta que emitió su cámara de seguridad el pasado domingo. Laura Lyons estaba cocinando tranquilamente en su casa de Orinda, en California, cuando un sonido muy potente, parecido a una alarma, la dejó paralizada. 

Fue entonces cuando una voz anunció que tres misiles procedentes de Corea del Norte se dirigían a Los Ángeles, Chicago y Ohio. Laura y su marido se quedaron aterrorizados y la confusión se apoderó de ellos cuando comprobaron que no estaban informando de nada de eso en la televisión, sino que el aviso procedía de su sistema de vigilancia por cámara.

"Nos advertían de que Estados Unidos había tomado represalias contra Pyongyang y que las personas en las áreas afectadas tenían tres horas para evacuar", relata la mujer a The Mercury News. "Sonaba totalmente creíble, era potente y captó nuestra atención desde el principio. Fueron cinco minutos de puro terror y otros 30 para tratar de averiguar qué estaba pasando". 

Su cámara había sido pirateada

Después de algunos minutos de pánico llamaron a Emergencias y a Nest, la empresa responsable de la cámara de seguridad. No tardaron en darse cuenta de que habían sido víctimas del ataque de un hacker, algo que no era algo tan poco habitual. De hecho, no eran los únicos clientes a los que les había sucedido algo así. 

El pasado mes de diciembre, sin ir más lejos, una pareja de Houston también sufrió lo suyo cuando escucharon una voz que aseguraba, a gritos, que iban a secuestrar a su hijo. Laura Lyons y su marido, desde luego, no se olvidarán fácilmente del susto. "Mi hijo lo escuchó y se metió debajo de la alfombra de nuestro salón", dijo la mujer, añadiendo que "estoy muy triste y enfadada, pero a la vez doy las gracias porque todo haya sido un engaño". 

Por su parte, un portavoz de Google, la compañía propietaria de Nest, ha asegurado que "nos tomamos muy en serio la seguridad en el hogar y estamos introduciendo activamente mejoras que rechazarán contraseñas integradas y permitirán a los clientes monitorizar el acceso a sus cuentas para rastrear entidades externas que abusan de las credenciales". Ojalá sea antes de tener que lamentar males mayores.