La familia está constantemente gastándose bromas pesadas

La familia está constantemente gastándose bromas pesadas

La Jungla

Ahogamientos y laxantes: las polémicas bromas de este 'youtuber' a sus hijos

En La Jungla. Un famoso 'youtuber' utiliza a sus hijos para ganar seguidores a costa de someterlos a todo tipo de vejaciones fingidas antes las cámaras. 

Parece que todo vale en el mundo de YouTube con tal de conseguir reproducciones. El último youtuber en generar polémica ha sido Cordero James Brady, más conocido como CJ SO COOL por sus más de 5,7 seguidores en la red social. Se trata de un estadounidense de 29 años que tira de su familia, en especial de sus hijos menores, para conseguir popularidad. 

Su último hito ha consistido en publicar un vídeo en el que ofrece helado con laxante a los pequeños, que al cabo de un rato se aquejaban de dolores fortísimos en la tripa y tenían que acabar en el cuarto de baño, imagen que también su padre inmortalizaba a pesar de los esfuerzos de los niños por cerrar la puerta. 

Varios medios de comunicación recogían que YouTube habría borrado el clip después de las denuncias de los usuarios e incluso le habría suspendido la cuenta, pero lo cierto es que sigue activa. ¿Por qué? Porque el famoso vídeo no fue más que una broma para sus seguidores que acabó saltando a la prensa, también engañada.

De hecho, su mujer ha grabado un vídeo desvelando que todo se trataba de una artimaña guionizada:

La familia del youtuber de Nebraska, Estados Unidos, es un constante ir y venir de trolleos. Los niños suelen ser blanco y señuelo de jugarretas, como cuando encendió petardos en su habitación para simular disparos o cuando les hizo creer que los iba a electrocutar tirando una radio a la piscina. 

Además, a su mujer la convenció de que uno de los niños estaba ahogándose y, en otra ocasión, usó pintura roja para hacerle creer que les había agredido hasta hacerlos sangrar. Todo muy normal y muy bonito, vaya. 

Ella tampoco se ha quedado corta y también ha contraatacado simulando que uno de los pequeños se había clavado un lápiz en un ojo. También fingió una infidelidad e incluso llegó a pedirle un paréntesis en la relación que, como no podía ser de otra manera en esa familia, no era real.