La Jungla

Todas las veces que Pérez-Reverte ha hecho explotar Twitter

En la Jungla. Si Twitter es gasolina, Pérez-Reverte es una cerilla. Nada le divierte más al escritor que ver arder la red social. Y a nosotros que la haga arder.

Vale, lo admitimos. El titular es algo exagerado. Más que nada porque es imposible contar todas las veces que Arturo Pérez-Reverte ha puesto patas arriba Twitter, algo que básicamente ocurre cada vez que lo que hace es otra cosa que retuitear cosas de perritos -que incluso el Terminator de Twitter tiene su corazoncito-. Así que nos tenemos que contentar con recopilar las mejores.

Diantres, si hasta cuando publica una foto de su teléfono la arma:

Pero vamos a aceptarlo. A nosotros nos encanta, a vosotros os encanta -o no inflaríais a clicks cada vez que publicamos un "uy, lo que ha dicho"-, y estamos seguros que a él se lo pasa pipa leyendo según qué reacciones. Hasta lo ha confesado.

O, de lo contrario, su estilo sería algo distinto a esto:

Y es que no hay nada mejor que una crítica literaria que es concisa y al grano:

Y siempre en un perfectísimo castellano:

Cuando un tuitero amenazó al Chuck Norris español

Muchos son los famosos que reciben amenazas en las redes sociales. Normalmente estos tuiteros se limitan a ignorar y bloquear. Otros, las denuncian públicamente y ante la policía. ¿Y Arturo? Arturo lo que hace es retarte a un duelo. Como a este usuario que aseguró querer darle "unos cuantos puñetazos en la cara".

Sabemos que Pérez-Reverte está bien. ¿Sabemos algo del tuitero?

Cuando le clavó la vizcaína a Lucía Etxeberría

Cuando criticó que occidente responda al terrorismo "con florecitas"

Aquella vez que llamó analfabeto a Albano Dante-Fachín

Cuando se atrevieron a preguntarle si era fascista

Aquella vez que se comió a Ada Colau y a Gabriel Rufián

Aquella vez que nos dijo que éramos gilipollas por encima de nuestras posibilidades (y tenía razón)

Cuando alguien se le ocurrió decir que él y Carlos Herrera eran unos cuñados...

No vaciles a Don Arturo, gilipollas

"Estimado imbécil", la mejor forma de empezar una carta de la historia

Cuando un indepe le metió en una conversación y pilló la del pulpo