La Jungla

Has estado usando mal el salero toda tu vida

En la Jungla. El salero y el pimentero son dos objetos aparentemente muy sencillos y sin mayor secreto. Pero las apariencias engañan y este truco te dejará ojiplático.

El mundo está lleno de secretos fascinantes, como la física cuántica, la razón de la desaparición del avión malasio o el colapso de la Edad del Bronce. Luego hay otros mucho más mundanos, como qué diablos ocurre con los calcetines en las lavadoras. 

Es posible que más de una vez hayas mirado la parte de abajo de saleros, pimenteros y otros botes de especias y te hayas fijado que en los bordes tienen una pequeña rugosidad. Aunque lo más probable es que ni siquiera te hayas fijado en su existencia.

¿Es para tener más agarre? ¿son neumáticos de lluvia? ¿el diseñador del bote tenía que hacer tiempo para que no le colgaran otro encargo por haber acabado pronto? La realidad es que tiene una utilidad que no habrás imaginado nunca.

La triste realidad es que has estado toda tu vida usando mal el salero, y mira que su funcionamiento es más sencillo que el mecanismo de un salero.

Todas esas veces que aporreaste la base del salero como si fueses Christian Grey, todas esas veces que se te fue la mano, se abrió la tapa y acabaste comiendo sal con patatas (ideal para la tensión, oye). Todos esos sacrificios no sirvieron para absolutamente nada.

Por suerte, Internet está lleno de genios armados con una cámara y redes sociales para hacerte la vida más fácil.

No sabes nada Jon Nieve.