Michael Rotondo, a la izquierda, durante la vista celebrada en Syracuse, con sus padres de fondo.

Michael Rotondo, a la izquierda, durante la vista celebrada en Syracuse, con sus padres de fondo. AP

La Jungla

Denuncian a su hijo treintañero para que se vaya de casa

En la Jungla. Eso de quedarse en casa de tus padres hasta el infinito se ha acabado. Un juez de Estados Unidos acaba de condenar a un hombre a independizarse.

Adiós a vivir de tus padres hasta que puedas hacerlo de tus hijos. La sentencia de un juez de Nueva York acaba de determinar que un hombre de 30 años tiene que abandonar el domicilio paterno y buscarse la vida, después de que sus progenitores interpusieran una demanda contra su vástago.

Mark y Cristina Rotondo estaban hartos de que su hijo Michael viviera bajo su mismo techo sin pagar nada ni colaborar en las tareas domésticas. En febrero le habían dado un ultimátum en forma de carta, advirtiéndole de que si no se ponía las pilas antes del 15 de marzo se verían obligados a tomar represalias.

Así, la pareja, desesperada, llegó a ofrecerle más de mil dólares para que se fuera, pero el hijo se negó y fue entonces cuando acudieron a los tribunales para que un juez lo echara de casa. Ante el tribunal, el treintañero se defendió pidiendo seis meses más de asilo paterno, pero no ha colado.

El magistrado, Donald Greenwood, tachó la petición de "indignante", según la información del Chicago Tribune, y trasladó al abogado de los padres la escritura de una orden de desalojo en un "plazo razonable".

"Consigue un trabajo y llévate tu coche"

Los padres solamente quieren que su hijo haga algo de su vida, que encuentre un empleo y "mueva su averiado Volkswagen Passat". "Michael, aquí tenemos 1.100 dólares para que puedas encontrar un lugar donde quedarte", comienza su carta, fechada el 18 de febrero.

Continúan en ella sugiriendo a su hijo que venda su equipo de música, algunas herramientas y todas las armas. "Hay trabajos disponibles incluso para aquellos con un historial de trabajo pobre como tú. Consigue uno, ¡tienes que trabajar!", finaliza.