La Jungla

"¿Te crees que estás buena?" o cómo reaccionan algunos hombres al rechazo

En La Jungla. Una ilustradora ha querido plasmar en un vídeo una situación bastante común entre las mujeres: decir que no y recibir un duro ataque por ello.  

La línea que separa el amor de la amistad, a veces, en muy fina. De hecho, ese no tan nuevo concepto del follamigo o follamiga es un tipo de relación que suele funcionar siempre y cuando uno de los dos no caiga en el romanticismo, puesto que se trata de un contrato de tipo práctico y no de una película de Hollywood. 

La atracción entre amigos puede darse, nadie está libre de ello, pero si realmente queremos que no pase de ahí hay límites que no debemos cruzar y es el respeto el que nos los dicta. En ocasiones, lo que para nosotros es una buen amistad, para la parte contraria no deja de ser una forma de intentar llevarnos al catre. Un extremo que, de destaparse, nos genera bastante frustración. 

La ilustradora Anabel Lorente ha recreado en una de sus últimas viñetas una situación que casi cualquier mujer recordará haber vivido. Dos colegas de fiesta, alcohol de por medio e insinuación. Ella le dice que no con todo el cariño y la mano izquierda de la que es capaz, porque es su amigo y no quiere herirle; pero el contraataque del rechazado es realmente repugnante.

"¿Quién te crees que eres?"

La reacción del chico es atacar a su supuesta amiga. Primero, diciéndole que el chico que a ella le gusta se ha liado con otra. Después que si tiene pelos donde no debiera, que si parece un hombre... Un sinfín de comentarios que despiertan la inseguridad en ella, cuyo único delito fue decir que no:

La chica, después de hundirse y estar a punto de irse para casa, se empodera y le planta cara como puede hasta hacerlo muy pequeñito. Lo cierto es que no es fácil sentirse rechazado por nadie; pero ninguna persona está obligada a querer acostarse con nosotros. ¿No es tan difícil, no?

Como ocurre casi cada vez que una mujer muestra su visión del mundo, no ha tardado en llegar la retahíla de comentarios exculpando a los hombres, escritos por ofendidos; pero la ilustradora también ha tenido humor y reflexión para ello: