La Jungla

Este viernes hay 'Luna de sangre' y, por supuesto, se acaba el mundo

En la Jungla. Este viernes la Luna se teñirá de rojo gracias a un efecto que ocurre en determinados eclipses. Y, como no puede ser de otra forma, ya hay quien predice el fin del mundo. Otra vez.

Protestas antivacunas, gente tomando leche cruda y humanos interpretando un evento astronómico de lo más común con un símbolo del final de los tiempos. Podríamos estar hablando de siglos atrás, pero todo esto está ocurriendo en 2018, el mismo año que tenemos móviles con cámaras triples, conexiones a Internet 5G y bragas inteligentes capaz de vibrar cuando una selección marca un gol en el Mundial.

Uno puede comprender que en tiempos ancestrales el hecho de ver la Luna de color sangre pudiera ser interpretado como algo que da mal rollo y que nos podía indicar que algo realmente chungo estaba a punto de ocurrir. Sin embargo, actualmente se puede explicar perfectamente, y puestos a buscar explicaciones peregrinas, probablemente sería más creíble que se trate de publicidad de Coca Cola o Banco Santander.

Por espectacular que sea el evento, la explicación de las lunas rojas es bastante aburrida, y es básicamente la misma que la de un eclipse, solo que la atmósfera terrestre, en ciertas condiciones, desvía las ondas de luz de longitud que corresponden al rojo haciéndolas caer sobre el satélite. Sencillo, elegante y sin Apocalipsis.

Sin embargo cualquier excusa es buena para montarnos una buena película, y en este caso la Luna de sangre será la más larga del siglo, durando 1 hora y 43 minutos. Con menos, Hollywood te ha montado dos horas y media de explosiones. Así, los pastores cristianos John Hagee y Mark Biltz se han sacado de la manga un nuevo fin del mundo.

Consideran que este será el último de cuatro eclipses consecutivos descritos en la Biblia -concretamente en Hechos 2:20 y en Revelaciones 6:12. Según han decidido estos señores, los anteriores eclipses de este póker apocalíptico son los que tuvieron lugar el 8 de octubre de 2014, el 4 de abril de 2015 y el 28 de septiembre de 2015. Lo de "consecutivos" está un poco pillado con pinzas pero es una simple cuestión de criterio.

En la Biblia hay varias referencias a la Luna de sangre como profecías de mal rollo, por ejemplo en el Libro de Joel, donde se dice que "el Sol se oscurecerá y la Luna se convertirá en sangre antes del gran y terrible día del Señor". La película se monta sola.

Por supuesto, YouTube, donde a parte de vídeos de gatitos puedes ver todo tipo de conspiranoias, ha abrazado la teoría con mucho amor:

¿Y cómo prepararse para esto? Lo más recomendable es que no te fundas todo tu dinero, ni te largues del trabajo llamando calamar a tu jefe, porque hay muchísimas posibilidades de que el 28 de julio sigas necesitando todo eso, como ha pasado en las tropecientas profecías apocalípticas anteriores y que, vaya por dios, erraron el tiro.

De hecho, ya hay muchos que se ponen la venda antes de la herida y dicen que no empezará el fin del mundo, sino los Siete Años de Tribulaciones y que, bueno, ya veremos luego.

Ya sería mala suerte que el fin del mundo cayera en viernes. No podía esperar a después del fin de semana, no...