La Jungla

Ni siquiera las madres deben retar a Twitter y esta historia lo demuestra

En la Jungla. Retar a Twitter puede ser algo muy peligroso, incluso para una madre. Un buen ejemplo es esta progenitora que no pensó que su hijo pudiera llegar a los 20.000 retuits. No conocía la magia del pajarito azul...

Madres... esas criaturas todopoderosas. Todo lo saben ¿no sabes donde metiste los zapatos? Ellas sí. Son capaces de crear materia. ¿Acabas de mirar en un cajón y no hay eso que te ha pedido? Ella pronunciará las palabras "como vaya y lo encuentre..." y ahí estará. Y, sobre todo, su palabra es Ley.

Son el mayor poder del universo. Ni Thanos con el Guante del Infinito, ni Sauron con el Anillo Único, ni Daenerys con sus tres dragones,  ni gárgaras de vinagre. Nada es capaz de superarles. Nada se resiste a ellas. La voluntad de las madres debe cumplirse, es una de las leyes de la termodinámica... ¿o no?

¡No! Y es que una brecha se ha abierto en el continuo espacio tiempo, violando la continuidad de las cosas: una madre ha sido vencida... por Twitter.

Todo comenzó el pasado martes José, un tuitero pocosfollowers de 18 años de Málaga lanzaba el siguiente reto a su madre: "¿cuántos retuits para adoptar un perro?". Su madre, que como todo ser normal debió pensar que eso era una tontería que no llegaría a ninguna parte, recogió el guante. La línea estaba marcada.

En apenas 48 horas la barrera había sido superada. La madre se vio obligada a hincar la rodilla y acceder. El pueblo había hablado, José debía tener un perro. "No sé lo creía" explica José a EL ESPAÑOL, "se quedó en estado de shock cuando lo vio esta mañana con el desayuno".

Así que Jose ya puede empezar a comprar peluches, camas de perretes y todo tipo de pertrechos que te invaden la casa cuando tienes uno de esos familiares que caminan a cuatro patas y que se mueren por babearte la cara a la mínima que pueden.

¿Lo llamará retuit? "Me lo han comentado muchos, también erreté y otras cosas por el estilo", bromea José, que llevaba "varios meses" pidiendo un perro y gracias a Twitter lo tendrá: "Mi madre aceptó la derrota, en el momento en el que empezó a crecer tantísimo el número de retuits ya sabía que estaba perdida".